Mugler reafirma su ADN (y también lo actualiza) en Paris Fashion Week bajo las órdenes de su nuevo director creativo, Miguel Castro Freitas, con una colección -su segunda al frente de la firma- que reinterpreta las bases que sentó su fundador, Thierry Mugler, desde una mirada contemporánea. Cuerpos esculpidos, hombros marcados y cinturas ceñidas dejan huella en los 51 looks de la colección Otoño/Invierno 2026 que explora el lado más femenino de la mujer, buscando enmarcar su poder sin teatralidad, una tendencia que también vimos hace solo unas horas en el debut de Antonin Tron para Balmain.
A través de trajes de inspiración masculina que aparecen con chaquetas de hombros pronunciados y pantalones rectos, los vestidos de líneas limpias y tejidos elásticos que se amoldan al cuerpo con un efecto escultórico, Mugler recrea un juego de contrastes entre control y sensualidad, identificado como el sello de la casa.
Si algo quedó claro al finalizar este desfile fue la riqueza cromática del conjunto, que se aleja de los sencillos neutros y el concepto de total look para adentrarse en tonalidades más intensas y expresivas que, en ocasiones, colisionan como fuerzas contrarias. Desde negros intensos y burdeos vivaces hasta matices brillantes y eléctricos que se aplican a detalles más modernos, estos colores trabajan con la sastrería de precisión para marcar la identidad visual de cada look y subrayar la ambición de la firma por fusionar su legado de sensualidad estructural con un lenguaje más amplio y colorido.
Una propuesta de Freitas emocional, intensa y audaz que confirma la voluntad de la casa francesa por seguir evolucionando sin renunciar a su espíritu y forma de celebrar la moda como arquitectura del cuerpo femenino.




























































