El compromiso de Kate Middleton con iniciativas relacionadas con la salud siempre ha sido férreo, especialmente desde que en 2024 fue diagnosticada de cáncer prácticamente a la vez que su suegro, Carlos III. La Princesa de Gales tiene muy presente la labor incansable de todos los sanitarios, pero también se siente muy identificada con los pacientes que atraviesan momentos delicados y piensa en los familiares que los sostienen, como lo han hecho con ella cuando más lo ha necesitado. Con todos ellos ha querido tener un detalle lleno de simbolismo: un regalo lleno de esperanza que ayuda a que las navidades sean una etapa llena de magia a pesar de todo.
La esposa del heredero al trono ha enviado un árbol de Navidad al Oak Cancer Center de Sutton, un detalle que ha hecho como Princesa de Gales, pero sobre todo, como paciente que estará eternamente agradecida por el trato recibido. No en vano, esta clínica forma parte del Royal Marsden, un centro oncológico líder a nivel mundial en el que Kate estuvo recibiendo la quimioterapia. El tratamiento lo finalizó en septiembre de 2024, como ella misma anunció en un emotivo vídeo familiar en el que contó que habían tenido que "encontrar la manera de navegar en aguas tormentosas y por un camino desconocido". Sin duda, el personal del citado centro fue clave en ese proceso.
Kate Middleton no ha enviado un abeto al azar, sino que ha elegido uno de los que adornaron la Abadía de Westminster durante su concierto Together at Christmas, que se grabó el pasado 29 de noviembre y se emitirá en Nochebuena. Organizó por quinta vez esta iniciativa en la que contó con el apoyo de su familia, de los Windsor y de rostros tan queridos como Kate Winslet. En la carta que escribió personalmente para todos los asistentes dijo: "La Navidad es una época que nos recuerda lo profundamente entrelazadas que están nuestras vidas. Al igual que las raíces de los árboles comparten su fuerza bajo la tierra, invisibles, pero vitales, nosotros también lo hacemos". Unas palabras que cobran ahora más sentido con el regalo que ha hecho al centro oncológico.
La fundación del NHS ha agradecido públicamente el gesto de la Princesa con unas palabras que publicaron en sus redes sociales, junto a varias imágenes del árbol, que han colocado en la entrada para que trabajadores, pacientes y visitantes puedan fotografiarlo: “Gracias a Su Alteza Real la Princesa de Gales… por donar este majestuoso árbol de Navidad del servicio de villancicos ‘Together at Christmas’”. En el mismo mensaje, también agradecieron la inestimable colaboración de Stephen Phair "por donar las decoraciones, y por su tiempo decorándolas tan maravillosamente. Se puede ver el árbol en todo su esplendor en la entrada del of the Oak Cancer Centre in Sutton”, concluía el texto. Phair es un profesional vinculado a Premier Plants, una empresa especializada en plantas, decoración floral y ornamentación.
Su doble vínculo y su emotivo recuerdo con las víctimas del cáncer
Desde que recibió allí su tratamiento, la princesa de Gales ha mantenido a la institución muy cerca de su corazón. Prueba de ello es que en enero de 2025, poco después de anunciar la remisión de su cáncer, los príncipes de Gales dieron un paso muy importante al convertirse en patronos conjuntos del Royal Marsden NHS Foundation Trust, consolidando así un vínculo eterno con la institución.
La semana pasada Kate Middleton protagonizó una significativa visita, nuevamente, vinculada al Royal Marsden. En esta ocasión se dejó ver en el Ever After Garden, un espacio de Chelsea dedicado a recordar a quienes han fallecido a causa de la enfermedad. Convertido en un símbolo de esperanza y unión, el jardín reúne cada invierno 30.000 rosas blancas iluminadas, que los visitantes pueden dedicar a la memoria de un ser querido mediante una donación destinada a la investigación contra el cáncer. Este año cerró sus puertas el 16 de diciembre tras un mes de puertas abiertas.
Tras su visita privada y sin previo aviso, la princesa de Gales compartió un vídeo acompañado de un mensaje de profundo agradecimiento: “Cada flor, cada luz, es un recuerdo unido, una luz de amor compartido, recuerdo y esperanza”. Pero lo más conmovedor fue el gesto íntimo que dejó allí mismo, escrito de su puño y letra y firmado con la inicial “C”: “En memoria de todos aquellos que perdieron la vida a causa del cáncer.”
En un comunicado previo, el Palacio de Kensington recordó el impacto que el Royal Marsden tuvo en su vida durante su tratamiento contra el cáncer. La Princesa, explicaban, quiso realizar esta visita no solo para expresar su gratitud al equipo médico, sino también para destacar la atención y el tratamiento de vanguardia que ofrece el centro y la labor de todo el personal del centro hospitalario, que se vuelcan con los pacientes.










