Nuestra actriz más internacional se encuentra en plena promoción de la película The Invite, la comedia estadounidense —adaptación de la española Sentimental del director catalán Cesc Gay—, donde comparte pantalla con Seth Rogen o Edward Norton. Un trabajo que este miércoles han presentado en Los Ángeles durante una jornada de lo más intensa que ha incluido entrevistas, la proyección de la cinta y, por último, una fiesta por la noche al aire libre.
Tres ocasiones para las que Penélope Cruz ha elegido tres looks muy diferentes entre sí con los que parece que sale de su zona de confort. Si durante el fin de semana la veíamos enfundarse en un sobrio traje de pantalón y americana clásica en azul marino, esta vez ha querido sorprender, posando en el photocall con un precioso vestido en azul pálido con el que está increíblemente favorecida.
Se trata de un diseño firmado por Chanel, la maison que más presente está en el armario de la española, pues lleva desde el 2018 siendo su embajadora. Cuenta con un cuerpo confeccionado en tejido grueso, con marcadas costuras que le aportan un efecto encorsetado. De finos tirantes y escote en V, está salpicado por lentejuelas redondas, como si de pequeñas escamas se tratase.
Una pieza que juega con las texturas, algo que en lo que el diseñador Matthieu Blazy, director creativo de la marca francesa, está demostrando ser un auténtico experto. Por debajo de las caderas nace una falda elaborada en un tejido mucho más ligero y con decenas de pliegues que aportan movimiento. Un vestido inspirado en el universo marítimo que ha estado presente con pinceladas en las últimas colecciones de la casa y que, a pesar de su azul pálido, consigue resaltar la piel de la madrileña.
Y aunque a menudo vemos Penélope Cruz dejar su cabello suelto, en esta ocasión ha optado por recogerlo en un moño alto, y aunque elaborado con precisión por el estilista Dimitris Giannetos, tiene cierto aire desenfadado gracias a los mechones sueltos y ese efecto messy con sutiles ondas.
Penélope Cruz y el conjunto a rayas que rinde homenaje a los orígenes de Coco Chanel
Durante las entrevistas que ha concedido en Los Ángeles este miércoles, la madrileña ha cambiado de registro totalmente, apostando por un conjunto de dos piezas de lo más vistoso. Perteneciente al desfile Crucero 2027 de Chanel, todavía no se encuentra a la venta, pues estas propuestas se presentaron sobre la pasarela en abril y no estarán disponibles para su compra hasta el mes de noviembre.
Sin embargo, Penélope Cruz ha tenido la oportunidad de estrenar en exclusiva esta chaqueta entallada con franjas verticales en un intenso color rojo, a juego con una minifalda del mismo estilo. Dos piezas que cuentan con detalles tanto en el cuello, como en las mangas y en el cierre frontal que parecen plumas o pequeñas lenguas de fuego. De nuevo, una propuesta de Blazy que vimos en aquel desfile celebrado en Biarritz, una localización clave en los orígenes de Coco Chanel, pues fue allí donde configuró la estructura real de su Maison de Couture, en 1915: su primer 'laboratorio' de Alta Costura.
Para finalizar un intenso día de promoción, la esposa de Javier Bardem se ha decantado por una opción cómoda que, esta vez sí, recuerda más a sus habituales elecciones, pues suele ser fiel a la elegancia del color negro. Un vestido midi con detalles metalizados que vimos en la colección de Metiers d'Art 2026, que ha acompañado con unos salones bicolor con tacón, para acudir a la after party de la película, celebrada el legendario Chateau Marmont, un icónico hotel de cinco estrellas ubicado en Sunset Boulevard.










