Lourdes Montes parece haber dominado el arte de vestirse en verano. La diseñadora lleva varias temporadas construyendo un armario estival donde predominan el blanco, el azul y las prendas ligeras, colores y tejidos profundamente ligados al Mediterráneo y a esa elegancia relajada que nunca pasa de moda. En esta ocasión vuelve a inspirar con un look pensado para disfrutar de un día de playa que reúne todo lo que buscamos cuando suben las temperaturas: un vestido cómodo, fresco y bonito, acompañado de accesorios prácticos que convierten un estilismo sencillo en uno de esos conjuntos que apetece copiar de principio a fin.
El vestido blanco de algodón más cómodo y atemporal del verano
El vestido pertenece a la firma española Ataez y responde al nombre de Pipia, un diseño midi confeccionado íntegramente en algodón cuyo diseño transmite ese equilibrio entre artesanía y sofisticación que caracteriza a la marca.
El modelo presenta una favorecedora silueta fluida, escote en pico y diseño sin mangas, una combinación perfecta para afrontar los días de más calor. Sin embargo, el gran protagonista está en sus bordados multicolor de inspiración artesanal, que recorren el escote, el delantero y los laterales formando un delicado dibujo de ondas que recuerda al paisaje mediterráneo y aporta personalidad sin renunciar a la sencillez.
El bajo acabado con volante añade movimiento a la prenda y consigue que el vestido resulte especialmente cómodo tanto para caminar junto al mar como para disfrutar de un almuerzo frente a la playa. Precisamente esa versatilidad convierte este tipo de diseños en uno de los grandes imprescindibles del verano: funcionan igual de bien como vestido de playa que para una comida informal o una tarde de vacaciones.
Moda española con alma artesanal
El vestido está firmado por Ataez, la marca creada por la diseñadora Marian de las Heras, una firma que apuesta por un modelo de producción local y por colecciones alejadas de la fabricación masiva.
Sus estampados y detalles se diseñan desde cero y cada colección reivindica una moda más pausada, con personalidad y muy vinculada al trabajo artesanal. Esa filosofía encaja perfectamente con el estilo de Lourdes Montes, que desde hace años demuestra una clara preferencia por las firmas españolas y por las prendas que priorizan la calidad de los tejidos y el cuidado en los acabados frente a las tendencias pasajeras.
Las chanclas que nunca pasan de moda y el sombrero perfecto para la playa
Lourdes ha elegido unas clásicas Havaianas en color amarillo, un detalle que conecta con los tonos presentes en los bordados del vestido y aporta un punto de energía al conjunto. Las sandalias brasileñas viven, además, un auténtico renacimiento este verano y vuelven a ocupar un lugar protagonista dentro del armario estival gracias a su comodidad y a su capacidad para combinar con prácticamente cualquier look.
Para protegerse del sol recurre a un sombrero de rafia de ala ancha con cinta negra, otro básico imprescindible cuando llegan las vacaciones. Completa el look con su ya habitual collar rojo de coral, una joya que hemos visto en numerosas ocasiones y que se ha convertido casi en una seña de identidad de sus looks de verano.
Blanco y azul, el lenguaje del verano de Lourdes Montes
En sus últimas apariciones ha demostrado una clara predilección por la combinación de blanco y azul, dos colores profundamente ligados al Mediterráneo, a la costa y a esa elegancia relajada que también ha conquistado históricamente a muchas mujeres de la realeza europea.
El blanco transmite frescura y luminosidad, mientras que el azul aporta serenidad y sofisticación. Juntos forman una de las parejas cromáticas más utilizadas del verano y una constante dentro del armario de la diseñadora.
Un look fácil de copiar que funciona todos los veranos
Lourdes Montes vuelve a apostar por una fórmula que siempre funciona: tejidos naturales, prendas cómodas y accesorios atemporales capaces de acompañar cualquier plan estival. Un vestido blanco de algodón, unas sandalias planas, un sombrero de rafia y pequeños toques de color bastan para construir uno de esos looks que nunca pasan de moda.









