Método japonés para dormir a tu bebé.©AdobeStock

Bebés

Hay un método japonés para dormir a tu bebé (y es éste)

Son tres sencillos pasos elaborados por la gurú del sueño Etsuko Shimizu que está revolucionando el sueño de los más pequeños en todo el mundo

“Se ha generalizado la idea errónea de que los bebés duermen profundamente”, nos dice Etsuko Shimizu, puericultora especializada en el síndrome del llanto nocturno infantil y madre de una niña que solía llorar toda la noche. Con su último libro, todo un bestseller en Japón, que ahora llega a España, Dulces Sueños (Zenith), promete darte todas las claves para que tu bebé duerma tranquilo. Son tres sencillos pasos que hay que trabajar en casa porque, como nos explica la propia experta, “esa expresión de dormir como un bebé que tanto conocemos es errónea. La realidad es que los bebés tienen un sueño mucho más ligero que el de los adultos y, por eso, se despiertan cada hora”.

Libro 'Dulces Sueños' (Zenith)©Zenith

Si seguimos su método, que ya lo han hecho muchas familias y con éxito, nos promete pasar de levantarnos muchas veces en una noche, incluso de pasar noches en vela, a dormir y descansar. Aunque lo recomendable es poner en marcha estas herramientas cuando es más pequeño, la guía que nos propone se adapta a todas las edades. De manera generalizada, nos explica su método en tres pasos muy sencillos que está segura todos podemos aplicar.

Paso 1. Instaurar ritmos diarios regulares

Para llevar a cabo este primer paso, la experta nos aconseja “despertar al bebé a las siete de la mañana como muy tarde, siempre que no se haya dormido antes de las diez de la noche, de lo contrario, hazlo a las ocho de la mañana”. Y es que, según afirma, “levantarse pronto por la mañana es crucial a la hora de instaurar un ritmo diario saludable”. Si ves que no lo consigues, lo que puedes hacer es lo siguiente:

  1. Descorrer las cortinas para que la luz del sol entre por la ventana y llene toda la habitación, salúdale con un “buenos días” y hazle saber que es de día.
  2. Nunca hay que despertar a un bebé de forma brusca, sacándolo de la cuna.
  3. Espera a que él sea quien abra los ojos y mire a su alrededor.

Una vez que este mecanismo esté en marcha y todo parezca normalizado, “comienza tranquilamente con su rutina matutina” para que también se adapte a ella.

Paso 2. Modificar las rutinas de acostarse

Según la autora, es muy importante “regular las siestas diurnas y hacer que su día sea interesante”. Así, a partir de los dos meses de edad, se debe intentar distribuir las siestas de modo que haga tres durante el día: una por la mañana, otra a mediodía y otra por la tarde. Para que estas siestas sean eficaces, la experta nos aconseja:

  • Acostar al bebé siempre que tenga sueño durante los tres primeros meses; a partir del cuarto, intentar instaurar horarios.
  • No dejar que se duerma a voluntad, si es necesario, hay que despertarlo.
  • Aunque estés ocupada, intenta mantenerlo despierto a partir de las cinco de la tarde.

En cuanto a que su día sea interesante, la experta nos aconseja, “en la medida de lo posible, pasar la mañana al aire libre, ya que la luz del sol estimula el ritmo de la melatonina, la hormona que induce somnolencia por la noche”. Además, los movimientos rítmicos, como caminar o gatear, también son una práctica que no debemos olvidar, porque estimula la producción de serotonina y calma al bebé, lo que hará que concilie mejor el sueño. Es decir, “que se mueva mucho los primeros meses”.

Paso 3. Disfrutar de media hora de mimos antes de irnos a la cama

El objetivo, nos recuerda la experta, “es acostar al bebé a las ocho de la tarde”, lo que significa que el baño y la cena han de terminarse a las siete y media, pero ¿por qué? Porque es bueno disfrutar de media hora de caricias, con la luz apagada y hablándole en voz baja. Si lo prefieres, en esto sí es flexible la experta, puedes dejar una luz indirecta suave en la habitación, leerle cuento o aprovechar para darle el pecho si aún eres madre lactante.

  • Para que esta media hora sea buena para el bebé o el niño, hay también varios consejos:
  • Hablar en voz baja, mucho más suave y lento que el tono de voz que utilizamos habitualmente.
  • Nada de pantallas ni televisión.
  • Olvidarnos de las tareas pendientes, es un momento para vosotros.
  • Hablar de las cosas buenas que han sucedido a lo largo del día.
  • Si aún le damos el pecho o el biberón, no dejarle dormir durante la toma, que lo haga después.
© ¡HOLA! Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje y sus fotografías, aun citando su procedencia.