Aunque llegue el frío, tu jardín puede lucir tan colorido como en primavera con las plantas adecuadas. Y es que, mientras algunas plantas descansan, otras aprovechan los meses frescos para abrir sus capullos y transformar una jardinera, un rincón del jardín o la entrada de tu casa. Entre las plantas que florecen en invierno encontrarás especies pequeñas, arbustos e incluso opciones para cubrir una pared con flores amarillas. La clave está en elegirlas según la luz y el espacio que puedas ofrecerles.
La clave está en encontrar las plantas que mejor encajen en tu terraza o jardín y combinar sus distintas épocas de floración. Puedes empezar por una jardinera junto a la ventana o reservar un rincón para ese arbusto que te gusta. Estas diez plantas que florecen en invierno te darán ideas para incorporar color a tu espacio exterior, con los cuidados básicos que necesitas conocer para disfrutar de sus flores.
© Cigdem Bilgin / PexelsCiclamen: flores pequeñas que resisten el frío
Si buscas flores para un rincón de semisombra, apunta este nombre: Cyclamen coum, una especie pequeña que florece habitualmente entre enero y marzo. Los tonos blancos, rosas o magenta del ciclamen destacan sobre unas hojas redondeadas que también pueden presentar dibujos plateados.
A diferencia del ciclamen de floristería, no necesitas meterlo dentro de casa cuando llegan las heladas. Plántalo en una tierra rica en materia orgánica, con buen drenaje, sin enterrar sus tubérculos a demasiada profundidad. Durante el crecimiento, procura que no pase largos periodos completamente seco, pero evita mantener el terreno empapado. Puedes colocarlo bajo árboles o arbustos, donde irá formando grupos con los años si las condiciones son las adecuadas.
© Markus Winkler / PexelsEléboro: una alternativa para los rincones protegidos
Conocido como rosa de Navidad, Helleborus niger te permite incorporar flores blancas a una composición de invierno sin recurrir a plantas de temporada. Su nombre puede llevarte a engaño: ni es un rosal y ni tampoco está garantizado que florezca exactamente durante las fiestas.
Para cultivarlo, elige una ubicación con sombra ligera y algo de sol durante el día, evitando los extremos de sequedad y humedad. Su punto delicado es el drenaje, especialmente cuando coinciden las lluvias y las temperaturas bajas. Si lo tienes en maceta, aprovecha para situarlo bajo una zona cubierta, pero luminosa, donde esté protegido de los temporales. Así podrás controlar mejor el agua que recibe sin trasladarlo a una habitación con calefacción.
© Paola Marchesi / PexelsPensamiento: color para las jardineras que ves a diario
¿Quieres renovar las macetas del balcón sin esperar a marzo? Los pensamientos de floración invernal te permiten jugar con amarillos, blancos, violetas y combinaciones bicolores, aunque debes elegir variedades destinadas a esta época. Al comprarlos, revisa las hojas y descarta los ejemplares con manchas, incluso si tienen muchas flores abiertas.
Para mantener una jardinera atractiva, retira las flores marchitas junto con su pequeño tallo, en lugar de dejar que se acumulen. Así conseguirás que la planta dedique sus recursos a producir nuevas flores y puede prolongar su presencia hasta la primavera. Vigila también el follaje durante las semanas húmedas y elimina las partes enfermas para evitar que el problema avance.
© Julia Zaporozhchenko / PexelsBrezo de invierno: una mata compacta con muchas flores
No todos los brezos florecen cuando hace frío, de modo que si lo que buscas es llenar de color tu zona exterior, busca Erica carnea o Erica × darleyensis al visitar el vivero. Con estas especies puedes añadir pequeñas flores blancas o rosadas a una maceta, una rocalla o el borde de un camino.
Plántalas en una zona soleada, porque una sombra excesiva puede reducir la floración y favorecer un crecimiento menos compacto. La tierra debe tener un buen drenaje, algo muy importante si la tienes en una maceta expuesta a la lluvia. Aunque muchos brezos requieren suelos ácidos, Erica carnea tolera condiciones más variadas. Si acabas de plantarlo, revisa la humedad con regularidad hasta que sus raíces se hayan establecido, incluso durante los meses frescos.
© Mak_jp / PexelsCamelia sasanqua: flores antes de que llegue la primavera
Si quieres una planta que conserve las hojas y aporte flores entre finales del otoño y el invierno, busca una Camellia sasanqua. Según la variedad que elijas, podrás disfrutar de flores blancas o rosadas entre finales del otoño y el invierno.
