Felipe y sus títulos olvidados que resurgen en Roma con el Papa León XIV: de Rey de Jerusalén a Rey Católico


Los de Reyes de España efectuarán una visita al Vaticano el próximo viernes


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13 de marzo de 2026 a las 20:39 CET

La historia de los reyes de España no solo se mide en hechos, sino también en títulos. Felipe VI conoce bien ese legado, siendo heredero de decenas de reinos y señoríos históricos que, aunque carecen de validez constitucional —la Constitución de 1978 solo se refiere a él como Rey de España—, forman parte del llamado "elenco histórico de la Corona". Un conjunto de dignidades que vuelve a cobrar protagonismo con su próxima visita al Vaticano, un escenario que subraya uno de los pilares históricos de la monarquía española: su vínculo con el catolicismo.

Los reyes Feipe y Letizia con el Papa León XIV© Casa de S. M. el rey
Los reyes Felipe y Letizia con el Papa León XIV

La historia de la monarquía española 

El inicio de la monarquía española se sitúa —según historiadores— en 1469, arrastrando desde entonces siglos de historia que se mantienen bajo un extenso listado de títulos que hoy día mantienen a Felipe VI no solo como rey de España, sino como heredero simbólico de decenas de coronas históricas —desde Castilla y Aragón hasta Jerusalén— que forman parte del reconocido elenco histórico de la monarquía. Es por ello que, con su visita al Papa León XIV no estará marcada únicamente por la audiencia en el Palacio Apostólico en el que Doña Letizia hará uso del privilegio blanco sino que, el Rey Felipe asumirá el nombramiento de protocanónigo honorario del templo, que tradicionalmente ha correspondido a los Reyes de España desde el siglo XVII, y que Don Juan Carlos ostenta desde 1977. 

El rey Felipe vestido de gala© Casa de S.M el Rey
El rey Felipe vestido de gala

 La histórica visita de los reyes Felipe y Letizia irá acompañada, tras la audiencia, del traslado a la Basílica de Santa María la Mayor para que el monarca asuma este nuevo nombramiento y recupere una historia compartida que, según indicó don Juan Carlos, comenzó en 1647 con el rey Felipe IV. Un vínculo que se consagró en 1953 a través de la Bula Hispaniarum Fidelitas del papa Pío XII y que volvió a materializarse en 1977, cuando el rey Juan Carlos asumió el mismo nombramiento. Un título histórico y ceremonial que precede a otros tantos que Don Felipe heredó tras su ascenso al trono.

El rey Felipe VI, en junio de 2014, durante su proclamación© Getty Images
El rey Felipe VI, en junio de 2014, durante su proclamación

Los 'otros' títulos de Felipe VI

Una vez proclamado Rey, Don Felipe asumió decenas de títulos honoríficos que le posicionaban —y continúan haciéndolo— como una de las personas con más títulos del mundo. Aunque estos no gozan de validez constitucional —son meramente simbólicos—, le siguen situando en una base histórica que arrastra un legado de más de cinco siglos. Y es que Felipe de Borbón y Grecia no es solo rey de España. También es rey de Castilla, de León, de Aragón, de Navarra, de Granada, de Jerusalén, de Toledo, de las Dos Sicilias, de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Menorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdoba, de Murcia, de Jaén, de los Algarves, de Algeciras, de las Islas Canarias, de las Indias Orientales y Occidentales, y de las Islas y Tierra Firme del Mar Océano.

 Felipe VI y la Reina junto a la histórica tiara rusa en el Palacio Real de Madrid© casareal.es
Felipe VI y la Reina junto a la histórica tiara rusa en el Palacio Real de Madrid

A esta extensa relación se suman otros títulos históricos como archiduque de Austria: duque de Borgoña, de Brabante, de Milán, de Atenas y de Neopatria; conde de Habsburgo, de Flandes, del Tirol, del Rosellón y de Barcelona; y señor de Vizcaya y de Molina.

El rey Felipe VI junto a la reina Letizia y la princesa Leonor© Getty Images
El rey Felipe VI junto a la reina Letizia y la princesa Leonor

Una cantidad —casi interminable— de dignidades que, por extensión, en la antigüedad solían resumirse con un simple "etcétera", destacando solo las principales. A ellas se añaden otras denominaciones hoy en desuso, como rey de Hungría, Dalmacia y Croacia; duque de Limburgo, Lotaringia, Luxemburgo, Güeldres, Estiria, Carniola, Carintia y Wurtemberg; landgrave de Alsacia; príncipe de Suabia; conde palatino de Borgoña; y conde de Artois, Hainaut, Namur, Gorizia, Ferrete y Kyburgo. 

El rey Felipe VI© Getty Images
El rey Felipe VI

Destacando también otras dignidades menos conocidas, heredadas de la compleja herencia histórica de la monarquía hispánica, como marqués de Oristán y conde de Gocéano; margrave del Sacro Imperio Romano y de Burgau; y señor de Salins, Malinas, la Marca Eslovena, Pordenone y Trípoli. Entre todos ellos destaca además uno de carácter singular: el de Rey Católico, una distinción histórica vinculada a la Corona española  y que marca la solemnidad del viaje que tendrá lugar el próximo 20 de marzo en el que, el Vaticano se convertirá en escenario de un "cónclave" con la presencia de los dos Jefes de Estado. De esta forma, Don Felipe recoge un legado simbólico que ha acompañado a los monarcas españoles desde que el papa Alejandro VI concedió en 1496 el título de Reyes Católicos a Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón —también mediante la bula Si convenit—, a raíz de la defensa de la fe católica impulsada por ambos monarcas tras la culminación de la Reconquista y su estrecha colaboración con la Iglesia. Un título hereditario que pretendía otorgar a la monarquía hispánica un estatus superior, equivalente al de Rey Cristianísimo, que ostentaban los reyes de Francia.