La Navidad de Tamara Falcó siempre parece una postal. Este año, la marquesa de Griñón ha vuelto a pasar la Nochebuena en casa de su madre, Isabel Preysler, en una cena en la que no faltaron Ana Boyer —embarazada de su cuarto hijo—, Fernando Verdasco, los niños y ese ritual que, según ha contado Isabel en más de una ocasión, se repite cada año: un amigo íntimo disfrazado de Papá Noel repartiendo regalos entre los pequeños. A esa escena se ha sumado, además, una imagen muy comentada en redes: Tamara e Íñigo Onieva posando por primera vez con sus cinco perros, una familia peculiar que ellos mismos han bautizado con humor como la “guardería canina”.
En medio de este clima de celebración, Tamara ha mirado atrás. A pocos días de cerrar 2025 y dar la bienvenida a 2026, la Marquesa ha rescatado uno de los looks más recordados de su archivo personal: el conjunto que llevó en Nochevieja de 2019, en el anuncio navideño de Porcelanosa, en el que Tamara tomaba el relevo de su madre, histórica imagen de la firma castellonense.
El look que convirtió el rojo y el rosa en una fórmula ganadora
Corría el invierno de 2019 cuando Tamara Falcó apareció con un conjunto que, todavía hoy, sigue funcionando como referencia. Firmado por Encinar, la marca del diseñador madrileño Fabio Encinar, el look jugaba con una combinación arriesgada —rojo y rosa— que hoy resulta un juego de amor u odio. El protagonista era un top asimétrico de volumen dramático, en un rojo intenso, con una silueta casi escultórica y una cola que rozaba el suelo, aportando movimiento y teatralidad. La parte inferior equilibraba el conjunto: un pantalón de pinzas, de talle alto, en rosa pálido, sobrio en líneas pero decisivo en color.
Todo pertenecía a la colección Otoño/Invierno 2019-2020 de Encinar, una firma española que lleva más de una década construyendo un discurso propio dentro del prêt-à-porter y el diseño a medida. Fabio Encinar (Madrid, 1991) huye de los códigos rígidos de la invitada clásica y defiende una moda más libre, casi anárquica. “Es muy aburrido pasar desapercibida”, ha dicho en más de una ocasión.
Encinar y Tamara: una alianza perfecta
No es casual que este look siga vigente. Encinar ha construido su universo alrededor del volumen, el negro —su color fetiche— y la idea de que vestirse para un evento no tiene por qué ser conservador. Tamara Falcó, con su mezcla de tradición y tendencia, ha sabido interpretar esa filosofía a la perfección. Frente a la tendencia de lo neutro y lo silencioso, aquel rojo y rosa hablaban de una mujer segura, consciente de su imagen y dispuesta a divertirse con ella.
Navidades entre hermanas, amigos y cenas
Más allá de la moda, estas fiestas están siendo especialmente intensas para Tamara. Tras Nochebuena con los Preysler, el día de Navidad se reunió, como cada año, con la familia Falcó. Y entre medias, hubo tiempo para una de esas citas que ya son tradición: la cena navideña con su hermana Ana Boyer e Isabelle Junot, que está casada con Álvaro Falcó, primo de la marquesa de Griñón. “Navidad es esto: amigos, risas, conversaciones largas y brindis que se alargan más de la cuenta”, escribía Tamara junto a las imágenes de la velada.
El cierre de año llega, además, cargado de buenas noticias para el clan. Ana Boyer espera una niña; Enrique Iglesias y Anna Kournikova acaban de dar la bienvenida a su cuarto hijo; y Tamara, madrina orgullosa de sus sobrinos, atraviesa una etapa serena junto a su marido Íñigo Onieva.










