ENTREVISTA

Alejandra Oria, diseñadora: "El error más común es escuchar demasiados consejos de terceras personas"


Hablamos con la creativa sobre sus colecciones, los diseños a medida y cómo han cambiado los gustos de las prometidas en los últimos años


Vestido de novia de Alejandra Oria© Jor Martínez
Regina NavarroCoordinadora de ¡HOLA! Novias
31 de julio de 2026 a las 12:03 CEST

Quedan solo unos meses para que su firma celebre su sexto aniversario (lo hará en octubre). Y aunque parece poco tiempo, ha sido más que suficiente para que Alejandra Oria se haya hecho un nombre en un sector cada vez más competido. Hoy es una de las diseñadoras de vestidos de novia más solicitadas de Madrid y una de las que, con más frecuencia, logra viralizar sus diseños en redes sociales. Sus looks triunfan dentro de España, pero también fuera, porque además de hacer prendas totalmente a medida, la creativa cuenta con colecciones prêt-à-porter que siempre son muy comentadas. Pero lograr escalar de esta forma no es algo casual.

Vestido de novia de colección de Alejandra Oria© Jor Martinez
Vestido de novia de colección de Alejandra Oria© Jor Martinez

Así fueron los inicios de su firma

Basta una sencilla resta para concluir que Alejandra decidió lanzar su firma en octubre de 2020, algo que no tendría nada de especial si no fuera porque en ese momento en España —y en medio mundo— las bodas estaban paralizadas por la pandemia. Muchas parejas tuvieron que posponer sus enlaces, otras los cancelaron y las que se atrevieron a mantenerlos debían ajustarse a las medidas vigentes en cada momento en lo relativo a aforos. "Eso me dio mucha visibilidad como marca nueva porque el sector estaba deseoso de noticias y me catalogaron como la diseñadora valiente que montó un atelier de novias en pandemia. Tuve mucha visibilidad en prensa y blogs y los vestidos gustaron a la audiencia desde el principio, lo cual me permitió tener encargos desde la primera semana". 

Pero no fue solo esa valentía lo que hizo que la prensa y los blogs se fijaran en ella. Alejandra llegaba con una idea muy clara: "Mi motor cuando comencé era acercar la moda a las novias y esa es la premisa que trato de mantener intacta cada campaña". Algo que, con el paso de los años, es cada vez más retador y exigente, porque innovar y ser fiel a la esencia de la marca, cuando el archivo cada vez es mayor, se vuelve complicado.

Alejandra Oria© Cortesía de Alejandra Oria
Atelier de Alejandra Oria© Cortesía de Alejandra Oria

Habla Alejandra Oria

Cuando fundaste la firma, ¿tenías claro qué tipo de novia querías vestir o esa identidad se ha ido construyendo poco a poco junto a tus clientas?

Tenía clarísimo que quería hacer vestidos de novia que rompieran con la estética tradicional, pero que a su vez fueran femeninos, delicados, con personalidad, elegantes y sobre todo contemporáneos. Me aburren los vestidos de novia que siempre son iguales. 

¿Cómo definirías la esencia de Alejandra Oria en tres palabras y qué crees que diferencia vuestros diseños dentro de la moda nupcial española? 

Elegante, contemporáneo, diferenciador. En definitiva, no hacemos vestidos de novia, hacemos moda para novias. 

Vestido de novia de colección de Alejandra Oria© Jor Martinez

El sector de las bodas ha cambiado mucho en muy poco tiempo. Desde tu experiencia, ¿qué buscan hoy las novias que quizá no buscaban cuando comenzaste? 

A mi atelier siempre han llegado novias que buscaban algo poco clásico y que querían arriesgar con su vestido en menor o mayor medida. La mayoría buscan una imagen favorecedora con tejidos poco predecibles y algún detalle que haga el look más especial sin recargarlo. También buscan mucho looks de varias piezas transformables y, para la mayoría, prima la comodidad con siluetas que no sean pesadas, sino sutiles y delicadas.

En un momento en el que las redes sociales tienen tanto peso, ¿cómo influye Instagram en la forma en que las novias descubren, imaginan y eligen su vestido? 

