Mientras Europa aún celebra el octogésimo cumpleaños del rey Carlos Gustavo —a través de una fastuosa conmemoración repleta de rostros históricos—, la Casa Real de Dinamarca se suma a su propia tradición con motivo del cumpleaños del rey Federico. De la mano de la reina Mary, y junto al resto de la Familia Real, protagonizarán una jornada excepcional que rememora una solemne costumbre en la que los miembros de la realeza se unen al pueblo para celebrar el aniversario del monarca.
El saludo del Rey desde el Palacio de Federico VIII
Será el próximo 26 de mayo cuando, desde el balcón del emblemático edificio —una de las cuatro residencias principales que conforman el complejo del Palacio de Amalienborg—, la Familia Real aparezca para saludar a quienes se acerquen hasta el lugar para ser testigos del cumpleaños del Rey. Alrededor de las 12:00 del mediodía será el momento en que los reyes Federico y Mary, junto a sus hijos —los príncipes Christian, Isabella, Vincent y Josephine—, saluden al pueblo en honor al monarca. La jornada contará también con la presencia de la reina Margarita, quien, pese a su abdicación, continúa desempeñando un papel especial en los actos más significativos de la agenda real.
La tradición de saludar desde el balcón pasó del rey a su madre, la reina Margarita, convirtiéndose con el tiempo en uno de los actos más especiales del año. Una ocasión en la que los ciudadanos daneses —así como los turistas que se encuentren en el país— podrán congregarse en la Plaza del Palacio para presenciar el cambio de la Guardia Real, además de disfrutar de un concierto ofrecido por la Banda de la Guardia Real frente a la Familia Real. No obstante, y siguiendo la tradición, el rey Federico recorrerá un día antes tres ciudades de Dinamarca con motivo de la Carrera Real. La jornada comenzará en Randers, continuará en Middelfart y concluirá en las calles de Copenhague, donde contará también con la presencia de la reina Mary.
La 'Royal Run', antesala del cumpleaños del Rey
La Familia Real, además, será protagonista de una de las jornadas más significativas del calendario, en la que sus miembros se dejarán ver como unos ciudadanos más recorriendo algunas de las calles más emblemáticas del país. Durante la Royal Run, los integrantes de la familia —con el rey encabezando la cita desde las 10:15 de la mañana— participarán de forma paulatina en la carrera, consolidando una tradición cada vez más vinculada a la Casa Real danesa. Tras el monarca, será el príncipe Christian quien, alrededor de las 12:30, protagonice uno de los recorridos, seguido de la reina Mary, cuya llegada a Middelfart está prevista para las 16:45. Todo ello como parte de una iniciativa nacida en 2018, coincidiendo con el 50º cumpleaños del entonces príncipe Federico, con el objetivo de promover el deporte y fortalecer la unión entre los ciudadanos daneses.
Es por ello que, a través de los años, la Royal Run se ha establecido como uno de los eventos más esperados del año, en el que los miembros de la Familia Real se muestran cercanos, responden a las dudas de la prensa y transicionan hacia una vida alejada del carácter institucional que les acompaña en otros actos de la agenda real. Una cercanía que pasa del rey Federico y la reina Mary hasta sus hijos, especialmente al príncipe Christian, quien, tras su acceso a la formación militar, se está convirtiendo en una de las figuras clave de la institución. Una celebración —la del cumpleaños del Rey— que el próximo 26 de mayo se convertirá en algo más que un simple acto marcado por el protocolo. Un encuentro que estará acompañado por el saludo desde el balcón del Palacio de Federico VIII, la música de la Guardia Real y el ambiente festivo. Un momento que responde a un propio legado que, generación tras generación, continúa estableciéndose a través de las tradiciones más solemnes y cercanas, provocando cada vez más un sentimiento popular en una de las fechas más destacadas del calendario de la monarquía danesa.







