El reciente fallecimiento de John Donaldson, padre de la reina Mary, ha puesto de relieve las conexiones familiares en la Casa de Glücksburg. Todo ello a través de un gesto —por parte de la reina Margarita— que ha dado la vuelta al mundo, poniendo de nuevo el foco en las relaciones entre los miembros de la realeza de Dinamarca.
El gesto que lo cambia todo
La Casa Real de Dinamarca se encuentra envuelta en una correlación de tradiciones en las que, con motivo del 86 cumpleaños de la reina Margarita II, se han vuelto a subrayar. No obstante, fue un momento en el que el protagonismo estaba centrado en la madre de Federico X, cuando –en un gesto de complicidad– la reina Mary se acercó a una de sus mascotas para acariciarla. No obstante, este gesto no ha estado exento de polémica.
Un gesto enmarcado en la profunda tristeza de la Reina tras el fallecimiento de su padre, por lo que la reacción de Margarita II se ha convertido en un constante recordatorio de una desafortunada respuesta. "Jeg tror ikke det er den rette tid til det" –en español: "No creo que ahora sea el momento adecuado para eso"-. Una corrección de protocolo y unas palabras firmes que hicieron que la reina actual se pusiera de pie inmediatamente, con un gesto serio. Sin embargo, tras esta reacción se esconde un profundo homenaje con el que la reina Margarita II se ha convertido en la mayor aliada de la reina Mary tras la triste pérdida.
Un broche de rubíes
El cumpleaños de la reina Margarita –de una forma u otra– se ha convertido en una fecha señalada para Mary: se trata de la primera aparición pública tras el fallecimiento de su padre, por lo que todo el simbolismo tras el broche de la reina adquiere un mayor protagonismo. Se trata de una discreta pieza en forma de herradura en color rojo rubí, un gesto especialmente significativo. Cuentan desde medios locales en Dinamarca, como Billed Bladet, que el broche lucido por la reina Margarita durante los actos de su cumpleaños fue el mismo que el momento en el que Margarita se convirtió en reina de Dinamarca tras la muerte de su padre, Federico IX.
Un gesto con el que Margarita habría querido honrar a su nuera, teniendo en cuenta la historia del pasado –y otorgando un especial significado– al padre de la actual reina, manteniéndolo presente en esta especial circunstancia que, sin duda, ha provocado la tristeza de Mary en los últimos días, llevándola incluso a hacer público cómo ella misma se sentía, agradeciendo a quienes –al menos– han sacado un minuto de sus vidas para darle el pésame. "Mi más sincero agradecimiento por la abrumadora cantidad de mensajes, flores y pensamientos cálidos que he recibido tras la muerte de mi padre. La enorme cantidad de empatía nos ha conmovido profundamente y significa mucho más de lo que las palabras pueden expresar", firmó la Reina a través de un emotivo comunicado.
El gesto de Felipe VI
Este fin de semana ha marcado un antes y un después con la confirmación de los príncipes Vincent y Josephine. Un hecho que llevó al Rey de España –padrino de Vincent– a desplazarse hasta Copenhague para ser testigo del histórico acto que, en parte, ya forma parte de la historia más personal de la reina Mary.
El Rey, siendo consciente de la situación actual de la reina Mary, tras subir las escaleras del emblemático Castillo de Fredensborg, cogió la mano de la Reina y, tras besarla, le transmitió un sentido pésame que Mary aceptó con un gesto de delicadeza. Una semana algo complicada para la reina de Dinamarca que, a través de estos gestos, conforma una narrativa marcada para la posteridad.









