La rutina matutina de Aitana Sánchez-Gijón a los 57 para mantenerse en forma y con energía, analizada por nuestras nutricionistas


Desde un punto de vista dietético, desgranamos la costumbre de la actriz para sentirse bien


Aitana Sánchez Gijón© aitanasanchezgijon
10 de abril de 2026 a las 7:00 CEST

Aitana Sánchez-Gijón ha confesado en varias ocasiones qué es lo que le hace sentir bien. De hecho, la actriz ha contado en varias entrevistas que sigue una rutina muy metódica por las mañanas: meditación al salir de la cama y ayuno intermitente, en parte para mejorar molestias digestivas, agua con limón y un kiwi. Más tarde, toma un desayuno más completo. 

A partir de estas declaraciones, nos surgen muchas dudas. ¿Puede sentar bien dejar descansar al intestino? ¿Tiene sentido empezar el día solo con agua con limón? ¿Y qué pasa con la fruta en ayunas? Para responder a todo esto, hablamos con la nutricionista Salena Sainz, de Naturae Nutrición, y 

Aitana Sánchez-Gijón posando con un vestido negro © Getty Images

Ayuno intermitente: no es para todo el mundo

Lo primero que conviene entender es que el ayuno intermitente no es ni imprescindible ni adecuado para todos los perfiles. Puede funcionar, sí, pero depende mucho de la persona y de cómo se lleve a cabo.

"Puede ser una herramienta útil si está bien planteado y no genera ansiedad, fatiga o atracones posteriores. No es imprescindible para estar sano ni para perder peso, pero a algunas personas les ayuda a regular el apetito, mejorar la digestión o simplificar horarios. Lo importante es que no se convierta en una restricción excesiva ni en algo incompatible con el estilo de vida", explica la nutricionista.

Klau Gago, nutricionista especialista en nutrición consciente y PNIE añade que hay personas que "notan mejor digestión o mayor claridad mental, mientras que otras no lo toleran bien o incluso se sienten peor". Por eso, más que una pauta universal, es una herramienta que debe adaptarse a cada caso. "Más que las horas de ayuno", insiste Gago, lo importante es cómo responde tu cuerpo.

En el caso de Aitana Sánchez-Gijón, no se trata de seguir una moda, sino de una forma de encontrarse mejor a nivel digestivo. Y eso cambia bastante la perspectiva. No es lo mismo hacerlo por tendencia que por necesidad.

Aitana Sánchez-Gijón en una campaña de Abe The Ape© abetheapedeco

Hacer descansos ayuda, pero no siempre

Una de las razones por las que algunas personas recurren al ayuno es para dar un respiro al sistema digestivo. "En algunos casos espaciar las comidas puede ayudar. Cuando comemos constantemente, el intestino no activa bien el complejo motor migratorio, un mecanismo de limpieza digestiva que funciona entre comidas", explica Selena Sainz. Su colega de profesión, Klau Gago, también comporte esta opinión: "cuando está bien planteado, puede aportar mejoras en distintos aspectos. A nivel digestivo, reduce la carga constante sobre el intestino; en términos metabólicos, puede mejorar la sensibilidad a la insulina y algunos marcadores de salud; y, además, al espaciar las ingestas, en algunos casos facilita la regulación del apetito". Gago añade que, a nivel celular, a partir de ciertas horas sin ingesta, se activan procesos como la autofagia, relacionados con el reciclaje de componentes celulares. En cualquier caso, subraya que no es un atajo y que su efecto depende del conjunto: alimentación, descanso y nivel de estrés.

Por eso, dejar intervalos de 3-5 horas o incluso una ventana de ayuno nocturno más larga puede mejorar la hinchazón, digestiones pesadas o molestias funcionales. Aun así, no es universal: "hay personas con gastritis, hipoglucemias o ansiedad que lo toleran peor. Por ejemplo, introducir café en ayunas durante el ayuno intermitente puede ser contraproducente en personas con patología digestiva", aclara Salena Sainz. 

Es decir, puede sentar bien… o no. Y ahí está la clave: observar cómo responde el cuerpo y no asumir que lo que le funciona a una persona va a ir bien a todo el mundo.

