Mientras los pilotos concentraban todas las miradas en la pista, el Gran Premio de Fórmula 1 de Madrid también tuvo su propio circuito fuera del asfalto. Carmen Montero Mundt, española y prometida de George Russell, ejerció de anfitriona junto a Sofía Espinosa Tcherassi, de la firma colombiana Silvia Tcherassi, en una de las citas de moda vinculadas a ese fin de semana, reuniendo a varias mujeres cuyos nombres están también ligados al deporte de élite. Junto a ella estuvieron Sandra Gago, Gemma Pinto y Alicia Ortiz Alcocer, entre otras invitadas.
Carmen Montero Mundt, de menta y con una silueta asimétrica
Carmen eligió para la ocasión el modelo Kesia, un vestido largo en color menta, una tonalidad poco habitual en los looks de noche y que aportaba ligereza al conjunto. El diseño destacaba por su escote asimétrico, una manga drapeada y el detalle fruncido en uno de los laterales, que dibujaba la silueta sin necesidad de recurrir a grandes adornos.
El resultado encaja con la imagen que la empresaria española ha ido construyendo en los últimos años: una forma de vestir elegante pero poco rígida, con protagonismo de la silueta y de colores capaces de transformar un vestido clásico.
Sandra Gago apuesta por su elegancia habitual
Sandra Gago escogió un vestido largo en tono vainilla de la firma, el modelo Norma, de silueta columna y palabra de honor, con el cuerpo fruncido como principal detalle. Es una elección muy reconocible dentro de su armario: líneas depuradas, ausencia de excesos y una sofisticación sencilla.
Su presencia tenía además una conexión natural con el contexto deportivo de la velada. La modelo y empresaria está casada con el tenista Feliciano López y se ha convertido en una figura habitual en eventos donde se cruzan moda, sociedad y deporte.
Gemma Pinto, asimetría en tono arena
La influencer eligió el modelo Natalia de Silvia Tcherassi, un vestido largo en tono arena que jugaba con la asimetría del escote de un solo hombro. Una única manga incorporaba un panel drapeado que recorría el brazo y aportaba movimiento a una silueta de líneas limpias.
La creadora de contenido, pareja del piloto de MotoGP Marc Márquez, es otra de las invitadas que explican la particular composición de esta cena: mujeres procedentes de mundos diferentes pero unidas por su relación con algunos de los nombres más importantes del deporte internacional.
Sofía Espinosa Tcherassi, de burdeos
Sofía Espinosa Tcherassi, coanfitriona de la velada junto a Carmen, apostó por un vestido largo en color burdeos, el modelo Feist de la firma, con escote halter y una silueta columna que estiliza la figura. El diseño, de tejido italiano y realizado en Colombia, incorporaba un detalle ornamental en el cuello que aportaba el único gesto decorativo a una propuesta de líneas muy depuradas. El resultado reforzaba esa idea de elegancia femenina y sin excesos que caracteriza el universo de la diseñadora colombiana.
Alicia Alcocer, el azul como protagonista
Alicia Alcocer apostó por uno de los vestidos más llamativos de la noche gracias a su intenso color azul eléctrico. El diseño, el modelo Lena de la firma, de cuello alto y manga larga, presentaba un fruncido lateral acompañado de un detalle de pedrería que concentraba la atención en la cintura. La silueta larga mantenía una línea elegante y estilizada, mientras que el color convertía el vestido en una de las propuestas más contundentes de la velada.
Una noche que conecta moda y deporte
La cena coincidió con el Gran Premio de Fórmula 1 de Madrid y con la celebración de un nuevo aniversario de la boutique de Silvia Tcherassi en la capital, además del lanzamiento de una nueva edición del bolso Sofia. Pero más allá de estos motivos, la reunión dibujó un interesante mapa de las nuevas relaciones entre moda, deporte y sociedad.
Carmen Montero Mundt ocupa precisamente uno de esos cruces. Su relación con George Russell la ha situado cada vez más cerca del universo de la Fórmula 1, mientras su propia trayectoria empresarial y sus apariciones internacionales la han convertido también en un rostro habitual del circuito de moda.
La velada sirvió también para acercar a Madrid la estética de una diseñadora colombiana que lleva más de dos décadas construyendo un estilo propio alrededor de los tejidos, el color y las siluetas femeninas.