Necesita un suelo ácido, por lo que una maceta con sustrato para acidófilas puede facilitarte el cultivo si tu jardín tiene tierra caliza. Colócala en un espacio protegido del viento frío, con semisombra o una exposición más soleada cuando esté bien establecida. No descuides el riego durante el verano: en esa época se forman los botones que después esperas ver abiertos. Ante heladas intensas, protege especialmente los ejemplares cultivados en macetas o jardineras.
© Suki Lee / PexelsJazmín de invierno: amarillo sobre las ramas desnudas
El jazmín de invierno, Jasminum nudiflorum, ofrece pequeñas flores amarillas sobre tallos sin hojas. Eso sí, no esperes el perfume de otros jazmines, porque sus flores carecen de fragancia. A cambio, tienes un arbusto resistente al frío que admite tanto una exposición soleada como una ubicación en semisombra. Puedes guiar sus ramas sobre un soporte o dejar que se extiendan para cubrir una superficie.
Para que se desarrolle bien, cultívalo en una tierra fértil y drenada, cuidando los riegos para no encharcarlo. Si quieres que dé vida a una pared, dirige el crecimiento desde el principio con tutores, ya que sus tallos no se sujetarán solos como los de una hiedra.
© Hans from PixabayCampanilla de invierno: blanca, pequeña y de semisombra
Otra planta que florece cuando hace frío son las campanillas de invierno (Galanthus nivalis), ideales si prefieres una floración discreta y tienes espacio bajo árboles o arbustos. Sus flores blancas cuelgan hacia abajo, así que apreciarás mejor el conjunto si las colocas cerca de un sendero o en una zona visible.
Busca una ubicación en semisombra, con tierra rica en materia orgánica que conserve cierta humedad sin encharcarse. Aunque sean plantas pequeñas, no debes confundirlas con especies para un terreno seco durante todo el verano. Para evitarlo, escoge un rincón cuyo suelo no se reseque por completo en esa estación. Puedes combinarlas con ciclámenes resistentes y eléboros.
© Ellie Burgin / PexelsMahonia: flores amarillas para un jardín con espacio
Si tienes espacio en el jardín, la Mahonia × media “Winter Sun” te permite incorporar un arbusto con flores amarillas y perfumadas en pleno invierno. Sus racimos destacan sobre las hojas de color verde oscuro, que conserva durante todo el año. Antes de plantarla, reserva espacio suficiente para su desarrollo, ya que puede alcanzar los tres metros de altura.
La semisombra es una buena ubicación para cultivar la mahonia, aunque también puedes colocarla al sol si mantienes la tierra ligeramente húmeda. Durante los primeros años, revisa el terreno y riega cuando lo necesite, especialmente en verano, hasta que las raíces estén bien establecidas. Busca además un rincón protegido de los vientos fríos y secos, que pueden dañar el follaje.
© Couleur / PexelsViburno de Bodnant: flores perfumadas antes que hojas
Para disfrutar del perfume al entrar en casa, puedes la planta Viburnum × bodnantense cerca del acceso, siempre que tengas espacio para un arbusto. La variedad ‘Dawn’ produce capullos rosados que se abren en flores claras sobre las ramas desnudas. Elige una exposición al sol o en semisombra y un terreno con materia orgánica que drene bien.
Tras plantarlo, vigila los periodos secos y riégalo cuando la tierra lo necesite. Aunque florezca en invierno, sus flores pueden estropearse durante episodios prolongados de lluvia o heladas fuertes. Y si ves que las flores se ponen marrones, retirarlas para que aparezcan otras nuevas cuando las condiciones acompañen.
© Julia Filirovska / PexelsPrímula: una nota de color para tus macetas de invierno
Si quieres flores sin esperar a la primavera, planta en tu jardín prímulas, pero no cualquiera. La variedad ‘Rambo F1 Yellow Gold’ florece en enero y febrero. Sus flores amarillas, con el centro anaranjado, alcanzan unos seis centímetros de diámetro y destacan sobre una mata compacta de hojas verdes. Puedes cultivarla en una jardinera o plantarla bajo un arbusto, en una ubicación al sol o en semisombra.
Para que crezca bien, prepara una tierra fértil que conserve la humedad, pero permita evacuar el exceso de agua. Si la tienes en una maceta, comprueba que cuente con agujeros de drenaje y vacía el plato después de regar. Retira las flores marchitas para favorecer la aparición de nuevos capullos y revisa la humedad incluso en invierno, especialmente si la lluvia no llega al recipiente.




