Tras varios días ingresado en el hospital, este viernes a las 06:35 se ha comunicado el fallecimiento del monarca más longevo de Europa. Harald V de Noruega ha muerto a los 89 años, cumpliendo con la intención que hace años dejó clara: la de no abdicar, llevando su juramento hasta el final. Tan solo unas horas después de hacer pública la noticia, la Casa Real ha compartido en sus redes sociales el primer retrato de Haakon VIII como rey de Noruega. Se trata de una solemne imagen en la que aparece posando solo, aunque no es la única plataforma que han actualizado con información nueva.
También la página oficial ha cambiado su plataforma institucional incorporando la imagen oficial de Mette-Marit como reina de Noruega, así como la de la princesa Ingrid Alexandra, que ahora es la primera en la línea de sucesión al trono que en la actualidad ocupa su padre. Y si bien la Casa Real no ha utilizado fotografías actuales —se trata de posados que se realizaron en 2024—, no podemos obviar que madre e hija aparecen con estilismos impecables en los que nada es casualidad. Desde sus vestidos de gala, hasta sus tiaras de diamantes, que cada una cuenta una historia diferente.
Mette-Marit refuerza su imagen como reina consorte con un vestido de gala y tiara de amatistas
Sin demasiadas estridencias, confiando en la sobriedad de un azul tan claro que casi parece perlado, Mette-Marit aparece enfundada en un vestido de gala firmado por el diseñador noruego Peter Dundas, realizando así un sutil guiño a la moda de su país. Se trata de un diseño de manga francesa con cuerpo estructurado de marcadas costuras, con escote tipo barco y una larga falda en silueta de A que cuenta con una ligera cola detrás.
Una elegante apuesta que no es nueva en su vestidor, pues la primera ocasión en la que vimos a la esposa del rey Haakon con este vestido fue en 2023, durante la celebración del 18 cumpleaños del príncipe Christian de Dinamarca, el hijo mayor de los reyes Federico y Mary. Una cita celebrada en el palacio de Christiansborg a la que no se esperaba la asistencia de Mette-Marit debido a los problemas de salud que estaba atravesando, y sin embargo, apareció por sorpresa luciendo esta misma creación.
En esta ocasión, la reina consorte posa con la melena suelta y cuidadas ondas. Coronando su peinado, una hermosa tiara de diamantes y amatistas, regalo del rey Harald a su esposa, la reina Sonia. Una joya que Mette-Marit ha lucido en diversas ocasiones, aunque fue en mayo de 2004 la primera vez que lo hizo, durante la fiesta previa a la boda de los actuales reyes daneses. También su cuñada, la princesa Marta Luisa de Noruega, la llevó en 2010 durante el enlace de Victoria de Suecia.
Ingrid de Noruega posa con el color que une a las princesas europeas y la tiara de su 18 cumpleaños
Nació del lapislázuli junto a los faraones del antiguo Egipto, conquistó el arte sacro europeo y terminó convirtiéndose en uno de los códigos visuales más poderosos de la monarquía moderna. Hablamos del color azul, que antaño, eran tan raro y valioso que llegó a ser más caro que el propio oro. Es el tono que baña el vestido de la hija de los reyes noruegos, un diseño de cuerpo ajustado, tirantes anchos y escote barco, de líneas muy clásicas.
Destaca sin duda la tiara con la que acompaña su look, pues es la más especial para la joven. Se trata de la Boucheron Pearl Circle, una pieza que presenta varios círculos de diamantes entrelazados y engastados en platino. Destacan en esta joya las perlas que realzan su majestuosidad, pero también su historia, ya que perteneció a la princesa Ingeborg de Suecia, abuela del rey Harald (es decir, su tatarabuela). Fue un regalo que Ingrid recibió al cumplir los 18 años, y que desde entonces, lleva con orgullo.








