De Boris de Bulgaria a las hermanas de Borbón-Dos Sicilias: así ha sido el gran baile 'royal’ de la Gen Z en Suiza


La 43ª edición de la gala benéfica de la Orden de Malta ha reunido a 450 asistentes


La princesa  Dorothee-Anastasjia de Arenberg, con el príncipe Paul-Louis of Nassau; la princesa Maria Carolina de Borbón- Dos Silicas con el duque de Crussol, la princesa Eulalia de Orleans-Borbón, con Pierre-Elzear Latecoere en el Baile de la Orden de Malta © ©David Nivière
Beatriz CastrilloPeriodista especializada en Realeza
20 de febrero de 2026 a las 22:07 CET

Las nuevas generaciones de la realeza y la aristocracia europea han demostrado que están comprometidas y que tienen conciencia social. Así ocurrió recientemente en la 43ª edición del baile benéfico de la Orden de Malta, que tuvo lugar en el Hotel Bellevue Palace de Berna (Suiza). En esta gala se vio un desfile de príncipes y princesas como no se recuerda, que mostraron su lado más solidario en una velada que sirvió para recaudar fondos para diversas entidades que reciben la ayuda del Servicio Hospitalario de la Orden de Malta en favor de personas con discapacidad, enfermas, mayores, dependientes o sin hogar. 

La princesa  Dorothee-Anastasjia de Arenberg, con el príncipe Paul-Louis of Nassau; la princesa Maria Carolina de Borbón- Dos Silicas con el duque de Crussol, la princesa Eulalia de Orleans-Borbón, con Pierre-Elzear Latecoere en el Baile de la Orden de Malta © ©David Nivière
La princesa Dorothee-Anastasjia de Arenberg, con el príncipe Paul-Louis of Nassau; la princesa Maria Carolina de Borbón- Dos Silicas con el duque de Crussol, la princesa Eulalia de Orleans-Borbón, con Pierre-Elzear Latecoere en el Baile de la Orden de Malta

Así, el príncipe Boris de Bulgaria, hijo de Miriam Ungría; la princesa Eulalia de Orleans-Borbón, ahijada del rey Juan Carlos,;las princesas María Carolina y Maria Chiara de Borbón de las Dos Sicilias;  Zita de Borbón- Parma;  Albert Windsor, la princesa y duquesa Dorothée-Anastasjia de Arenberg; el príncipe Paul-Louis de Nassau; el duque de Crussol o Pierre-Elzéar Latécoère, fueron algunos de los nombres que acudieron a este baile. Todos ellos participaron en este evento que contó con la generosidad de los asistentes, patronos y benefactores que, con sus donaciones o la compra de rosas durante la rifa, hicieron de este baile un gran acontecimiento social y benéfico. 

La princesa  Dorothee-Anastasjia de Arenberg, con el príncipe Paul-Louis of Nassau; la princesa Maria Carolina de Borbón- Dos Silicas con el duque de Crussol, la princesa Eulalia de Orleans-Borbón, con Pierre-Elzear Latecoere en el Baile de la Orden de Malta © ©David Nivière
La princesa Dorothee-Anastasjia de Arenberg, con el príncipe Paul-Louis of Nassau; la princesa Maria Carolina de Borbón- Dos Silicas con el duque de Crussol, la princesa Eulalia de Orleans-Borbón, con Pierre-Elzear Latecoere en el Baile de la Orden de Malta

Un baile 'discreto y protegido'

Los organizadores lo tienen claro y aseguran que "lo que atrae a muchos jóvenes aristócratas europeos a la Orden de Malta es, ante todo, la posibilidad de comprometerse con causas que tienen sentido. La Orden les ofrece un marco estructurado e internacional, arraigado en una tradición casi milenaria de caridad y servicio, al tiempo que propone, con motivo de este evento, un entorno discreto y protegido. La velada les permite reunirse entre iguales, en un entorno benévolo y respetuoso, donde el legado familiar, el compromiso solidario se combinan de forma natural, lejos de presiones externas". 

Boris de Bulgaria y Dorothee-Anastasija de Arenberg se sentaron juntos en la cena de la Orden de Malta© ©David Nivière
Boris de Bulgaria y Dorothee-Anastasija de Arenberg se sentaron juntos en la cena
Boris de Bulgaria le entrega una rosa, con fines benéficos, a la princesa y duquesa Dorothee-Ansatasjia de Arenberg© ©David Nivière
Boris de Bulgaria le entrega una rosa, con fines benéficos, a la princesa y duquesa Dorothee-Ansatasjia de Arenberg

No es de extrañar que, además de los Príncipes ya nombrados, acudieran otras personalidades como los príncipes Alonso de Orleans-Borbón; los príncipes Rudolf de Liechtenstein; los príncipes y duques de Arenberg; el príncipe Alexandre Lubomirski y su esposa;  los príncipes  Sanguszko, así como el duque y la duquesa de Uzès.

El barón Werner de Gaiffier d'Hestroy y la princesa María Chiara de Borbón- Dos Sicilias © ©David Nivière
El barón Werner de Gaiffier d'Hestroy y la princesa María Chiara de Borbón- Dos Sicilias
La princesa María Carolina de Borbón-Dos Sicilias charla con  Dorothee-Anastasjia de Arenberg y con Eulalia de Orleans-Borbón© ©David Nivière
La princesa María Carolina de Borbón-Dos Sicilias charla con Dorothee-Anastasjia de Arenberg y con Eulalia de Orleans-Borbón

La Gen Z de la realeza europea "es muy solidaria y su compromiso es cada vez más firme", destacan los promotores de este exclusivo baile. "A través del Comité Internacional de Jóvenes, esta nueva generación va mucho más allá de lo simbólico. Se implican activamente en la organización de eventos, la movilización en redes sociales y la recaudación de fondos, con un enfoque moderno, colectivo y orientado a acciones concretas y medibles".

