Crianza

Cuándo dejar a un niño que vaya a dormir a casa de un amiguito, según una psicóloga: "El miedo de los progenitores es muy habitual"


La edad adecuada, las señales que importan y qué recomiendan los expertos para una noche fuera


Niñas felices© Getty Images
14 de junio de 2026 a las 7:03 CEST

Las primeras veces que un niño va a dormir a casa de un amiguito los peques lo viven como una auténtica aventura. Por un lado, se sienten mayores al pasar una noche lejos de papá y mamá y, por otro, se sienten importantes por dormir en casa de su amigo o su amiga; es una situación de conexión muy potente entre ambos y ayuda a estrechar lazos de amistad. Sin embargo, esta situación tan emocionante puede generarles, además de nerviosismo, un cierto temor: ¿qué pasará si se despiertan y sienten ganas de llamar a sus papás? ¿y si no se duerme?…. A veces, incluso los niños más seguros pueden experimentar un pequeño nudo en el estómago al enfrentarse a lo desconocido. 

Otras veces, son los propios padres los que tienen dudas. ¿Cómo saber si nuestro hijo está preparado para ir a dormir a casa de otro niño o de otra niña? ¿Cuál es la edad adecuada para dejar que vayan a dormir a casa de un amiguito por primera vez? Y, sobre todo, ¿cómo preparar a los peques para esta ocasión tan especial? Responde a estas cuestiones María José Pérez Fernández-Manchón, psicóloga y codirectora Despertares Psicólogos Alcobendas, quien aclara todas las dudas al respecto.

Muchos niños necesitan uno o dos intentos fallidos antes de sentirse seguros.

María José Pérez Fernández-Manchón, psicóloga

¿Qué nivel de confianza debería existir con los padres del otro niño para dejar a un hijo quedarse a dormir?

Este punto es clave en la sociedad actual: los especialistas en crianza, vínculos y desarrollo infantil juveniles destacamos el conocimiento de todos los progenitores entre ellos, conocer el entorno o la casa, posibilidad de comunicación abierta en cualquier momento, quién estará en casa durante ese tiempo, también que otros amigos estarán.

En cuanto a las dudas, imprescindible saber si estarán solos, si habrá supervisión, etc. No hace falta una relación íntima, pero sí confianza mínima y comunicación abierta.

¿Cómo pueden los padres preparar al niño para su primera noche fuera, tanto emocional como logísticamente?

En cuanto a la preparación emocional, podemos hacer lo siguiente:

• Hablar sobre qué ocurrirá durante la noche

• Explicar que es normal sentir nervios o echar de menos.

• Acordar que puede llamar en cualquier momento si lo necesita, así como que no tiene que esperar o sentir que nos va a molestar en cualquier momento.

Para la preparación práctica, es recomendable:

• Llevar objetos familiares: pijama, cepillo de dientes, peluche o manta, etc.

• Explicar rutinas y avisos importantes a los otros padres: hora de dormir, medicación (si la hay), alergias o necesidades especiales.

Un truco útil: hacer primero visitas cortas, luego cenas, y finalmente la noche completa.

Niñas contentas© Getty Images

¿Qué hacer si el niño quiere ir, pero los padres sienten inseguridad o dudas? ¿Cómo equilibrar autonomía y protección?

Es una situación muy común. El miedo de los progenitores es muy habitual, al igual que pensar en todas las posibilidades para anticiparnos como padres a cualquier necesidad que puedan tener nuestros hijos, teniendo en cuenta que no estaremos presentes para poder atenderlas.

Algunas estrategias a seguir en esta situación:

• Hablar primero con los padres anfitriones para aclarar dudas.

• Proponer una prueba corta (por ejemplo, hasta las 23:00).

• Dejar claro al niño que pueden recogerlo si no se siente bien.

El equilibrio puede verse en la opción de no anular o bloquear las experiencias nuevas de los niños sin forzar situaciones si no está preparado.

¿Cómo deberían manejarse situaciones en las que el niño quiere volver a casa a mitad de la noche?

Los psicólogos infantiles recomiendan:

1.    Normalizarlo (no hacer sentir al niño que “falló”).

2.    Recogerlo si lo pide, especialmente la primera vez.

3. Después hablar tranquilamente acerca de lo que sintió y por qué

Muchos niños necesitan uno o dos intentos fallidos antes de sentirse seguros.

¿Tiene algún tipo de beneficio emocional para el niño quedarse a dormir en casa de un amigo o una amiga?

Autonomía, pues aprenden a manejarse fuera del entorno familiar; confianza en sí mismos, ya que superan pequeñas inseguridades; habilidades sociales (comparten espacio y deben adaptarse a normas diferentes) y fortalecen amistades (estas quedadas o noches fuera suelen ser experiencias sociales significativas).

Pero estos beneficios aparecen solo si el niño se siente seguro.

Niños en pijama© Getty Images/Westend61

¿Cómo pueden los padres manejar la presión social cuando 'todos los compañeros ya duermen fuera' y creen que su hijo aún no está preparado?

Los especialistas aconsejan explicar al niño que cada familia tiene sus tiempos y tener en cuenta que compararse con otros niños suele ser un mal indicador de madurez. Cada niño desarrolla su independencia a ritmos muy distintos.

El miedo de los progenitores es muy habitual, al igual que pensar en todas las posibilidades para anticiparnos a cualquier necesidad que puedan tener nuestros hijos, teniendo en cuenta que no estaremos presentes para poder atenderlas.

María José Pérez Fernández-Manchón, psicóloga

¿Cómo abordar el tema cuando el niño quiere invitar a dormir a un amigo, pero los padres no se sienten preparados para recibir a otro menor en casa?

Es completamente válido decir 'no' por ahora. Además, hay otras opciones intermedias:, como invitar al amigo solo a cenar o a pasar la tarde, hacer una primera noche corta (por ejemplo hasta las 23:00) o probar una noche cuando el niño sea un poco mayor.

También conviene pensar si los padres se sienten preparados para:

• supervisar a dos menores.

• gestionar conflictos nocturnos.

• contactar con los otros padres si algo ocurre.