Apenas dos días después del triste anuncio del fallecimiento del rey Harald V, Noruega ha vivido este domingo una conmovedora jornada de duelo nacional con la celebración del primer oficio funeral en su honor en la iglesia luterana de Asker. Con el sonido de las campanas resonando al unísono a las once de la mañana en todos los templos del país y una atmósfera de profundo recogimiento, la Familia Real noruega, encabezada por el ya rey Haakon VIII junto a la reina Sonia y sus hijos, y marcada por la obligada ausencia de la reina Mette-Marit, ha rendido su primer y emotivo tributo al soberano más longevo de Europa. En medio de este dolor unánime que encoge al país nórdico, ha destacado una despedida impregnada de una sensibilidad única y personal: la de Marianne Behn, madre del inolvidable Ari Behn y exsuegra de la princesa Marta Luisa.
A través de sus redes sociales, Marianne ha querido rendir tributo al soberano publicando una entrañable y emotiva instantánea que refleja la estrecha complicidad que unió al monarca con quien fuera su primer yerno. En la fotografía, de carácter íntimo y tonos cálidos, se observa al rey Harald V y a Ari Behn caminando juntos de espaldas mientras suben una escalinata de madera. Ambos permanecen abrazados, rodeándose con afecto por la espalda y el hombro en un gesto espontáneo de profunda cercanía y camaradería. Sobre la imagen, Marianne añadió la conmovedora dedicatoria en inglés: "Estos dos aún pueden enseñarnos todo sobre el amor… El rey Harald V y Ari Behn", acompañada por emotivos emoticonos de corazones y una paloma de la paz. Un gesto sincero que evoca la entrañable relación que mantenía el rey con el padre de sus tres nietas mayores, casi siete años después del trágico suicidio del artista el día de Navidad de 2019.
Un vínculo marcado por la empatía y el dolor
Para comprender la profunda conexión de Marianne Behn con la Casa Real noruega hay que remontarse al matrimonio de su hijo, el recordado escritor Ari Behn, con la princesa Marta Luisa. Durante los quince años que estuvieron unidos (2002-2017), Ari no solo se convirtió en el primer yerno de los reyes Harald y Sonia, sino en un miembro muy querido y cercano en el seno de la Corona. De aquella unión nacieron tres hijas, Maud Angelica, Leah Isadora y Emma Tallulah, lo que convirtió a Marianne en la abuela paterna de tres de las nietas del monarca y afianzó un afecto familiar que se mantuvo intacto tras el divorcio de la pareja.
La vida de Marianne quedó trágicamente marcada el día de Navidad de 2019 con el suicidio de su primogénito, un desgarrador suceso que unió aún más en el dolor a ambas familias. Como la propia terapeuta reveló en una sincera entrevista al diario noruego Dagbladet, afrontó aquel golpe recordando que incluso en dos ocasiones llegó a preguntar directamente a su hijo si albergaba pensamientos autodestructivos. Apoyándose en su propia vivencia y en su labor como guía espiritual, Marianne ha continuado desde entonces impartiendo talleres donde profesa que "hay algo que nos lleva cuando recorremos el camino de la esperanza", promoviendo una "espiritualidad abierta que pueda dar cabida tanto a los aspectos mitológicos como a los religiosos y humanos".
Hoy en día, Marianne encuentra su mayor dicha en su faceta de abuela y en el estrecho contacto que mantiene con Maud, Leah y Emma. Una devoción por sus nietas que ha sabido compaginar con absoluta madurez y elegancia ante los cambios familiares. Cuando la princesa Marta Luisa rehizo su vida y contrajo matrimonio con el chamán estadounidense Durek Verrett, la ausencia de Marianne en el enlace generó cierto revuelo. Sin embargo, ella misma se encargó de explicarlo con enorme tacto y naturalidad, asegurando con comprensión que "ese ya no era su lugar ni su escenario", demostrando que su prioridad sigue siendo el bienestar de sus nietas y el profundo respeto hacia la familia real a la que un día estuvo ligada.
*Noticia en elaboración*








