Horas después de que el expríncipe Andrés fuera detenido en el día en que cumple 66 años, por un posible delito de mala conducta en cargo público, uno de los más graves, en Reino Unido, el rey Carlos III ha emitido un comunicado urgente que reproducimos a continuación.
He recibido con la más profunda preocupación la noticia relativa a Andrew Mountbatten-Windsor y la sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público. Lo que sigue ahora es un proceso completo, justo y adecuado, mediante el cual este asunto será investigado de la manera correspondiente y por las autoridades competentes. En este sentido, como ya he dicho anteriormente, cuentan con todo nuestro apoyo y plena colaboración.
Permítanme decirlo con claridad: la ley debe seguir su curso.
Mientras este proceso continúa, no sería apropiado que hiciera más comentarios al respecto. Entretanto, mi familia y yo seguiremos cumpliendo con nuestro deber y servicio hacia todos ustedes.
Carlos R.
Estas palabras cuentan con el apoyo expreso de los príncipes de Gales, tal y como informa Press Association. Es un gesto claro por parte del heredero al trono que cierra filas con el Rey en lo que respecta a su tío. Si durante el reinado de Isabel II no llegó a ser completamente apartado, al menos en el plano familiar, el de Carlos III trazó una línea clara después de despojarle de sus títulos y honores, un destierro que se espera que sea aún más profundo cuando llegue el momento de su sobrino.
Antes de este comunicado, el monarca inglés ya había dicho que está "dispuesto a apoyar" a la Policía en cualquier investigación sobre su hermano menor. "El Rey ha dejado claro, con palabras y acciones sin precedentes, su profunda preocupación por las acusaciones que siguen saliendo a la luz respecto a la conducta del Sr. Mountbatten-Windsor", decía hace días y suscribe este jueves. El monarca se ha comprometido también a continuar con la agenda y ha sido la reina Camilla la primera en reaparecer en un acto público tras la detención de su cuñado. "Show must go on" para los Windsor que no parecen dispuestos a dejar que el primer arresto de un hermano del Rey desde hace 6 siglos condicione o afecte a la Corona.
Carlos III heredó el escándalo de su madre, que apartó a Andrés de la vida pública y de sus patrocinios esperando que tras estos gestos las aguas volviesen a su cauce y la polémica se diluyera. Lejos de eso, Isabel II aún tuvo que ver como su hijo se libraba de ir a juicio al llegar a un acuerdo millonario con Virginia Giuffree, quien poco después se quitó la vida a los 41 años. No ha sido esta acusación, por tanto, la que ha llevado a su detención sino las informaciones extraídas de los numerosos correos filtrados entre él y Jeffrey Epstein que hacen pensar que ha podido incurrir en un presunto uso indebido de su posición como cargo público. Esta investigación llega después de que su hermano le arrebatara todos sus títulos, incluido el de príncipe, y le desalojase casi de forma inmediata de su mansión de Royal Lodge.







