En una época en la que la vida de las familias reales está sometida a un constante escrutinio público, la figura de la reina Sofía continúa destacando por su discreción, su labor incansable y su sentido de la familia, que es el centro de su mundo… Así lo verbaliza ella a menudo cuando dice que quiere a los tres hijos por igual y se muere por sus ocho nietos. Ellos son su pilar, especialmente ahora tras la muerte de su inseparable hermana Irene y de la princesa Tatiana Radziwil. Y el amor no va solo en una dirección. Para todos ellos, más allá de su papel de madre y abuela, es un referente humano y espiritual y un ejemplo de entrega, valores y corazón.
Muy presente en las vidas de sus hijos y de sus nietos, doña Sofía siempre encuentra la manera de verlos o de hacer planes con ellos incluyendo con total naturalidad a las novias de Juan, Pablo y Miguel, con las que está encantada. "Son buenas chicas, los hacen felices, les ha cogido mucho cariño y, ahora su papel de abuela también se extiende a Johanna Zott, Olympia Beracasa y Sophia Khan", nos dice su entorno.
Un regalo
Las tres han encajado a la perfección en la familia —la infanta Cristina las califica como fantásticas—, sus nietos han elegido muy bien y son un regalo. Un lujo.
La reina Sofía las trata a todas, aunque a la que más es a la novia de Miguel, Olympia Beracasa. Su nieto ha vivido con ella un año en la Zarzuela y han sido muchas las ocasiones en las que han almorzado o visto una película juntas. Ahora ya no los ve tanto porque Olympia y Miguel se han independizado y viven juntos, pero rara es la semana que no van a visitarla. Son los nietos que están más cerca junto con Victoria Federica de Marichalar, que también almuerza con ella con muchísima frecuencia. "Mi abuela es un ejemplo en el que mirarme… Y su trabajo siempre será un referente para todos", decía no hace mucho.
Y, en breve, habrá cambios a mejor. La princesa Leonor vuelve a casa. Después de vivir cinco años fuera de Madrid, empieza sus estudios universitarios después del verano en la universidad Carlos III y esa cercanía en el día a día, les dará más oportunidades de estar juntas.
Tres años de relación
Siguiendo con las "nietas políticas", la novia de Pablo, Johanna, ya lleva tres años en la familia y todos están convencidos de que el noviazgo seguirá e irá a más. También doña Sofía. Ya han sido muchas las ocasiones en las que han compartido cenas, cumpleaños y celebraciones especiales.
En cuanto a Juan, su noviazgo de un año va viento en popa. Sophia Khan conoció a doña Cristina el pasado otoño, y entró oficialmente en la familia a principios de este año. Fecha en la que fue presentada a los abuelos maternos de su novio. Primero a don Juan Carlos en Emiratos, donde estuvieron en Reyes para celebrar el 88º cumpleaños de don Juan Carlos el 5 de enero. Y, después a doña Sofía. Viajaron a Madrid desde Londres, donde viven y trabajan, y estuvieron con ella en la Zarzuela a principios de año.
Pendiente de todo
Cuando eran pequeños, doña Sofia se colaba por las noches en sus habitaciones para leerles cuentos y siempre tenía un plan a mano. Tras el divorcio de doña Elena, se volcó especialmente con Felipe y Victoria Federica de Marichalar. Y después, cuando el caso Nóos partió a la familia —la Real y la del Rey— en dos, fue un refugio para los cuatro hermanos Urdangarin. Pero todo eso ha quedado atrás… Ahora son todos mayores y la relación es diferente.
Ella los necesita más. Le dan alegría, la quieren muchísimo, la cuidan, la protegen… aunque, por supuesto, sigue pendiente de todo. De sus logros, trabajos, estudios (más en el caso de Irene) y ahora también de sus relaciones. Es una "superabuela" y no sólo la ven así muchos españoles. La prueba la tenemos en el resultado de la encuesta que lanzó la revista francesa Point de Vue, el año pasado. Según sus lectores, doña Sofía es la abuela real "más inspiradora".








