La Casa de Sajonia-Coburgo-Gotha atraviesa uno de los momentos más dulces de su historia reciente, con una nueva generación al frente que asume —cada vez más— un papel protagónico. Tras la graduación de la princesa Elisabeth en Harvard, en la que los reyes Felipe y Matilde se convirtieron en fieles testigos del acontecimiento, ahora se desplazan hasta la Escuela Militar de Bélgica para vivir uno de los eventos más destacados de la vida del segundo en la línea de sucesión al trono, un acto en el que la princesa Elisabeth desempeñará un rol fundamental.
El gran día del príncipe Gabriel
Tras la jornada más fascinante que la heredera al trono disfrutó hace unas semanas en Harvard, tras completar su máster de Políticas Públicas en la Harvard Kennedy School, en Estados Unidos, ahora será el segundo en la línea de sucesión quien se convierta en el protagonista de su propia graduación. No obstante, este acontecimiento situará a la Familia Real en un escenario distinto al de la prestigiosa universidad: el próximo 27 de agosto, el príncipe Gabriel será el gran centro de atención en la ceremonia que pondrá el broche de oro a su formación militar en la Real Escuela Militar, donde se reconocerá oficialmente a quienes han finalizado una preparación destinada a marcar la historia de Bélgica.
Un acto que, como ha desvelado la Casa Real a través de un detallado comunicado, contará con la presencia de los reyes Felipe y Matilde, además de la princesa Elisabeth. Este gesto —que la heredera al trono asista a esta ceremonia oficial— pone de relieve su propio rango militar. Fue en el año 2023 cuando la princesa prestó juramento como oficial en una ceremonia similar a la que ahora protagonizará el príncipe Gabriel. Un hecho que, hoy más que nunca, reafirma la presencia institucional del futuro de la Corona en un momento en el que el joven príncipe concluye esta etapa de formación para dar un nuevo paso en su carrera.
La formación militar del segundo al trono
El joven se ha convertido en uno de los grandes protagonistas de los últimos meses debido a esa formación militar que vuelve a situarle en el foco público. Un hecho por el que, sin ir más lejos, el pasado septiembre le llevó a cerrar un ciclo tras haber completado su licenciatura en Ciencias Sociales y Militares. La estancia del joven príncipe en la Real Academia Militar también ha sido objeto de debate en varios momentos, entre otras cosas porque durante su paso por la institución el país vivió un cambio legislativo cuanto menos curioso. Sin embargo, lo que realmente destaca es la exigencia de su trayectoria: a diferencia de su hermana, la princesa Elisabeth, Gabriel ha tenido una formación castrense mucho más extensa y profunda. Un claro ejemplo de ello fue su estancia de Erasmus en la Academia Militar de Saint-Cyr (Francia), donde obtuvo el certificado de paracaidista tras tres semanas de intenso entrenamiento en la Escuela de Tropas Aerotransportadas.
Asimismo, el hermano de la heredera al trono ha realizado un entrenamiento de combate en el Centro de Entrenamiento Forestal Ecuatorial en Guayana. Estas exigentes pruebas suponen todo un desafío físico y mental durante dos semanas, con el objetivo de aprender técnicas de supervivencia en la jungla y de combate. Tras esta dura etapa, el príncipe Gabriel pondrá el broche final a una andadura militar que deja un cambio legislativo histórico en el país: podría convertirse en el primer miembro de la familia real belga en desarrollar una carrera remunerada dentro del Ministerio de Defensa.
Esto es posible tras la aprobación de una modificación legal impulsada por el ministro Theo Francken, la cual altera el estatus tradicional de la realeza y permite que quienes no reciban una asignación del Estado puedan dedicarse profesionalmente a las Fuerzas Armadas y percibir un salario. Un hito que coincide con la finalización de este ciclo en la vida del príncipe Gabriel y lo sitúa en el centro de todas las miradas ante sus padres y la heredera al trono belga.









