Cada primavera, miles de peregrinos atraviesan caminos de arena, marismas y pinares para llegar hasta la aldea de El Rocío, en Almonte (Huelva), uno de los enclaves religiosos y culturales más importantes de España. La romería, dedicada a la Virgen del Rocío, hunde sus raíces en la Edad Media y mezcla devoción, identidad andaluza, tradición ecuestre y vida en comunidad. Pero junto a ese profundo simbolismo religioso, El Rocío también se ha convertido con los años en un gran escaparate de estilo donde la moda rociera adquiere un protagonismo especial. Y si hay una mujer que ha entendido perfectamente cómo vestir en El Rocío sin perder autenticidad, esa es Lourdes Montes.
La diseñadora sevillana, muy vinculada históricamente a la romería junto a su marido, Francisco Rivera, ha construido con el paso de los años una estética reconocible basada en el equilibrio entre tradición, comodidad y elegancia andaluza. Sus looks se han convertido en inspiración para muchas mujeres gracias a sus faldas florales, sus volantes ligeros, los mantoncillos coloridos o las flores perfectamente coordinadas con cada conjunto.
Qué es realmente El Rocío y por qué tiene tanta importancia en España
Aunque para Andalucía forma parte de su identidad cultural, muchas personas todavía desconocen qué representa exactamente El Rocío. La romería nació alrededor de la devoción a la Virgen de las Rocinas —posteriormente Virgen del Rocío— tras el hallazgo milagroso de una imagen mariana en la zona de las marismas durante la Edad Media.
Con el paso de los siglos, la devoción fue creciendo hasta convertirse en una de las peregrinaciones religiosas más multitudinarias del mundo. Hoy reúne a cientos de hermandades y a más de un millón de personas durante el fin de semana de Pentecostés.
La historia de El Rocío también está profundamente vinculada a Andalucía occidental, a la tradición ganadera y al mundo del caballo. De ahí que su estética tenga códigos propios muy diferenciados de la moda flamenca de feria. Aquí prima la funcionalidad, la resistencia al calor y la comodidad durante largas jornadas de camino. Precisamente esa diferencia es la que Lourdes Montes ha sabido interpretar especialmente bien en sus looks rocieros.
Cómo vestir para El Rocío sin romper el protocolo
Vestir para El Rocío implica comprender el contexto. No se trata únicamente de lucir un look bonito, sino de adaptarse a una romería marcada por el calor, el polvo, las caminatas y la tradición. Por eso los tejidos ligeros, las prendas cómodas y los colores claros suelen dominar gran parte de los estilismos rocieros. El protocolo también marca ciertos límites, especialmente al acceder al Santuario, donde se exige una imagen respetuosa: hombros cubiertos, ausencia de transparencias excesivas y prendas adecuadas para un entorno religioso.
Lourdes Montes ha seguido siempre esa línea. A lo largo de los años ha apostado por diseños ligeros, con movimiento y muy coherentes con la esencia del Rocío. En muchas ocasiones, además, ha llevado prendas de su propia firma, Miabril, reforzando esa conexión entre moda andaluza contemporánea y tradición rociera.
Las batas rocieras y los vestidos estampados favoritos de Lourdes Montes
En los primeros años en los que comenzó a acudir a la romería, Lourdes Montes mostró una clara predilección por vestidos completos y batas rocieras con estampados tradicionales. Algunos de los más recordados son un vestido blanco con flores rosas o aquel diseño burdeos con estampado floral que acompañó con una flor blanca en el pelo.
También destacó un vestido blanco de pequeños lunares rojos que evocaba ligeramente la estética castiza de las chulapas madrileñas, aunque reinterpretada desde el universo andaluz.
Más adelante, la diseñadora comenzó a apostar por versiones más funcionales y ligeras. El rosa fucsia se convirtió en otro de sus colores favoritos, especialmente en vestidos de gran presencia visual que acompañaba con flores coordinadas en el pelo.
Las faldas florales y el top blanco: la fórmula que Lourdes Montes repite cada año
Si existe un hilo conductor en los looks rocieros más recientes de Lourdes Montes, probablemente sea la combinación de faldas estampadas con blusas blancas de volantes.
La sevillana suele apostar por faldas amplias, cómodas y con suficiente vuelo para caminar con facilidad por la arena. Los estampados florales y los lunares aparecen constantemente en sus looks, consolidándose como dos de sus grandes señas de identidad en El Rocío.
La parte superior suele mantenerse más neutra: tops blancos con volantes, mangas ligeras y tejidos frescos que equilibran el conjunto y permiten dar protagonismo a la falda. Este tipo de combinación resume perfectamente el espíritu de la moda rociera actual: tradición reinterpretada desde una estética más relajada y funcional.
Mantoncillos, flores y ponchos: los complementos que definen el look rociero
En El Rocío, los complementos son fundamentales. Y Lourdes Montes rara vez deja alguno al azar.
Las flores en el pelo forman parte imprescindible de sus estilismos, siempre coordinadas cromáticamente con el resto del look. También suele incorporar medallas religiosas y mantoncillos llamativos, especialmente en tonos intensos como el naranja.
Otro detalle importante es cómo adapta sus looks a las condiciones meteorológicas. En varias ocasiones se la ha visto utilizando ponchos oversize con flecos —como uno azul especialmente recordado— para protegerse del frío durante la noche o las primeras horas del día. Ese equilibrio entre estética y funcionalidad es precisamente una de las claves del éxito de su estilo rociero.
Lourdes Montes y la evolución estética de El Rocío
La moda rociera también ha evolucionado con el paso de los años. Hoy conviven la tradición más clásica con propuestas más contemporáneas, conjuntos de dos piezas y estilismos más versátiles.
Y Lourdes Montes se ha convertido en uno de los mejores ejemplos de esa evolución. Sus looks nunca pierden el vínculo con la esencia andaluza, pero tampoco resultan rígidos o excesivamente folclóricos. Quizá por eso se ha consolidado como uno de los grandes referentes de estilo de la romería.


