Las princesas María Carolina y María Chiara de Borbón-Dos Sicilias © ©David Nivière
Las princesas María Carolina y María Chiara de Borbón-Dos Sicilias
Las princesas Maria Carolina y Eulalia con la princesa Weronika Lubomirski-Kulczyk © ©David Nivière
Las princesas Maria Carolina y Eulalia con la princesa Weronika Lubomirski-Kulczyk
La princesa Eulalia, con su madre, la princesa Antonella© ©David Nivière
La princesa Eulalia, con su madre, la princesa Antonella

Una noche en la que no faltó de nada

La noche comenzó con una sesión fotográfica de los invitados de honor, seguida de la recepción de los aproximadamente 450 comensales a un cóctel. Posteriormente tuvo lugar la cena de gala, amenizada con la venta de rosas con fines benéficos y la tómbola, también benéfica. Por último, la apertura oficial del baile, que se prolongó hasta bien entrada la noche, en un ambiente festivo e intergeneracional. Los que rompieron el hielo fueron la princesa Eulalia de Orelans-Borbón y Paul-Louis de Nassau, primogénito de los príncipes Guillermo y Sibilia de Lxemburgo y ahijado del gran duque Guillermo. Rápidamente se les unieron María Carolina de Borbón- Dos Sicilias, radiante del barzo de Charles de Nassau, y posteriormente Dorothée-Anastasjia d'Arenberg, acompañada por Pierre-Elzéar Latécoère que hicieron que muchos otros invitados saltaran a la pista de baile en una noche que combinó la elegancia y el desenfado. 

Los príncipes Weronika, Jeremi Hadrien Lubomirski-Kulczyk© ©David Nivière
Los príncipes Weronika, Jeremi Hadrien Lubomirski-Kulczyk
La princesa y duquesa Dorothee-Anastasjia de Arenberg y su acompañante, el príncipe Boris de Bulgaria a su llegada al baile© ©David Nivière
La princesa y duquesa Dorothee-Anastasjia de Arenberg y su acompañante, el príncipe Boris de Bulgaria a su llegada al baile
Maria Carolina de Borbón-Dos Sicilias con Dorothee de Borbón- Dos Sicilias © ©David Nivière
Maria Carolina de Borbón-Dos Sicilias con Dorothee de Borbón- Dos Sicilias

No hay duda de que este tipo de acontecimientos es una buena oportunidad para que los nobles y príncipes del siglo XXI estrechen lazos y quién sabe si se forme alguna nueva relación sentimental con extraordinarios linajes. "El ambiente se caracterizó sobre todo por la complicidad. Algunas parejas llamaron la atención por su elegancia y buena sintonía, pero el espíritu que imperó fue el de la amistad, el compartir y el compromiso común". 

La princesa  Dorothee-Anastasjia de Arenberg, con el príncipe Paul-Louis of Nassau; la princesa Maria Carolina de Borbón- Dos Silicas con el duque de Crussol, la princesa Eulalia de Orleans-Borbón, con Pierre-Elzear Latecoere en el Baile de la Orden de Malta © ©David Nivière
La princesa Dorothee-Anastasjia de Arenberg, con el príncipe Paul-Louis of Nassau; la princesa Maria Carolina de Borbón- Dos Silicas con el duque de Crussol, la princesa Eulalia de Orleans-Borbón, con Pierre-Elzear Latecoere en el Baile de la Orden de Malta

Con su presencia en el baile, con donaciones directas y con la compra de las rosas durante la cena, se han conseguido fondos que permitirán financiar acciones concretas como la ayuda para adquirir alimentos, el apoyo a personas sin hogar, dar soporte a jóvenes con discapacidad, así como el acompañamiento a personas enfermas  a través de acciones médico-sociales y peregrinaciones. 

La princesa  Dorothee-Anastasjia de Arenberg, con el príncipe Paul-Louis of Nassau; la princesa Maria Carolina de Borbón- Dos Silicas con el duque de Crussol, la princesa Eulalia de Orleans-Borbón, con Pierre-Elzear Latecoere en el Baile de la Orden de Malta © ©David Nivière
La princesa Dorothee-Anastasjia de Arenberg, con el príncipe Paul-Louis of Nassau; la princesa Maria Carolina de Borbón- Dos Silicas con el duque de Crussol, la princesa Eulalia de Orleans-Borbón, con Pierre-Elzear Latecoere en el Baile de la Orden de Malta
Nicolas de Buman, presidente de la Asociación Helvética de la Orden de Malta dirigiendo unas palabras a los invitados al baile© ©David Nivière
Nicolas de Buman, presidente de la Asociación Helvética de la Orden de Malta dirigiendo unas palabras a los invitados al baile
Imagen de la cena de la Orden de Malta © ©David Nivière
Imagen de la cena de la Orden de Malta

Un objetivo milenario

La Orden de Malta, fundada en el siglo XI en Jerusalén para atender a los peregrinos enfermos durante las Cruzadas, persigue una misión milenaria basada en la caridad cristiana, con la vocación de servir y proteger a los más vulnerables sin distinción de origen o condición. En Suiza, su acción se articula en torno a la solidaridad, la salud y el ámbito social y médico, gracias al compromiso de más de 1.000 voluntarios repartidos en 13 secciones.  Está presente en más de 120 países y mantiene relaciones diplomáticas oficiales con más de 110 estados y con la Unión Europea. Además, tiene estatus de observador permanente ante la ONU.