Aislado y apartado de la vida pública y familiar, la vida del expríncipe Andrés ha tomado un nuevo rumbo tras el despojo de sus títulos por parte de su hermano, el rey Carlos III. Una situación —unida a la desclasificación de documentación oficial del Departamento de Justicia de Estados Unidos— que lo llevó a abandonar las propiedades reales e incluso a ser detenido por un presunto uso indebido de la información en el ejercicio de un cargo público.
Una mudanza llena de gestos
Andrés Mountbatten-Windsor, trasladado a Sandringham tras su salida del Royal Lodge —que fue su hogar durante dos décadas—, ha sido visto junto a una mujer misteriosa en el asiento trasero del Range Rover en el que viajaba para visitar la que se convertirá en su nueva residencia, Marsh Farm. Un hecho que parece abrir un nuevo capítulo en la vida del expríncipe, quien además sostenía sobre su regazo a uno de sus siete perros. Durante la mudanza también se ha desvelado la forma en la que el hijo favorito de la reina Isabel II se refiere a sí mismo: en algunas cajas de sus pertenencias privadas podía leerse el nombre con el que es conocido entre su círculo más cercano.
"HRH", siglas en inglés de His Royal Highness –Su Alteza Real–, es la autoidentificación que mantiene pese a que el despojo de sus títulos por parte del rey Carlos III también implica la pérdida de dicho tratamiento. No obstante, el expríncipe parece seguir utilizando este tratamiento en su ámbito personal. El traslado de a Sandringham pone de relieve la nueva vida del exduque de York, en la que estará acompañado por parte de su servicio. Para ellos ha instalado una casa móvil con el objetivo de contar con atención constante. Este nuevo "hogar", destinado al personal, es una gran estructura blanca situada en la parte trasera del jardín. Se espera que el servicio se instale allí tras el desalojo del Royal Lodge, donde disponía de 30 habitaciones, frente a las cinco actuales. Por ello, el expríncipe parece haber necesitado un espacio adicional, quizá para preservar algo más de intimidad. Una decisión que toó el propio Rey de Inglaterra, tras la vinculación del expríncipe con el magnate Epstein por lo que, la retirada de los títulos también vino acompañada de la salida de Andrés de la residencia real. "Su contrato de arrendamiento en Royal Lodge le ha proporcionado, hasta la fecha, protección legal para continuar en la residencia. Una notificación formal ha sido enviada para rescindir el contrato y él se mudará a un alojamiento privado", advirtió el Rey a través de un histórico comunicado.
La fecha del traslado definitivo
No obstante, se espera que sea en un futuro próximo cuando el expríncipe se mude definitivamente a su nuevo hogar. La fecha prevista es abril, momento en el que está previsto que finalicen todas las reformas a las que la vivienda ha sido sometida, con el objetivo de reforzar la seguridad, así como las comodidades de quien un día fue príncipe.
Actualmente reside en Wood Farm, un lugar más acogedor, aunque Marsh Farm será el hogar definitivo en el que el expríncipe pasará sus días en un futuro cercano. Y es que la casa ha sido objeto de un profundo proceso de renovación, que incluye la instalación de vallas más altas —que aseguran la privacidad de Andrés—, así como un perímetro de madera destinado a aumentar su seguridad. Asimismo, se han instalado cámaras de videovigilancia y medidas de seguridad adicionales que convertirán Marsh Farm en el hogar más seguro —y definitivo— del hermano del rey Carlos III, aparentemente acompañado de una mujer y de las mascotas que heredó de su difunta madre, la reina Isabel II.







