Confesiones

Nicolás de Dinamarca recuerda los años más complicados de su vida y el caos que vivió al cumplir los 18: "Lo único que quería era alejarme"


El hijo mayor del príncipe Joaquín y Alejandra de Frederiksborg habla de los "prejuicios" que sufrió desde la cuna por ser quien era


© Getty Images
Martín Gálvez PiquerasPeriodista experto en cultura, deporte y espectáculos
23 de junio de 2026 a las 20:25 CEST

Nicolás Dinamarca sigue dando titulares sobre los aspectos más desconocidos de su vida, tras el documental de cuatro capítulos que ha protagonizado para la televisión de su país y donde se abre como nunca al hablar de sus propias experiencias. En esta ocasión, el conde de Monpezat ha contado cómo fue su complicada infancia, sobre todo siendo el primer nieto que tuvo la reina Margarita. "Recuerdo que desde muy joven fui consciente de que era el mayor de mi generación", señala. "El que tenía que dar el primer paso y, de alguna manera, romper con los esquemas establecidos para todos los demás miembros de mi familia", apostilla.

Nicolás de Dinamarca© nikolaitildanmark
Nicolás de Dinamarca, trabajando como modelo

Lógicamente, el hecho de haber crecido en la realeza nórdica ha marcado no solo su personalidad, sino también la forma en la que el mundo le ve a él. Explica que, cuando llegó al internado de Herlufsholm, se dio cuenta rápidamente de que nunca sería "el chico nuevo de la clase". Todos sabían de antemano quién era, y "no siempre es posible superar ese prejuicio que tiene la gente de ti", subraya. En este sentido, el hijo mayor del príncipe Joaquín y Alejandra de Frederiksborg asegura que siempre hizo todo lo posible para que sus compañeros le consideraran como uno más, lo cual "no era fácil".

El príncipe Joaquín, en 2008 con sus hijos cuando estos eran pequeños© GTRES
El príncipe Joaquín, en 2008 con sus hijos mayores cuando estos eran pequeños

Otro ejemplo muy significativo de lo que suponía esa exposición pública llegó cuando cumplió los 18 años, de lo cual Nicolás no guarda el mejor de los recuerdos. Afirma que le hubiera gustado celebrarlo en la intimidad con sus familiares y amigos, como cualquier chico que llega a la mayoría de edad, pero no fue así sino todo lo contrario. Hubo una gran fiesta delante de las cámaras y con los ojos del país entero puestos en él. "La multitud venía a felicitarme, se armó un gran revuelo y fue un caos", afirma sin tapujos. "Al final, lo único que quería era alejarme de todo eso y tener un cumpleaños normal, pero no pude", se lamenta.

Cuando la reina le retiró el título de príncipe

El joven aristócrata de 26 años también ha hablado por primera vez -en la citada docuserie- de cuando su abuela le retiró a él y a sus tres hermanos sus títulos de príncipes. "Todo ha cambiado para mí. Se tomó una decisión en mi nombre y eso nunca es agradable, por supuesto", confiesa con el corazón en la mano sobre lo que califica como "un destierro". Eso sí, tampoco quiere adoptar el papel de víctima en toda esta polémica, ya que "intento sacar provecho de las cosas y verlas desde una óptica positiva", indica. "Ahora estoy en un proceso de encontrar mi propio camino, con el rol y las circunstancias que tengo", sentencia.

El joven conde, en una imagen de archivo© GTRES
El joven conde, en una imagen de archivo

Así, desde que dejó de proyectarse como figura institucional, el joven conde ha centrado gran parte de su actividad en el modelaje. Algo que le viene desde que era solo un niño, por lo que sus padres siempre fueron muy cuidadosos antes de introducirlo en el mundo de las pasarelas. Al parecer, el príncipe Joaquín llamaba constantemente a la agencia de modelos donde estaba su primogénito porque quería asegurarse de que no se traspasaran los límites. A día de hoy, viviendo en Nueva York y sin ataduras con la Corona escandinava, Nicolás no tiene que pedir permiso a nadie.