Con tan solo 14 años, Blue Ivy, hija de los cantantes Beyoncé y Jay-Z, ha demostrado con creces que está siguiendo los pasos de sus progenitores a la hora de dar rienda suelta a su vena más creativa. Ya sea a nivel de estilismo o de virtuosismo musical, la hija mayor de la icónica pareja estadounidense -dos de los perfiles más notorios de la industria musical- siempre deja a todos con la boca abierta.
Tras compartir escenario con su madre en el Renaissance World Tour primero, y en el Cowboy Carter Tour después, imitando sus complicados pasos de baile y bebiendo directamente de su carácter y actitud, en esta ocasión, Blue Ivy ha compartido tablas con su padre, la primera vez que aparece junto al rapero. Jay-Z actuaba este fin de semana por partida doble en el SoFi Stadium de Inglewood (California) con motivo del 30.º aniversario de su álbum debut, Reasonable Doubt, y el 25.º aniversario de The Blueprint.
Con todas las entradas agotadas e infinidad de invitados especiales, lo que los seguidores de Jay-Z no se esperaban era ver al rapero junto a su hija, en la primera vez que ambos actúan juntos en público. Las imágenes que han circulado por redes sociales como la pólvora muestran a su hija uniéndose al rapero, de 56 años, para cantar The Story of OJ y Dead Presidents. Blue Ivy se sentó al teclado para acompañar a su padre, vestida con una chaqueta de cuero rosa y azul y muchas joyas de oro, además de un llamativo maquillaje azul brillante. Tras finalizar el emotivo dueto, Blue Ivy se fundió en un abrazo con su padre antes de hacer una reverencia, lanzar besos al público y hacer el signo de la paz mientras se retiraba del escenario.
Ante la atenta mirada de mamá Beyoncé
Quien no quiso perderse esta actuación tan especial fue la propia Beyoncé, que estuvo presente en el concierto del viernes por la noche. La cantante estuvo sentada en un palco animando a su marido y a su hija, según se aprecia en unos vídeos compartidos en las redes sociales. La presencia de la estrella del pop en el espectáculo supuso además un reencuentro especial, ya que sus compañeras de Destiny’s Child, Kelly Rowland y Michelle Williams, estaban sentadas a su lado, bailando y cantando junto a ella.
El orgullo de unos padres
Antes de compartir escenario, Jay-Z ya se había derretido en elogios ante las habilidades musicales de su hija mayor. En marzo, declaró a GQ que Blue Ivy es una "pianista increíble": "No nos deja buscarle un profesor. No quiere que se convierta en un trabajo", afirmó el rapero. "Pero tiene oído absoluto. Si oye una canción, dice: 'Ponla otra vez', y luego aprende por su cuenta", relató a la revista. "Eso es puro talento", continuó. ·No se esfuerza en eso. Se ha esforzado en esto, y me enorgullece que haya luchado por algo que realmente quería hacer. No creo que ahora podamos sacarla de ese escenario".
Su padre no ha sido el único que se ha rendido ante el talento de su hija. La propia Beyoncé ya expresó su icónico "rendíos ante Blue Ivy" antes de presentarla sobre el escenario en su Renaissance World Tour. En la gira más reciente, la adolescente bailó junto a su madre durante todo el concierto, de tres horas de duración, en las 32 actuaciones celebradas a lo largo de tres meses que duró el Cobwoy Carter Tour. Sin duda, parece que la hermana mayor de la familia -Jay-Z y Beyoncé también son padres de los gemelos Rumi y Sir, de nueve años- ha adquirido el talento de mamá y papá a nivel musical y de presencia escénica.










