El expríncipe Andrés, envuelto en un preocupante episodio en Sandringham: la Policía actuó de urgencia tras las amenazas


Las autoridades ya investigan lo ocurrido y ha detenido a un sospechoso tras poner en entredicho la seguridad del hermano de Carlos III


El expríncipe Andrés en una imagen de archivo© Getty Images
7 de mayo de 2026 a las 19:28 CEST

La vida del (ex) príncipe Andrés continúa marcando una nueva rúbrica tras el traslado hacia la que es su nueva residencia. Una historia en la que, tras el despojo de sus títulos –por parte de su hermano, el rey Carlos III–, se está formando tras haberse visto sorprendido en Sandringham, lo que ha supuesto un gran susto para quien un día fue duque de York, lanzándose tras el intento de ataque un comunicado policial británico, que ya investiga el caso.

El príncipe Andrés, en una imagen de archivo© WireImage
El príncipe Andrés, en una imagen de archivo

Un encapuchado irrumpe cerca de Andrés

Andrés Mountbatten-Windsor ha sido amenazado por un hombre encapuchado y con un pasamontañas en las inmediaciones de la que es su residencia tras la sonada salida del Royal Lodge, que se produjo por decisión del rey Carlos III. "Los agentes fueron llamados tras haber sido notificado que un hombre se estaba comportando de manera intimidatoria", ha declarado la policía de Norfolk. Una decisión que provocó el desplazamiento de los agentes para tratar de proteger la integridad del hijo de Isabel II. Tras la llegada de los mismos, se encontraron a un hombre al que tomaron la decisión de detener.

EL EX-PRINCIPE ANDRES EN UN COCHE© GTRES
EL EX-PRINCIPE ANDRES EN UN COCHE

Tal y como refleja el propio informe policial, "el hombre fue detenido por sospecha de delito contra el orden público", destacando –entre otras cuestiones– haberle detenido por "posesión de un arma ofensiva". Tras la detención, el sospechoso "fue llevado al Centro de Investigación para ser interrogado" y pasadas las horas "permanece bajo custodia". El hecho, que se producía a última hora de la tarde de ayer miércoles, se produjo tras que el hombre –que estaba en el interior de su vehículo– se percató de que el ex príncipe se encontraba a penas a 50 metros de él, lo que llevó al sospechoso a dirigirse hacia Andrés, mientras realizaba gritos constantes.

El expríncipe Andrés en una imagen de archivo© Getty Images
El expríncipe Andrés en una imagen de archivo

No obstante –y a pesar del incidente–, el ex príncipe británico se encontraba acompañado de su equipo de seguridad privada, paseando a sus mascotas –los corgis que un día pertenecieron a Isabel II–, lo que le llevó, tras los gritos del detenido, a salir corriendo mientras, presuntamente, este le perseguía a la misma velocidad para tratar de alcanzarle. Una amenaza hacia la propia seguridad del príncipe que además, ha despertado la inquietud de los residentes colindantes al hermano del rey Carlos III.

Crece la inquietud alrededor del ex-príncipe

Andrés Mountbatten-Windsor, trasladado a Sandringham tras su salida del Royal Lodge —que fue su hogar durante dos décadas—, ha vivido este nuevo incidente, que abre un nuevo capítulo en la vida del hermano del rey Carlos III. El traslado a Sandringham pone de relieve la nueva realidad del exduque de York, que ahora reside en una vivienda mucho más reducida y alejada del foco institucional de la Corona británica. En esta nueva etapa, el hijo de Isabel II está acompañado únicamente por parte de su antiguo servicio. Para ello, se llegó a instalar una casa móvil destinada al personal con el objetivo de mantener atención constante y reforzar su privacidad, aunque esto parece no haber sido suficiente para proteger al príncipe del peligro tras el último incidente. 

Imagen de archivo del ex-príncipe Andrés© Getty Images
Imagen de archivo del ex-príncipe Andrés

La decisión de apartarle de Royal Lodge fue tomada por el propio Carlos III tras la polémica relación de Andrés con el magnate Jeffrey Epstein, una situación que derivó no solo en la retirada de sus títulos oficiales, sino también en la pérdida de privilegios dentro de la Corona. "Su contrato de arrendamiento en Royal Lodge le ha proporcionado, hasta la fecha, protección legal para continuar en la residencia. Una notificación formal ha sido enviada para rescindir el contrato y él se mudará a un alojamiento privado", advirtió la Casa Real británica a través de un histórico comunicado.