Las redes sociales son la principal fuente de inspiración para las mujeres que buscan un atelier de novias. Especialmente Instagram, para mí es imprescindible. Muchos de los vestidos que más han gustado y se han viralizado son los culpables de que la marca haya crecido y conectado con tantas mujeres por todo el mundo. Es increíble la cantidad de lugares insospechados a los que tenemos acceso gracias a ellas. A día de hoy vendemos casi un 30% de nuestros vestidos a clientas internacionales y todo esto sucede gracias a las redes sociales.  

Vestido de novia de colección de Alejandra Oria© Jor Martinez
Vestido de novia de colección de Alejandra Oria© Jor Martinez

¿Qué papel juegan la artesanía y el trabajo a medida en una época dominada por la inmediatez y el consumo rápido? 

Para mí, la artesanía que hay detrás de cada vestido es lujo silencioso. Crear desde cero, proteger el oficio de la costura a medida de toda la vida: con sus técnicas minuciosas y su saber hacer, aprender con cada vestido y rodearme de unas costureras expertas que me hacen amar mucho más la profesión, es un absoluto privilegio. La mayoría de mujeres que caen en mis manos a día de hoy no se han hecho un vestido a medida nunca antes y viven de cada paso del proceso con la implicación y disfrute que requiere porque se sienten únicas y ven realzada su belleza natural. 

En vuestra firma trabajáis tanto con vestidos de colección como con diseños a medida. ¿Qué diferencias hay entre ambos procesos y qué tipo de novia suele encajar mejor con cada opción? 

Para la clienta, la diferencia a la hora de elegir vestido de colección o un vestido a medida está principalmente en querer o no que el diseño sea completamente único y exclusivo para cada novia. El proceso de costura en sí es muy similar porque hacemos todo desde nuestro atelier en Madrid y los vestidos siempre se realizan uno a uno siguiendo el mismo proceso de corte y confección artesanal; de hecho, también ajustamos los vestidos prêt-à-porter en pruebas. Pero también es cierto que, cuando se trata de un vestido a medida, hay muchas más horas dedicadas a un único vestido, ya que se hacen desde cero para cada novia y no hay ninguna parte del proceso igual a la de otro vestido.

Vestido de novia de colección de Alejandra Oria© Jor Martinez

¿Cómo ayudáis a una novia a decidir si debe elegir un vestido de colección, adaptarlo a su estilo o empezar desde cero con un diseño completamente a medida?

Es importante comprender las necesidades de cada novia. Si quiere llevar un look irrepetible o no le da importancia a eso. De hecho, hay novias que no quieren hacerse algo desde cero porque les cuesta más imaginarse y visualizarse, y por ello la opción de vestido de colección es perfecta para ellas. También hay que tener en cuenta la disponibilidad que tiene cada clienta de poder venir a probarse al atelier aquí en Madrid. Tenemos muchas novias internacionales que acuden a nosotras y, la mayoría, lo hacen buscando un modelo de colección prêt-à-porter.

¿Qué permite un vestido a medida que quizá no permite una pieza de colección, y qué ventajas tiene elegir un diseño ya creado por la firma? 

La ventaja principal de un vestido de colección es que ya te ves desde el principio y puedes decidir sobre algo que ya existe. Para las novias que quieren algo único, confían en el proceso y valoran un diseño totalmente exclusivo, yo siempre recomendaré un diseño a medida. En cada prueba surgen nuevas ideas y decisiones que enriquecen el resultado final y, para mí, es un proceso que se disfruta muchísimo porque vas viendo la construcción poco a poco. Las posibilidades son infinitas, no hay límites. Me encanta porque en cada prueba entra en juego la creatividad.

Vestido de novia de colección de Alejandra Oria© Jor Martinez

En los vestidos de colección también hay margen para personalizar. ¿Qué cambios suelen pedir más las novias: mangas, escotes, tejidos, sobrefaldas, capas…? 

Sí, se pueden hacer pequeños cambios siempre y cuando vayan en armonía con la estética del vestido. Los cambios más habituales son abrir o cerrar escotes, añadir o quitar largo de cola y a veces cambios de tejido. 

Durante estos años, ¿ha habido algún diseño o colección que haya supuesto un punto de inflexión para la marca? 

