Los miembros de las casas reales del mundo suelen dejarse ver en sus compromisos cotidianos y en la celebración de acontecimientos importantes. Sin embargo, la princesa Kalina de Bulgaria, de 54 años, mantiene un perfil inusualmente bajo, hasta el punto de que no ha vuelto a aparecer en público en los últimos dos años.
Kalina, la única hija de Simeón II, el último zar y expresidente del Gobierno de Bulgaria, reapareció en un acto de carácter solemne el 29 de mayo de 2024 junto a varios miembros de su familia, mostrando un aspecto muy distinto al que lucía la última vez que se la vio, cuatro años antes. La princesa acudió acompañada de su marido, Antonio José (Kitin) Muñoz Valcárcel, y de su hijo, Simeón-Hassan Muñoz, para despedir al rey Fernando I de Bulgaria en una ceremonia funeraria celebrada en el Palacio de Vrana, en Sofía.
La princesa, de la que apenas se tienen imágenes, lució un vestido recto sin mangas de estampado geométrico, que dejaba ver su llamativa transformación física, con unos brazos ahora muy tonificados y su larga melena pelirroja, que llevó suelta para la ocasión. Kalina completó su atuendo formal con unas sandalias abiertas.
Apenas se la ve en la actualidad
La princesa solo ha hecho dos apariciones públicas en los últimos seis años. Antes de 2024, no se la había visto en público desde 2020, cuando asistió al funeral de la infanta Pilar de Borbón en el Monasterio de El Escorial, el 29 de enero, luciendo una chaqueta entallada a juego con la falda sobre unas medias tupidas negras. Para la ocasión, la princesa llevó el cabello recogido en una elegante trenza a modo de corona y completó su discreto atuendo con unos botines.
En 2018, Kalina hizo numerosas apariciones públicas luciendo el cabello recogido en trenzas pegadas al cuero cabelludo (cornrows) y complementos extravagantes, todo un sello de su estilo atrevido. Durante una conferencia a la que asistió con su hijo en Madrid, el 26 de junio de ese año, la princesa llevó las trenzas recogidas en una coleta alta y un maquillaje de lo más llamativo, con máscara de pestañas amarilla, sombra de ojos en magenta y los labios en un intenso tono rosa.
La transformación física de la princesa
En 2024, la musculatura de Kalina quedó totalmente a la vista. Preguntada por HOLA! sobre la reacción que generó su cambio de aspecto tan llamativo, Kalina declaró: "No me lo esperaba. Simplemente llevaba un vestido sin mangas. En pleno siglo XXI, el físico de una mujer no debería ser noticia". La figura atlética de la princesa es el resultado de años siguiendo una rutina de entrenamiento disciplinada. "Si no entreno, no me encuentro bien. Lo hago únicamente para estar sana y sentirme bien", habría declarado.
A principios de la década de 2000, Kalina ya fue noticia cuando su aspecto desató rumores sobre una supuesta cirugía facial de gran envergadura. Su marido, Kitin, puso fin a las especulaciones en 2018, al explicar que su aspecto era consecuencia de un accidente que sufrió de niña y que le rompió los dos incisivos superiores.
La princesa tuvo que someterse a una cirugía de urgencia tras un tratamiento dental para sustituir esos dientes por coronas en 1999, intervención que derivó en una infección que se extendió hasta el cartílago nasal. "Provocó un daño estético, que en aquel momento no era lo importante, ya que lo vital era salvar el ojo y la nariz de la infección", declaró su marido a HOLA!.








