Se casaron el pasado mes de junio en París, pero todavía quedaba una celebración por todo lo alto. Thylane Blondeau, que se hizo famosa a nivel mundial cuando solo tenía seis años tras ser nombrada la niña más guapa del mundo, se unió al DJ francés Ben Attal el pasado 29 de junio. Fue una ceremonia sencilla, en el ayuntamiento del distrito 16 de la capital francesa, en la que estuvieron rodeados de sus familiares y amigos más cercanos. Un día para el recuerdo que, casi un mes después, los novios quisieron volver a festejar en un escenario muy distinto: las soleadas playas de Cannes.
Un segundo 'sí, quiero' en Cannes y un vestido sencillo
El pasado lunes 27 de julio, la hija del futbolista Patrick Blondeau, exdefensa de Sheffield y Watford, y su ya marido celebraban una segunda boda en un club de playa de la Croisette. Un enlace mucho más multitudinario que el anterior, del que tanto la pareja como Veronika Loubry, madre de la novia, han compartido numerosas imágenes a través de redes sociales. Y en ellas, como no podía ser de otro modo, quedaba revelado el vestido de Thylane, además de muchos detalles de la decoración del evento.
Podía haber confiado en cualquier firma nacional e internacional para esta celebración, pero la modelo y actriz se decantó por un diseño customizado de Øud Paris para su gran fiesta de boda. La firma fue fundada en 2017 por Patricia Bitton y Raphaël Riv y nació como un proyecto familiar enfocado al prêt-à-porter de lujo. Sin embargo, con el paso de los años, se ha convertido en una alternativa interesante para las prometidas que buscan diseños nupciales que escapan de los cánones más tradicionales. El vestido de Thylane es una clara muestra de ello.
Se trata de un diseño sencillísimo, igual que su primera opción. El cuerpo, inspirado en una camiseta blanca básica, tiene escote redondo y manga corta ligeramente ajustada. La parte superior se ciñe con mucha suavidad a la figura de la modelo para empezar a despegarse en la zona de la cintura. Es precisamente ahí donde encontramos un trabajo exquisito de cortes diagonales que no solo dan un aire especial a la pieza, sino que sirven de perfecto anclaje para que nazca la falda, confeccionada en un tejido más liviano. Esta, fluida y con mucho movimiento, se extiende hasta el suelo y cuenta con una pequeña cola. El vestido se une así a algunas de las tendencias que más estamos viendo entre las prometidas en los últimos meses: la mezcla de tejidos, la sencillez mezclada con detalles especiales.
Muy especial ha sido también su look de belleza. La modelo y actriz ha confiado nuevamente en la maquilladora Andreea Ali para que creara un maquillaje muy natural —con la piel jugosa y llena de luminosidad— que potenciara sus bonitos ojos azules. Para el peinado, sin embargo, ha cambiado de estilista. Si el primero —un moño adornado con margaritas— fue obra de Fabio Petri, Laurie Zanoletti ha sido la encargada de dar forma a su melena en esta ocasión. Al tratarse de una celebración junto al mar, han optado por un acabado más sencillo y desenfadado: melena suelta y ondulada con la parte superior recogida en un moño informal.
El primer vestido de novia de Thylane Blondeau
Para su 'sí, quiero' en París, la novia eligió un vestido de novia creado por la maison francesa Eva Bouskila Bridal. Se trataba de un vestido recto, de tirantes anchos y escote cuadrado; una prenda que no podía ser más sencilla ni quedarle mejor. Para darle un toque más especial, Thylane llevó sobre los hombros una especie de capelina confeccionada en el mismo tejido, con bastante cuerpo, abotonada en la espalda con una hilera de botones. Un detalle que, como reveló la firma varios días después de la boda, estaba inspirado en Grace Kelly y uno de sus looks más icónicos.
Para completar su estilismo, Thylane eligió un ramo de calas blancas, una flor que está relacionada con la pureza y la inocencia, dos valores que, tradicionalmente, han tenido mucho que ver con las novias; también con un nuevo comienzo y con la tranquilidad.
La niña más guapa del mundo
La carrera de Rosa Thylane-Lena, su verdadero nombre, comenzó a una edad sorprendentemente temprana. Con apenas cuatro años desfiló para Jean Paul Gaultier y, seis años más tarde, con solo diez, se convirtió en la modelo más joven en posar para Vogue París. Su salto definitivo a la fama llegó en 2006, cuando tenía seis años y fue nombrada la "niña más bella del mundo". Un reconocimiento que no sería único: 11 años después volvió a recibir ese título. Blondeau es hija del exfutbolista Patrick Blondeau y Veronika Loubry, quienes estuvieron casados entre 2002 y 2016. Tras su divorcio, la presentadora inició una nueva etapa sentimental junto al productor Gérard Kadoche, que falleció el pasado diciembre.














