Entre los muchos detalles que cada año deja el desfile de la Fiesta Nacional, hay uno que suele despertar especial curiosidad desde que la princesa Leonor inició su formación militar en 2023. ¿Por qué el Rey y la heredera al trono no llevan el mismo uniforme? La imagen de ambos este 12 de octubre ha vuelto a poner de manifiesto esa diferencia, ya que Felipe VI ha presidido el acto con el uniforme de gala del Ejército del Aire y del Espacio, mientras que doña Leonor ha lucido el uniforme de alférez del Ejército de Tierra.
La explicación está en el papel que desempeña cada uno dentro de las Fuerzas Armadas. Felipe VI, como capitán general, suele alternar los uniformes de los distintos ejércitos en las grandes celebraciones militares, como es la Fiesta Nacional, mientras que la princesa de Asturias ha vestido cada año el que correspondía a la etapa de formación que estaba cursando. De hecho, desde que debutó en el desfile como militar, en 2023, padre e hija no han coincidido con el mismo uniforme desde que la heredera debutó como militar en esta celebración.
La imagen de este año resulta especialmente significativa porque es la primera Fiesta Nacional a la que Leonor asiste después de completar los tres años de formación castrense que la han llevado por la Academia General Militar de Zaragoza, la Escuela Naval de Marín y la Academia General del Aire de San Javier. Si en las anteriores ediciones su uniforme reflejaba el centro en el que se estaba formando, ahora simboliza el final de esa etapa y el comienzo de una nueva fase en su preparación como futura jefa del Estado.
Pese a haber dejado atrás su etapa como alumna en las academias militares, Leonor todavía se encuentra en un momento de transición. La normativa que regula su formación prevé que sea durante el curso 2026-2027 cuando culminen oficialmente estos años de preparación y adquiera los empleos de teniente del Ejército de Tierra, alférez de navío de la Armada y teniente del Ejército del Aire y del Espacio. Un paso más en el camino institucional que la prepara para las responsabilidades que asumirá en el futuro.
Actualmente, la princesa compagina sus compromisos institucionales con sus estudios de Ciencias Políticas en la Universidad Carlos III de Getafe (Madrid), una nueva etapa académica que comenzó hace apenas unas semanas
Su debut militar en 2023
La primera vez que la princesa Leonor acudió al desfile vestida de uniforme fue en 2023, apenas dos meses después de ingresar en la Academia General Militar de Zaragoza. Aquella jornada marcó un antes y un después en su trayectoria pública. Situada a la derecha del Rey en la tribuna de autoridades, realizó por primera vez el saludo militar y acaparó gran parte de la atención de una cita especialmente simbólica para la Corona. Entonces, don Felipe lucía el uniforme de capitán general del Ejército del Aire y el Espacio.
La heredera lució entonces el uniforme de gala de dama cadete del Ejército de Tierra, el que le correspondía como alumna de la Academia General Militar. Además, llevaba la característica boina grancé obtenida semanas antes tras superar el módulo de formación básica del combatiente, así como el Toisón de Oro que su padre le concedió en 2015, cuando cumplió diez años.
Aquel debut tuvo una enorme carga institucional. Por primera vez los españoles veían a la futura Reina participar en el desfile como integrante de las Fuerzas Armadas, una preparación imprescindible para quien algún día asumirá el mando supremo de los ejércitos.
El salto a la Armada en 2024
Un año más tarde, la princesa regresó al Paseo del Prado con una imagen completamente diferente. Tras finalizar su etapa en Zaragoza, había ingresado en la Escuela Naval Militar de Marín y llegó al desfile como guardiamarina de primero de la Armada.
Para la ocasión vistió el tradicional uniforme de gala conocido como "catorce botones", confeccionado en tejido azul turquí. Fue una de las imágenes más comentadas de aquella edición, ya que suponía verla por primera vez identificada con la institución naval y evidenciaba la progresión de un plan formativo diseñado para que conozca las tres ramas de las Fuerzas Armadas.
Ese mismo año, Felipe VI lució el uniforme del Ejército de Tierra, manteniéndose así la diferencia de uniformidades entre padre e hija.
La etapa del Aire en 2025
En 2025 llegó la tercera y última fase de esa preparación militar. Instalada ya en la Academia General del Aire y del Espacio de San Javier, Leonor acudió al desfile con el uniforme de gala de alférez alumno del Ejército del Aire, en el característico color gris aviación.
Mientras tanto, el Rey vistió el uniforme de la Armada. La fotografía volvió a reflejar una curiosa constante: aunque ambos aparecían uniformados, nunca coincidían con la misma indumentaria.
La razón seguía siendo la misma. Mientras Felipe VI alternaba entre Tierra, Armada y Aire como jefe supremo de las Fuerzas Armadas, la Princesa representaba la etapa formativa concreta en la que se encontraba cada año.
La imagen de hoy
La edición celebrada este año tiene, sin embargo, un significado diferente. Leonor ya no comparece como una alumna inmersa en su instrucción militar, sino después de haber completado el itinerario castrense que comenzó en agosto de 2023. De ahí que su presencia adquiera una dimensión especialmente simbólica. La Princesa ha elegido el uniforme de alférez del Ejército de Tierra, mientras que el Rey ha optado por el del Ejército del Aire y del Espacio.
Además, el cambio resulta especialmente evidente si se compara con su debut en la Fiesta Nacional. Entonces acudía como dama cadete de la Academia General Militar de Zaragoza; hoy lo hace tras haber pasado por Tierra, Armada y Aire, culminando una de las etapas más relevantes de su preparación institucional.
Sobre la guerrera caqui de hoy destacaba la banda de la Real y Distinguida Orden de Carlos III, una de las más altas distinciones civiles españolas. También llevaba el Toisón de Oro, la máxima condecoración de la Corona y uno de los símbolos más reconocibles de sus apariciones públicas. Precisamente esta insignia dejó una de las imágenes más comentadas de la jornada, al desprenderse de manera fortuita durante los momentos previos al desfile. Fue entonces cuando Felipe VI intervino con naturalidad para ayudar a su hija a recolocarla, protagonizando una escena tan espontánea como cómplice.












