Casa Real ha sorprendido este viernes difundiendo unas fotografías y un vídeo con imágenes espectaculares del primer vuelo juntos del rey Felipe VI y la princesa Leonor en Murcia, en paralelo a bordo de un avión Pilatus. Es la primera vez, que haya constancia, de este vuelo de instrucción entre padre e hija que viene a cerrar la formación militar de la heredera al trono en la Academia General del Aire de San Javier (Murcia).
Padre y jefe por partida doble
Don Felipe, además de padre y Rey, es el mando supremo de las Fuerzas Armadas y, por tanto, jefe de Leonor por partida doble. A pesar de ello, padre e hija han dejado unas imágenes de gran cariño en las que don Felipe denota orgullo y mucho cariño por su hija y en las que Leonor da muestras de ser una militar de primer nivel de lo más preparada.
Así es la relación entre Leonor y su padre
Tras el saludo marcial, don Felipe no puede evitar abrazar a su hija mayor en cuanto la ve. Para José Luis Martín Ovejero, experto en comunicación no verbal, el Rey y su heredera "tienen una realción extraordinaria" que desgana en ocho puntos.
- Muchas sonrisas. "En cuanto el Rey ve a Leonor al bajar de su avión, tiene una sonrisa claramente abierta, nada disimulada, mirándola a ella, y se muestra muy feliz de verla. Es como si no existiera nadie más a su alrededor que su hija", destaca este especialista.
- Abrazo cuerpo con cuerpo. "Aquí es donde se descubre la confianza entre dos personas. Cuando tenemos muy buena relación, conexión y confianza con otra persona, el abrazo o los dos besos que nos solemos dar; hay que fijarse en las caderas, que suelen estar unidas, mientras que cuando no hay tanta confianza, algo que no significa llevarse mal, entre las caderas se deja que pase el aire. Leonor y el Rey las tienen totalmente unidas".
- Un abrazo prolongado. "No se dan un abrazo y se quitan, es un abrazo prolongado.
- Admiración. "Cuando se ve al Rey charlando con otros dos militares en la pista y está la Princesa presente, ella no deja de mirarle en casi ningún momento. Creo que no solo hay cariño, también mucha admiración hacia la figura de su padre. A todos nos gusta que nos miren así".
- Miradas directas. "Cuando están en la sala, se siguen mirando de forma directa y con sonrisas constantes. Esto es algo que no se puede disimular ni que está forzado porque es imposible hacerlo todo bien siempre; es imposible y a ellos les sale bien todo".
- Escucha activa. "Mientras el Rey escucha las explicaciones de la Princesa, no solo la mira, sino que, además, muestra muchísima atención a lo que ella está contando y lo hace con una escucha activa que queda manifiesta cuando el Rey asiente con la cabeza cuando la escucha"
- Mucha gestualidad. "Las explicaciones que da la Princesa no son memorizadas porque, si el cerebro estuviera trabajando en algo que tiene memorizado, lo habitual es que la gestualidad se nos congele y hagamos menos gestos. Leonor no solo lo cuenta, sino que lo cuenta con sus manos y con sus brazos. Está gesticulando constantemente, de tal manera, que es algo que ella está explicando; lo tiene muy interiorizado".
- Muy juntos. "En la foto grupal, una vez que han aterrizado tras el viaje, si nos fijamos, quienes están más juntos son el Rey y la Princesa; refleja muchísima confianza y muchísimo aprecio entre ellos. Hay una máxima en comunicación no verbal que dice que nos acercamos a lo que nos gusta y nos alejamos de lo que nos disgusta, y aquí se ve claramente".







