En sus últimas apariciones públicas, Victoria de Suecia ha llamado la atención por el aspecto firme y definido de sus brazos. Su imagen vuelve a poner sobre la mesa una cuestión muy habitual cuando llega el buen tiempo, que debemos cuidar una zona del cuerpo que muchas veces queda en segundo plano frente a piernas, abdomen o glúteos.
Y, sin embargo, no les prestamos la atención que se merecen. No solo porque están mucho más expuestos con camisetas, vestidos o tops sin mangas, sino también porque intervienen en muchos movimientos del día a día y porque es una de las zonas donde antes puede notarse la pérdida de tono.
Por qué los brazos pierden tono con tanta facilidad
La zona del brazo, especialmente la parte posterior, tiende a perder firmeza con el paso del tiempo. Esto se debe a varios factores que actúan al mismo tiempo. Por un lado, si no se trabaja de forma regular, la masa muscular disminuye. Por otro, la piel va perdiendo colágeno y elastina, lo que influye en su elasticidad y en su aspecto.
Además, en muchas rutinas de ejercicio los brazos no reciben un trabajo específico. Se priorizan otras zonas del cuerpo y esta musculatura queda en segundo plano. Más allá de lo estético, fortalecer los brazos también tiene una función práctica, ya que participan en muchos gestos cotidianos que requieren fuerza y estabilidad.
Los ejercicios que recomienda la entrenadora personal Crys Dyaz
La entrenadora Crys Dyaz propone una rutina sencilla que puede realizarse en casa y que no requiere material. La idea es dedicar unos 20 minutos, dos días a la semana, a trabajar la parte superior del cuerpo.
- La plancha sobre las manos es uno de los ejercicios base. Los brazos se mantienen estirados, con los codos extendidos y el abdomen activo. Es un movimiento que implica también la zona central. A partir de ahí, se puede aumentar la intensidad elevando los pies sobre una silla. Esta variante exige mayor control y permite trabajar con más carga. Aguanta 40 segundos (30 si eres principiante).
- Los fondos de tríceps son otro de los ejercicios clave. Colócate de espaldas a la silla. Se realizan apoyando las manos en una silla y flexionando los codos hacia atrás. Es un movimiento centrado en la parte posterior del brazo. Si se quiere aumentar la dificultad, basta con estirar las piernas. Haz 20 repeticiones.
- También se incluyen ejercicios como la presión de manos en posición de rezo (mantén el ejercicio durante 30 segundos) o el gesto de empujar la pared, colocándote de frente a la pared, con una pierna adelantada, y apoyando las manos como si quisieras tirarla abajo manteniendo la tensión durante unos segundos (30 segundos con cada pierna).
- Las flexiones, (20 repeticiones), en sus distintas versiones, permiten trabajar brazos, pecho y abdomen al mismo tiempo. Y los cruces con puños, con pequeños círculos, ayudan a mejorar la resistencia muscular. Este ejercicio consiste en extender los brazos hacia los lados hasta quedar en forma de cruz, con las manos alineadas a la altura de los hombros. A partir de ahí, cierra los puños con firmeza y realiza pequeños círculos, manteniendo en todo momento los codos estirados (20 repeticiones hacia delante y 20 hacia atrás).
La propuesta consiste en realizar tres rondas de estos ejercicios. Lo importante es mantener la regularidad.
La alimentación también influye
El trabajo físico necesita apoyo desde la alimentación. Para mantener la masa muscular es necesario un aporte adecuado de proteínas, ya que proporcionan los aminoácidos necesarios para su mantenimiento. También participan en la producción de colágeno y elastina, que influyen en el estado de la piel.
Y es que con el paso del tiempo, el cuerpo pierde masa muscular de forma progresiva, por lo que resulta recomendable combinar ejercicio de fuerza con una alimentación adecuada.
Otros cuidados para unos brazos bien tonificados
Junto al ejercicio y la alimentación, Carmen Navarro insiste en la importancia de los cuidados diarios. Uno de los gestos que recomienda es la exfoliación durante la ducha, con la piel húmeda y mediante movimientos circulares. Esto ayuda a retirar células muertas y a activar la circulación. También aconseja prestar atención a los codos.
Después, propone aplicar una crema corporal con acción reparadora y reafirmante para mejorar la hidratación y el aspecto de la piel. También sugiere incorporar mascarillas nutritivas y reafirmantes.
Infusiones que pueden acompañar estos cuidados
Además de los cuidados externos, Carmen Navarro también recomienda algunas bebidas que pueden incorporarse a la rutina. La cafeína puede favorecer la activación del riego sanguíneo cuando el objetivo es reducir grasa acumulada. El jengibre estimula la circulación. El zumo vegetal de arándano negro se relaciona con la mejora del tono.
Para apoyar la producción de colágeno y elastina, señala la vitamina E por su acción antioxidante.












