Zara Tindall ha acudido este sábado 24 de octubre a Cheltenham para asistir a la última jornada de The Showcase Meeting, la cita que marca el regreso de las carreras de obstáculos tras la pausa estival.
La hija de la princesa Ana ha llegado al hipódromo en compañía de su íntima amiga Dolly Maude, con quien ha compartido paraguas y sonrisas bajo la lluvia.
Pero, más allá de las inclemencias del tiempo, su look ha llamado la atención por una combinación que se ve menos de lo habitual en la moda de carreras británica: un traje de chaqueta y pantalón estampado con un tocado de terciopelo burdeos. Una elección que invita a mirar de cerca las convenciones de la vestimenta en los acontecimientos hípicos y que conecta, además, con una de las fórmulas que Kate Middleton ha incorporado a su armario público.
Un traje de cuadros de Veronica Beard con un inesperado tocado
Para la ocasión, Zara ha recuperado de su armario un traje de dos piezas de la firma Veronica Beard, con un llamativo estampado de cuadros en azul y morado.
La americana estructurada y el pantalón coordinado dibujan una silueta de sastrería contemporánea, alejada de la fórmula más tradicional de vestido de día o conjunto de chaqueta y falda que suele asociarse a los grandes acontecimientos sociales británicos.
El contraste cromático lo aporta un jersey de cuello vuelto en un tono burdeos, a juego con el tocado de terciopelo firmado por Juliette Botterill. El burdeos introduce una nota cálida en una combinación dominada por los tonos fríos y demuestra que no hace falta recurrir a un vestido para construir un estilismo de carreras sofisticado.
Zara ha completado el conjunto con botas de ante negro, guantes de piel, un bolso de cuero cruzado y pendientes dorados de Hector Albert. El pelo, recogido hacia atrás en un elegante moño, deja a la vista las joyas y permite que el tocado destaque sin competir con otros accesorios.
En la solapa llevaba también la insignia del Jockey Club, una pieza que en su caso tiene un significado profesional: en 2019 fue nombrada miembro no ejecutivo del comité del hipódromo de Cheltenham. Una cita que forma parte de su calendario habitual como amazona olímpica y medallista de plata en los Juegos de Londres de 2012.
¿Se puede llevar tocado con pantalones en las carreras británicas?
La combinación de Zara resulta llamativa porque el imaginario de la elegancia hípica suele asociar los tocados a vestidos de día o faldas midi. Sin embargo, esa asociación responde sobre todo a una tradición estética, no a una prohibición real de llevar sombrero con pantalones.
De hecho, el estricto código de vestimenta de Royal Ascot admite los trajes pantalón en el exclusivo Royal Enclosure, siempre que sean de largo completo y estén confeccionados en el mismo color y material. Allí también se exige llevar sombrero o tocado con una base sólida de al menos cuatro pulgadas de diámetro. Es decir, la norma se ocupa de las características de las prendas, no de imponer una falda.
Cheltenham, por su parte, tiene un planteamiento aún más relajado. El Jockey Club, la organización que gestiona el recinto, dejó de imponer códigos formales de vestimenta en sus hipódromos para favorecer una experiencia más accesible. Por eso, el interés del estilismo de Zara no reside en que infrinja el protocolo, sino en que combina con maestría dos elementos que el público suele ver por separado.
Kate Middleton y el traje sastre como uniforme de la realeza
La elección permite establecer una conexión directa con Kate Middleton. La princesa de Gales ha recurrido en numerosas ocasiones a los trajes de chaqueta y pantalón para actos oficiales en los que busca una imagen pulida, pero de aire contemporáneo.
En septiembre, por ejemplo, volvió a lucir en Liverpool un aclamado traje azul de Edeline Lee —que ya había llevado durante una visita a Italia—, con una chaqueta entallada y pantalones de cintura alta y bajo acampanado.
El traje sastre ha dejado de ser una alternativa ocasional para convertirse en una parte reconocible del vestuario público de Kate. Zara comparte ese interés por la sastrería, aunque su estilo en Cheltenham incorpora un elemento que cambia por completo la lectura del conjunto: el tocado de terciopelo recupera el lenguaje tradicional de las carreras y lo traslada a un pantalón.
Un paraguas compartido con Dolly Maude
La lluvia de la jornada no ha impedido que Zara disfrute de la hípica junto a Dolly Maude, amiga de la familia desde hace más de dos décadas y dama de compañía de la princesa Ana desde 2024.
Su relación va mucho más allá de las carreras: Maude fue dama de honor en la boda de Zara y Mike Tindall en 2011, asistió en el nacimiento de sus tres hijos e incluso ayudó a Zara cuando el parto de su hijo Lucas, en 2021, se precipitó en el suelo del baño de su casa de Gatcombe Park.
Entre el paraguas compartido y un look que mezcla sastrería y tocado, la aparición de Zara resume bien su vínculo con Cheltenham.









