Después de celebrar una boda que paralizó al mundo de la moda y el espectáculo, de la que ¡HOLA! mostró en primicia todas las fotografías, Nieves Álvarez y Bill Saad pusieron rumbo a Japón, el destino elegido por la pareja para disfrutar de una merecida y muy romántica luna de miel. Así, entre recorridos por las ciudades y planes de lo más apetecibles, que les han permitido acercarse a la cultura del país asiático, la modelo no ha desaprovechado la oportunidad de compartir algunas imágenes de su viaje. Unas fotografías en las que, además, nos ha conquistado con estilismos ideales para la temporada estival, incluso cuando se está al otro lado del mundo.
Fórmulas relajadas para el día a día: camiseta fresquita, pantalones rectos y bailarinas planas
Salvo que se viaje por trabajo o para asistir a un evento concreto, la comodidad suele convertirse en una de las principales prioridades. Nieves lo sabe bien, pues siempre consigue encontrar esa fusión perfecta entre ir bien vestida y, al mismo tiempo, tener la libertad de caminar durante kilómetros sin acabar sufriendo a cada paso. A ello se suma el clima del destino, ya sea invierno o verano, un aspecto fundamental para evitar que el calor o el frío terminen condicionando la experiencia. Un equilibrio que, gracias a su estilo de vida y a los viajes que forman parte de su agenda, la modelo parece tener completamente dominado.
Durante sus recorridos por Japón, la madrileña ha apostado por un armario relajado, formado por prendas básicas y fórmulas sencillas que encajan con el ritmo de sus planes. Las combinaciones bicolores suelen marcar buena parte de sus propuestas, aunque tampoco duda en introducir alguna nota más viva cuando le apetece.
En verano, sus infalibles pasan por camisetas ligeras, ya sean de manga corta o sin mangas, y pantalones largos de corte recto y caída fluida, una dupla fácil de combinar y perfecta para pasar varias horas descubriendo la ciudad. En cuanto al calzado, se decanta por bailarinas planas en tonos neutros, principalmente beige o negro, que se integran con facilidad en estos estilismos más relajados.
El espectacular vestido negro para una de sus citas más sofisticadas
Por supuesto, también han tenido la oportunidad de disfrutar de planes más sofisticados, entre los que seguramente no han faltado algunas visitas a los restaurantes más exclusivos de la ciudad. Para estas ocasiones, Nieves Álvarez se ha decantado por propuestas más elegantes, como este espectacular vestido negro de silueta ceñida al cuerpo y escote cerrado, que realza su figura. El detalle del cinturón ayudaba a definir la cintura, mientras que la pronunciada abertura frontal de la falda aportaba el toque más sensual del conjunto. No obstante, la modelo tampoco ha querido renunciar a la comodidad y ha apostado por unas sandalias planas. Eso sí, no se trata de un modelo cualquiera, sino de las reconocibles Oran de Hermès, una elección perfecta para mantener la línea sofisticada del estilismo.
Tiempo para las lentejuelas: un look especial para sus noches por Tokio
Asimismo, ha incorporado prendas más especiales, como unos pantalones de lentejuelas que eligió para una de sus citas nocturnas por la ciudad. Sin duda, se convirtieron en los grandes protagonistas del look gracias a su acabado brillante y su silueta oversize. Lo más llamativo es que el brillo se concentraba únicamente en la parte delantera, mientras que la trasera dejaba a la vista el tejido gris del pantalón, creando un contraste de lo más inesperado.
Para equilibrar su carácter festivo, los combinó con una camisa blanca de mangas remangadas, decorada con una gran lazada en el escote, y un cinturón de piel marrón que ayudaba a definir la cintura. Un bolso de mano negro y sus sandalias Oran pusieron el broche final a una propuesta original, sofisticada y con un aire desenfadado.
El kimono rojo de motivos florales: un guiño a la tradición japonesa
Además, Nieves Álvarez también ha aprovechado su viaje para acercarse a la cultura y las tradiciones japonesas. Por eso, no quiso dejar pasar la oportunidad de vestirse con un kimono tradicional, confeccionado en un vibrante tono rojo y decorado con delicados motivos florales en beige, verde y dorado. La riqueza de sus bordados y la elegante caída de la prenda hicieron que no necesitara mucho más para destacar.
Lo acompañó con un obi en tonos dorados y tierra, anudado en la espalda, calcetines tabi y sandalias zōri en rojo y blanco. Un adorno floral en el cabello completó este look tan especial, con el que la modelo rindió homenaje a uno de los símbolos más reconocibles de la cultura japonesa.












