El pasado 25 de julio, Susanna Griso y Luis Enríquez se dieron el ‘sí, quiero’ en una ceremonia civil celebrada en la Costa Brava. Pero la celebración comenzó un día antes, con una preboda a la que asistieron sus familiares y amigos más cercanos. En total, 250 invitados acompañaron a la pareja en unos días muy especiales. El momento más esperado llegó el sábado. Aunque la lluvia hizo acto de presencia apenas unos minutos antes de que comenzara la ceremonia, finalmente el enlace pudo celebrarse tal y como estaba previsto en los jardines del Hostal La Gavina. Allí, al filo de las ocho de la tarde, descubrimos el secreto mejor guardado de la periodista y presentadora de Espejo Público: su vestido de novia. Aunque aquel no fue el único look con el que Susanna consiguió sorprender. Y no, no todos fueron de color blanco.
La elección de Susanna Grisso para el 'getting ready'
Se conoce con el nombre de getting ready, pero son esos instantes previos a dar el gran paso hacia el altar que las novias recuerdan con especial cariño. Es un momento de nervios, sesiones de maquillaje y peluquería en compañía de madres, hermanas o amigas, tan intenso como la propia boda. Y aunque han existido siempre, hasta hace unos años los fotógrafos no solían estar presentes en los preparativos. Es por eso que, en los últimos años, se cuida y elige con mimo qué llevará la novia. Lo más común es optar por conjuntos lenceros, casi siempre compuestos por un camisón o pijama y una batita a juego, generalmente en color blanco. Sin embargo, hay prometidas que prefieren vestidos o diseños cómodos y llenos de color. Y Susanna es un claro ejemplo.
La periodista se decantó por un sencillísimo y favorecedor vestido negro, con escote palabra de honor y el cuerpo ligeramente ajustado. Estaba confeccionado en un tejido bastante elástico, cumpliendo así con una de las premisas que deben cumplir estos diseños: ser muy cómodos de quitar. Pensemos que la novia lo retirará una vez que el maquillaje y el peinado ya estén listos, por lo que debe poder desprenderse de él sin estropear su look de belleza.
Un vestido de novia muy bohemio
Una vez que Susanna estuvo peinada y maquillada, cambió este diseño negro por su vestido de novia con ayuda de su estilista y amiga Cristina Rodríguez, quien no solo la acompañó en los momentos previos al enlace, sino durante todo el proceso hasta dar con el traje de sus sueños. Para su boda, la periodista se decantó por un vestido de Cortana, la firma mallorquina de Rosa Esteve, con quien mantiene una estrecha amistad desde hace años. Era un dos piezas de corte boho chic, compuesto por un top con escote en palabra de honor y una falda vaporosa, en seda de color blanco roto, que reflejaba a la perfección la filosofía del enlace: elegante, cómodo y profundamente mediterráneo.
La periodista ya había adelantado semanas antes que quería un vestido capaz de acompañarla durante toda la celebración. Al tratarse de una ceremonia al aire libre y sin el protocolo de una boda religiosa, buscaba un diseño que le permitiera moverse con libertad, bailar y disfrutar del verano sin renunciar a la elegancia. El resultado fue un vestido que conecta con una de las grandes tendencias de la moda nupcial actual: la de las novias que priorizan la naturalidad, los tejidos ligeros y las siluetas limpias frente a los diseños excesivamente estructurados.
Para completar su estilismo, optó por unos zapatos de Isabel Abdo y un gran ramo nupcial formado por jazmines blancos silvestres, que son flores típicas de la zona. Susanna tenía claro que la inspiración bohemia que recorría toda la boda debía estar presente también en su look de belleza, por lo que recurrió a un maquillaje suave y muy natural, obra de Isabel Álvarez, y a un recogido bastante informal que le realizó Charly Jiménez.
Un vestido de rayas para una preboda en la playa
Pero como decíamos al inicio de este artículo, la celebración comenzó ya el viernes con una preboda organizada en el chiringuito de la playa de Sa Conca, en S'Agaró. Allí, familiares y amigos disfrutaron de un cóctel frente al mar en un ambiente completamente distendido que sirvió para dar la bienvenida a todos los invitados.
Para aquella primera cita, Susanna también confió en Cortana, reafirmando la estrecha relación que mantiene con la firma mallorquina. La presentadora eligió el vestido Úrsula, confeccionado en seda con el estampado exclusivo Orea Print, una reinterpretación artística de las rayas en tonos arena y topo que armonizaba con el paisaje mediterráneo de la Costa Brava.








