Cuando una mujer no tiene hijos, se da por hecho que es porque no ha podido tenerlos, ya sea por problemas de fertilidad, ya porque no ha encontrado una persona con la que formar una familia o ya por dificultades económicas o inestabilidad laboral. Sin embargo, cada vez hay más mujeres que no tienen hijos porque así lo han decidido. La actriz Marta Hazas, casada desde hace una década con el también actor Javier Veiga, hablaba recientemente sobre ello en el pódcast de Vicky Martín Berrocal, A solas con… "He tenido muy claro que de mis 30 a mis 40, y de mis 40 a mis 50, no me apetecía pasármelos criando", -confiesa-. "Mi granito de arena para aportar al mundo no está ahí".
Marta Hazas no es la única. Compañeras de profesión como Maribel Verdú, la cantante Alaska o la periodista Isabel Rábago son otros de los rostros conocidos que han optado por la no maternidad a pesar de tener pareja estable y solvencia económica, dos de las grandes barreras que se suelen ver a la hora de tomar una decisión así. Y, como ellas, muchas mujeres anónimas que dan prioridad a otros aspectos de sus vidas.
Sin embargo, aún a día de hoy sigue extrañando que una mujer no quiera ser madre, mientras que se percibe como más normal el hecho de que un hombre no desee tener hijos. "Esto ocurre, en gran medida, porque la maternidad se ha construido como parte de la identidad, mientras que la paternidad se ha vivido más como una elección", nos dice Andrés Montero, psicólogo colegiado y director de Ethos Psicólogos, centro especializado en psicología sanitaria con sede en Alcalá de Henares y atención online..
He tenido muy claro que de mis 30 a mis 40, y de mis 40 a mis 50, no me apetecía pasármelos criando.
"Cuando una mujer decide no ser madre, el entorno tiende a percibirlo como una anomalía, porque históricamente la maternidad ha sido uno de los núcleos de la identidad femenina", añade. "Si no se cumple esa expectativa, todavía hoy puede interpretarse como algo que ‘no encaja’ o que se sale de la norma".
Los motivos por los que esto es así, por lo que esta decisión se sigue interpretando como algo excepcional es porque, a lo largo de la historia, la maternidad se ha considerado uno de los aspectos fundamentales de la identidad femenina, tal y como señala el psicólogo. "Durante mucho tiempo, se ha asociado la idea de que una mujer estaba incompleta si no tenía hijos”.
Con el tiempo y con el cambio de valores en la sociedad actual, esa percepción se ha ido transformando: "Hoy en día, ya no se entiende que una mujer sea menos mujer por no ser madre, y eso, unido a una mayor independencia económica y a la prioridad que muchas mujeres otorgan a su desarrollo profesional, ha cambiado el escenario".
La decisión consciente de no tener hijos
"En algunos casos, se trata de una decisión alineada con sus propias ideas y proyecto vital; en otros, responde a la dificultad real de compatibilizar la maternidad con una carrera profesional exigente", indica Andrés Montero. "Todo ello hace que cada vez más mujeres opten por no tener hijos".
En el caso de Marta Hazas, se conjugan ambos factores: por un lado, según le contaba a Vicky Martín Berrocal en el pódcast, cuando se casó con Javier Veiga, en 2016, ninguno de los dos tenía en mente la idea de formar una familia con niños; y, por otro lado, "también tiene ver por cómo es mi vida, al haber crecido (profesionalmente) más tarde", confesaba (aunque ya tenía una larga trayectoria profesional, fue precisamente en esa época, a partir de 2013, cuando empezó a despuntar mucho más en series de televisión como Velvet, que se emitía, con gran éxito de audiencia, en Antena 3 TV).
Durante mucho tiempo, se ha asociado la idea de que una mujer estaba incompleta si no tenía hijos.
"Nunca existe un momento ideal para tener hijos. A los 20 suele estar presente la necesidad de formarse y empezar la vida laboral; a los 30, la consolidación profesional; a los 40, el momento de mayor desarrollo en la carrera; y a partir de los 50, las limitaciones biológicas son evidentes", comenta el director de Ethos Psicólogos.
Es cierto que "la maternidad implica un cambio importante en la vida, y no siempre se percibe como algo positivo en todas las etapas". Además, "también es importante tener en cuenta que existen estudios que muestran que el cerebro de la mujer cambia durante el embarazo, y algunos de esos cambios se mantienen a lo largo de la vida". Por eso, la decisión de no ser madre en mujeres con estabilidad laboral y sentimental y con solvencia económica es, la mayoría de las veces, fruto de una reflexión racional. Cuando se toma de manera consciente y acorde al propio propósito vital, siempre es una decisión acertada, al igual que lo sería la opuesta, la de tener descendencia.
¿Puede una mujer arrepentirse de haber optado por no tener hijos?
"Sí, en consulta es cada vez más frecuente encontrar parejas, especialmente a partir de los 50 años, que experimentan un vacío vital y que pueden arrepentirse de no haber tenido descendencia", responde Montero, quien nos cuenta que es más habitual que ocurra en dos momentos clave: al inicio de la menopausia, que marca la imposibilidad de ser madre de forma natural, y tras la pérdida de los propios padres, que confronta a la persona con su propia finitud.
"En estos casos, es importante recordar los motivos por los que se tomó esa decisión y reforzar las consecuencias positivas que ha tenido no haber sido madre", recomienda. "En cualquier caso, el miedo al arrepentimiento no debería ser el factor que condicione una decisión tan importante como la de tener hijos o no".