El vestido Josephine. Cada semana nos escribe al menos una novia preguntando por él y más o menos la mitad de estas solicitudes terminan en venta final. Es un vestido en lino con encaje de algodón que conecta con la esencia de muchas novias por todo el mundo: romántico, delicado, con tejidos naturales y superfemenino, sienta fenomenal a todos los cuerpos. Best seller indiscutible.

Vestido de novia de colección de Alejandra Oria© Jor Martinez
Vestido de novia de colección de Alejandra Oria© Jor Martinez

Después de vestir a tantas novias, ¿cuáles son los errores más habituales que observas cuando una mujer empieza la búsqueda de su vestido?

El error más común es escuchar demasiados consejos de terceras personas. Sin duda, el vestido debe ser de la novia y de nadie más, y por eso yo siempre creo los bocetos inspirados en la mujer que tengo delante, para potenciar su personalidad y favorecer su figura. El vestido es de la novia y no tiene por qué gustarle a todo el mundo. 

¿Qué balance haces de estos casi seis años a nivel personal y profesional? 

Me siento tremendamente agradecida de haber logrado hacer de mi pasión mi profesión y de llegar cada vez a más novias que conectan con el estilo de la marca y quieren llevar un vestido nuestro en su día más especial. Me sigue fascinando tener tantas clientas internacionales que vienen a España solo para hacerse el vestido con nosotras. Haber llegado a partes del mundo que jamás me hubiera imaginado: Estados Unidos, Chile, México, China, Canadá…
A nivel personal, me siento orgullosa de mí y de mi equipo porque el éxito es compartido. Mi mayor hito ha sido rodearme de personas que saben más que yo en sus áreas para poder aprender de ellas.

Vestido de novia de colección de Alejandra Oria© Jor Martinez

¿Qué sueño relacionado con la firma te queda por cumplir? 

Muchos, no me pongo techo. Tener más presencia internacional en ciudades como Londres, París o Milán es algo en lo que estamos trabajando a corto plazo. Me apetece muchísimo hacer una colaboración de accesorios para novias, pero esto todavía no lo quiero decir muy alto para no gafarlo. Y la gran pregunta que me hacen casi a diario por redes: ¿Para cuándo la colección de invitadas? Tengo que reconocer que me empieza a apetecer…

Si tuvieras que imaginar cómo será Alejandra Oria dentro de otros seis años, ¿qué te gustaría haber conseguido para entonces? 

Principalmente, lo que te contaba de la presencia internacional. Que mis vestidos de novia de colección lleguen cada vez a más novias. La idea es que el 80% de las ventas venga directamente de este tipo de vestidos, ya que estamos creciendo bastante rápido en esa tipología de vestido, mientras que, en medida, no podemos hacer más que un número limitado de vestidos al año. 

Vestido de novia de colección de Alejandra Oria© Jor Martinez

Si pudieras guardar un único recuerdo de estos años al frente de la firma, ¿cuál sería? 

Las primeras veces que se habló de la marca en prensa. Me nombraban como una diseñadora valiente por haberme atrevido a sacar una colección de novias en pandemia. Tan solo tres semanas después me contactaron para vender en unos grandes almacenes de París y yo no me lo podía creer. La cara de orgullo de mis padres cuando se lo conté y que nos emocionamos los tres en la cocina de casa. Yo en ese momento hacía los patrones de los vestidos en la mesa de comedor del salón. Al final, lo de París no se materializó porque volvieron más olas de contagio y cerraron muchos meses los comercios en Francia, pero ahí me sentí imparable y sabía que solo podía significar que estaba haciendo las cosas bien. 

Si miras atrás, ¿qué le dirías a aquella Alejandra que decidió dar el paso y lanzar su propia marca de vestidos de novia?

A mi yo del pasado le diría que crea en el proyecto, que confíe en su instinto y que no tenga miedo a equivocarse porque se va a equivocar seguro. Que no le hagan dudar terceras opiniones, incluso si vienen de gente que te quiere, porque ellos no están en el punto que tú estás. La energía y la motivación que tiene una persona cuando va a emprender tienen que aprovecharse porque no son infinitas.
Otra clave superimportante que le diría a cualquier persona que va a iniciar un proyecto propio es que se rodee de mentores que le inspiren y le hagan aprender. Es imprescindible rodearte de gente que sepa más que tú.