Federico de Dinamarca emprenderá este miércoles el que es hasta la fecha el viaje más importante de su reinado. El monarca viajará en solitario, sin la reina Mary, a Groenlandia, en un momento candente en el ámbito geopolítico, después de que Donald Trump, el presidente de los Estados Unidos, haya expresado públicamente su interés por la isla. Desde 1953, Groenlandia forma parte del Reino de Dinamarca como nación constituyente con un alto grado de autonomía.
El monarca danés aterrizará en Nuuk, la capital de Groenlandia, este mismo miércoles por la mañana, donde será recibido por el presidente de Naalakkersuisut (Gobierno de la nación), Jens-Frederik Nielsen, y el presidente de Inatsisartut (Parlamento), Kim Kilensen. El jueves, el Rey visitará Maniitsow, situada en la costa Oeste de la isla, a unos 140 kilómetros al norte de la capital, y el día acabará poniendo rumbo a Kangerlussuaq para visitar la base del Ártico.
Este desplazamiento no es un viaje ni de Estado, ni oficial, ni de trabajo; simplemente se trata de una visita, tal y como ha señalado la Casa Real, que viene en un momento crucial tras las amenazas de Trump. El Gobierno de Dinamarca ha querido que el jefe de Estado de Groenlandia haga acto de presencia con un viaje cargado de simbolismo con el que se querría poner énfasis en la unidad del Reino.
Federico X ha viajado en multitud de ocasiones a Groenlandia, al igual que la Familia Real, especialmente la reina Margarita. No existe un recuento oficial de la Casa Real, pero el actual monarca habría visitado la isla en más de una decena de ocasiones de manera pública. El rey Federico ha participado en expediciones científicas y militares en el Ártico, ha formado parte de la expedición Sirius en el norte de Groenlandia y en otras ocasiones ha estado acompañado por su mujer, la reina Mary. Tras ser proclamados Reyes, Federico y Mary visitaron en 2024 la isla, como parte de una gira de presentación.











