Imagina estar tomando algo en un bar, conocer a un chico y que surja el flechazo. Es exactamente lo que le ocurrió a la monarca danesa hace más de 25 años cuando todavía era una desconocida publicista australiana. Su vida cambió en aquel momento, durante los Juegos Olímpicos de Sídney del 2000, pues con quien se encontró en el Slip Inn —local que después se haría popular por este romance—, no fue otro que el príncipe y heredero al trono de Dinamarca.
El resto es historia: Mary y Federico X de Dinamarca se dieron el 'sí, quiero' en 2004, y dos décadas después, se convirtieron en reyes tras la abdicación de la reina Margarita en 2024. Ahora se encuentran viviendo una segunda luna de miel, como han bautizado al viaje oficial que les ha llevado a recorrer Australia del 14 al 19 de marzo. "Tuviste el valor de dejar tu hogar por mí", ha dicho el monarca en un emotivo discurso durante esta travesía que ya llega a su fin.
Se trata del primer viaje que realizan a Australia desde que fueron proclamados reyes. Una visita de lo más significativa en la que han rememorado su historia de amor y a la que Mary de Dinamarca se ha llevado una maleta cargada con looks especiales, desde un vestido de gala espectacular de inspiración india a su conjunto más relajado con vaqueros anchos o prendas de estreno con guiños a su tierra. Hacemos un repaso por sus elecciones más destacadas.
Una de las prendas más particulares durante este tour ha sido el pantalón que el jueves estrenaba durante una recepción en Tasmania. Un original diseño de la firma australiana Carla Zampatti bautizado como Black Crepe Petal y disponibles por 455 euros. De silueta barrel con pliegues en las perneras que emulan la forma de los pétalos de una flor, lo ha combinado con una blusa blanca de cuello alto, de Clea, y salones bicolor de Gianvito Rossi.
Para el banquete de Estado celebrado en Canberra —ofrecido por la gobernadora general de Australia, Sam Mostyn—, Mary de Dinamarca apostó por un deslumbrante vestido de gala en tono verde empolvado creado por el diseñador danés Jesper Høvring, uno de los nombres de confianza en su armario real. Ya lo lució en 2023 durante la boda del príncipe heredero Hussein de Jordania y Rajwa Al Saif en el palacio Al Husseiniya, en Amán. Se trata de una creación con un espectacular motivo floral formado por cientos de lentejuelas que capturan la luz y crean un efecto brillante muy teatral, perfecto para una velada de gala.
El miércoles inauguraba una exposición en Melbourne con una apuesta mucho más relajada que inspira nuestras elecciones para el día a día. Un working look con con vaqueros blancos de tiro alto, que acompañó con una blusa texturizada de la firma Harris Wharf London y americana en un denim azul muy ligero, a juego con su maxicinturón. Como calzado, volvió a confiar en otra de sus marcas favoritas con unos zapatos de tacón en ante marrón, de Gianvito Rossi.
Durante su segunda jornada en Australia, la soberana de los daneses apostó por un vestido que los seguidores de la moda royal ya habían visto anteriormente. Se trata del modelo Everley de la firma australiana Zimmermann, un diseño confeccionado en lino 100% que combina frescura y elegancia. El vestido, en un vibrante tono verde con estampado floral, presenta una silueta midi muy favorecedora, con escote en V pronunciado y mangas abullonadas.
Los reyes visitaron el centro cultural del Parque Nacional Uluru-Kata Tjuṯa y fueron recibidos por el pueblo Aṉangu, custodios tradicionales del territorio. Para la ocasión, Mary de Dinamarca estrenó una exclusiva falda beigede la firma MKT Studio con bailarinas de Chloé a juego y una blusa estampada en color crema, junto a su sombrero del sello australiano Akubra Hats.
Apostando por el estampado estrella de la primavera
Si algo hemos comprobado en estas últimas colecciones, es que el 2026 será el año en el que triunfe el estampado floral. Mary lo ha incluido en su maleta con este vestido camisero sin mangas de la firma Me+Em, que ha acompañado con una ligera americana entallada de Ralph Lauren, maxicunturón de piel de Max Mara y unas cómodas bailarinas planas de Prada.
Otra de las piezas que la monarca ha estrenado en su país natal, ha sido esta falda de lino en azul marino que el miércoles lucía durante una visita al Instituto de Investigación Infantil Murdoch. Se trata de un diseño con lazada confeccionado en lino y de costuras blancas a contraste, firmado de nuevo por un sello australiano: Carla Zampatti.
El primero de los looks de la segunda jornada fue uno de los más comentados. Escogió un romántico conjunto blanco con estampado floral, formado por blusa y falda midi a juego. Sin embargo, el verdadero protagonista del estilismo fue su tocado: una diadema gris adornada con plumas, motivos naturales y una rejilla frontal. Un accesorio que, como suele ocurrir con este tipo de piezas, divide opiniones entre quienes lo consideran un gesto de sofisticación clásica y quienes lo ven demasiado.
Es uno de los colores que mejor sienta y la monarca lo sabe, por eso no dudó en llevarse a Australia este vestido que ya la hemos visto lucir en otras ocasiones. Es una creación de la firma danesa Birgit Hallstein Couture, de corte evasé, manga larga con cierre en puños y abertura. Lo combinó con salones de tacón en nude con textura de serpiente, de Gianvito Rossi.
En el tercer día de su visita oficial a Australia, se decantó por un sobrio vestido midi azul marino que funcionó como un potente puente diplomático y emocional. Este tono, lejos de ser una elección meramente estética, rindió tributo a la resistencia danesa de la Segunda Guerra Mundial y conectó visualmente con la bandera australiana durante su solemne paso por el Australian War Memorial. Mary completó el look con una nueva diadema plisada en azul marino firmada por Katrin Cecilia Jacobsen, adornada con un delicado velo de redecilla.
Para sus compromisos en Canberra, la reina apostó por un conjunto institucional impecable que destacó por su estructura y suavidad cromática. Combinó una chaqueta rosa entallada con una innovadora blusa tipo blazer y pantalones largos en tono crema, logrando un contraste elegante.