Niños

Dr. Eduardo Junco, pediatra: "Tanto la sobreprotección como los reproches son dos actitudes muy poco recomendables para solucionar el problema de los miedos"


El especialista explica cuáles son los miedos más habituales, por qué surgen y cómo afrontarlos


Dr. Eduardo Junco Aguado, pediatra© Dr. Eduardo Junco Aguado, pediatra
16 de septiembre de 2026 a las 15:03 CEST

El miedo es una emoción primitiva que forma parte de los mecanismos de adaptación y supervivencia del individuo. En la especie humana, el miedo puede dar lugar a un estado afectivo conocido como ansiedad y angustia y su aparición puede estar provocada por factores de temperamento y personalidad o por factores externos o ambientales.

En el niño, a lo largo de su desarrollo y maduración la presencia del miedo es una constante en la mayoría de ellos y su desaparición está íntimamente unida a las experiencias vitales progresivas que va adquiriendo a lo largo de la vida.

Debemos recordar que existen miedos universales inherentes a la naturaleza humana, tales como el miedo a la soledad, la oscuridad y el abandono, que están asociados a la maduración y el desarrollo, pero que en dependencia de la personalidad, pueden acompañar al hombre a lo largo de toda su vida.

El niño debe recibir estímulos y alabanzas cuando supere cualquier tipo de temor

Dr. Eduardo Junco, pediatra

El miedo según la edad

A lo largo de la vida del niño los estímulos que producen miedo van cambiando. Sus experiencias, maduración, y progresiva autonomía hacen que su intelecto supere algunos de los miedos infantiles, pero da lugar a la aparición de otros miedos.

  • Hasta los 2 años. El niño tiene miedo a la soledad y a la oscuridad. Al alejamiento y a la separación de la madre, a las personas extrañas o desconocidas, a los ruidos y a los animales.
  • Entre 3 y 5 años. Aparece el temor al daño físico, al dolor o al sufrimiento. A la separación de los padres y a lo desconocido (fantasmas, brujas, etc.)
  • Entre 5 y 8 años. La soledad, los ambientes hostiles, la escuela, las tormentas, los seres imaginarios.
  • Entre los 9 años y la madurez. A las relaciones sociales, a no tener éxito en el grupo, a los exámenes, a su imagen corporal, a la violencia exterior, a las guerras, a la muerte.
Niña con miedo© Getty Images

Cómo ayudar a los niños a superar el miedo

Debemos recordar que tanto la sobreprotección como los reproches son dos actitudes muy poco recomendables y, por desgracia, muy frecuentes para solucionar el problema de los miedos

Debemos ser positivos, el niño debe recibir estímulos y alabanzas cuando supere cualquier tipo de temor y tanto los padres como los educadores deben ir concediendo libertad progresiva para que el niño adquiera sus experiencias y aprenda de ellas:

  • Evitar la sobreprotección materna y paterna.
  • Apoyarles, darles seguridad y no abandonarlos.
  • No ridiculizar ni reprochar el miedo.
  • Serenidad y firmeza ante el temor irracional.
  • Educarlos para manejar y superar el miedo (con cuentos, historias, etc.)
  • Apoyar y asumir el miedo razonable.
  • Premiar y estimular la valentía.
  • Evitar estímulos externos nocivos (películas, noticiarios, etc.)