La reina Sofía ha retomado su agenda, después de pasar unos meses durísimos tras despedir en enero a su querida e inseparable hermana, la princesa Irene de Grecia, y un mes antes decir adiós a su prima y confidente Tatiana Radziwill. Tiene una pena inmensa, pero está animada y con ganas de volver al trabajo, y sentirse querida por los españoles la ayudará a aliviar el duelo.
Este martes, doña Sofía se ha trasladado hasta la localidad vasca de Basauri para visitar el Banco de Alimentos de Bizkaia. El objetivo ha sido ver en persona la donación que la Fundación de la que la Reina es presidenta ha realizado con el apoyo de Caser Seguros. Se trata de placas solares de unos mil metros de tamaño que se han colocado sobre los tejados de los dos pabellones que tiene el Banco de Alimentos vizcaíno. El objetivo es reducir las emisiones de carbono a la atmósfera, tener una energía más sostenible, algo con lo que la reina está muy concienciada, y un ahorro económico en la factura eléctrica de la entidad.
La Reina, de luto, lo seguirá vistiendo durante un tiempo; ha esbozado una sonrisa contenida cargada de significado. Seguro que muchos de los responsables de la asociación y voluntarios le habrán dado el pésame y le habrán venido recuerdos.
A pesar de haber perdido a dos figuras indispensables en su vida (la princesa Irene vivía en el Palacio de la Zarzuela), no está ni se siente sola. Sus hijos y nietos la acompañan constantemente y sus amigos se han volcado con ella, tal y como publicó ¡HOLA!
La Fundación Reina Sofía mantiene un acuerdo marco de colaboración desde 2012 con la Federación Española de Bancos de Alimentos. Además, desde 2025 la entidad que lidera la madre de Felipe VI colabora en la reforma y modernización de las infraestructuras de varios bancos de este tipo y ayudas para hacer posible la continuidad de su actividad social y atender emergencias. La Fundación ha decidido aportar un importe total de 114.360 euros para la ejecución de este proyecto. Además de las placas fotovoltaicas en el Banco de Bizkaia, se han entregado 22.320 litros de leche al Banco de Girona, se ha ayudado a la adquisición de una carretilla eléctrica elevadora para el Banco de Melilla. También se ha reparado el sistema frigorífico de una furgoneta en el Banco de Guadalajara o se han reparado las cámaras del de Lleida; se ha aportado para la adquisición de 3.300 litros de aceite de girasol en el de Jaén, además de 4.032 kilos de alubias blancas y más de mil kilos de lentejas. El Banco de Alimentos de Toledo ha sido ayudado con la reparación de su cámara de congelación y el de Ponferrada ha recibido recursos para la adquisición de emergencia de agua y alimentos para hacer bocadillos destinados a los ayuntamientos afectados por los incendios, para el personal ocupado en la extinción y la población afectada.