Agua con limón: está bien como hábito, no como solución 

Otro de los gestos habituales en este tipo de rutinas y que Aitana Sánchez-Gijón sigue es empezar el día con agua con limón. Le preguntamos a la experta si es recomendable. 

"Es una costumbre que puede ser adecuada, pero ojo: no tiene efectos detox ni quema grasa. Hidratarse al levantarse es positivo, y el limón aporta sabor y algo de vitamina C, lo que puede facilitar beber más agua. En algunos pacientes, incluso puede favorecer el peristaltismo, es decir, el movimiento intestinal para evitar el estreñimiento. Sin embargo, en personas con reflujo, gastritis o esmalte dental sensible puede ser mejor evitarlo o tomarlo más diluido", nos explica Selena Sainz. 

Klau Gago insiste en lo mismo: "aporta hidratación y algo de vitamina C, pero no tiene un efecto especial sobre el metabolismo ni "depura" el organismo, como muchas veces se afirma. Además, Gago advierte que no es para todo el mundo: si hay estómago sensible, reflujo o molestias digestivas, puede irritar, y su consumo habitual puede afectar al esmalte dental. Si sienta bien, se puede incluir, pero sin atribuirle más beneficios de los reales". 

Agua con limón y jenjibre© Getty Images

La fruta en ayunas: mejor si no va sola

La fruta suele aparecer en muchas rutinas saludables, también en las primeras horas del día. La actriz, por ejemplo, se toma un kiwi. Pero aquí también hay pequeños detalles que conviene tener en cuenta.

"Tomar fruta en ayunas es perfectamente válido, pero no siempre es lo más saciante. Al ir sola puede provocar una subida rápida de glucosa y hambre precoz en algunas personas. Suele ser más recomendable combinarla con proteína o grasa (por ejemplo, kiwi con yogur o con frutos secos) para mejorar la saciedad y la estabilidad energética". 

Gago también explica que hay que valorar cómo nos sienta. "Si el cuerpo la tolera, puede encajar. Pero no es la opción más adecuada para empezar el día", apunta. Y señala que el orden importa: "primero vegetales, después proteína, luego grasa y, al final, el carbohidrato como la fruta; cuando se respeta esta estructura, la energía cambia por completo"

Bol con kiwis © iStock

También hay que aclarar que carece de un efecto "detox". "Durante años se ha popularizado la idea de que la fruta en ayunas es más depurativa o beneficiosa, pero fisiológicamente esto no tiene una base sólida. Nuestro cuerpo no necesita "activar" la digestión con fruta ni existe un efecto detox asociado a ese momento concreto del día”.

Además, Salena Sainz insiste en lo que ya comentaba anteriormente: "cuando tomamos fruta sola, especialmente en ayunas, estamos introduciendo azúcares de rápida absorción sin ningún otro nutriente que module esa respuesta. Esto puede provocar una subida rápida de glucosa en sangre y, en algunas personas, una bajada posterior que se traduce en más hambre, antojos o sensación de poca energía a media mañana". "Sin embargo, cuando combinamos con otros nutrientes, la absorción de los azúcares se vuelve más lenta, la respuesta glucémica es más estable y la saciedad se prolonga mucho más. Es decir, no solo importa qué comemos, sino cómo lo combinamos".

Otro de los mitos que también tenemos que desterrar es que "no hay evidencia de que la fruta "fermente" o cause problemas por mezclarse con otros alimentos en personas sanas, como a veces se cree. El sistema digestivo está perfectamente preparado para procesar comidas mixtas”.

Aitana Sánchez-Gijón sorniendo© Getty Images

Entonces, ¿es una buena rutina la de Aitana Sánchez-Gijón?

La rutina de Aitana Sánchez-Gijón puede encajar perfectamente en su caso si le ayuda a encontrarse bien y no le genera molestias. Pero no es un modelo que haya que copiar tal cual.

Cada cuerpo responde de una manera distinta, y lo que para una persona es cómodo y efectivo, para otra puede resultar incómodo o incluso contraproducente. Por eso, más allá de horarios o modas, lo importante sigue siendo construir una alimentación que encaje con el día a día y que, sobre todo, siente bien.