LA ARQUITECTURA DE UN RECUERDO

Así era 'El Porompompero', la entrañable casa de Manolo Escobar en Benidorm: 1.000 m² de recuerdos, decoración de los años 80 y un jardín con piscina


El retrato de su mujer, Anita Marx, presidía la chimenea del salón y el de su única hija Vanessa, cuando era niña, decoraba el comedor. Dos detalles que revelan qué era lo verdaderamente importante para el cantante


Manolo Escobar y su mujer, Anita Marx, en su casa de Benidorm© Europa Press
M. AñoverSubdirectora Web
24 de octubre de 2026 a las 15:03 CEST

Un 24 de octubre, la música popular se quedó un poco más huérfana. Manolo Escobar, gran icono de la copla y la canción española, nos decía adiós hace 13 años, dejando una huella imborrable en la memoria de todo un país. Hoy, sus canciones siguen vivas en el recuerdo colectivo, desde El cocidito madrileño hasta La minifalda, pasando por las bandas sonoras de nuestras vidas, Mi carro o Y viva España, que todavía nos hace cantar a pleno pulmón. Pero más allá de los escenarios y los focos, Manolo era esposo y padre. 

El cantante Manolo Escobar en un excepcional posado con su familia© GTRES
Manolo Escobar, junto a su mujer Anita Marx, y su hija Vanessa

Su historia de amor con Anita Marx fue todo un flechazo y tres meses después de conocerse se dieron el "sí, quiero" en Colonia (Alemania). 54 años juntos, toda una vida para dos enamorados que cuando se casaron no conocían siquiera el idioma del otro, pero que demostraron que muchas veces el amor es más fuerte que las propias palabras. Dos décadas después de su enlace, dieron la bienvenida a su única hija, Vanessa, y crearon una auténtica familia en torno a su hogar en Benidorm, una propiedad a la que cariñosamente llamaron "Porompompero", en homenaje a otro de sus éxitos.

Así era el 'Porompompero': la casa más icónica de Benidorm

Manolo Escobar creó en Benidorm su refugio familiar más preciado, un lugar donde tan solo ser él y disfrutar de la intimidad y la compañía de las dos mujeres de su vida. La propiedad cuenta con 1.000 metros cuadrados en total, divididos en el amplio jardín y en la vivienda, de 363 metros cuadrados. La casa, de dos plantas, disponía de cinco habitaciones, cinco baños, varias terrazas, jardines y una piscina.

Así era la casa de Manolo Escobar en Benidorm© Europa Press

Situada en la exclusiva zona residencial de Sierra Helada, en Benidorm, a unos 20 minutos a pie de la conocida Playa Levante, la belleza de esta vivienda va mucho más allá de todos los lujos inmobiliarios que pueda poseer, ya que su valor sentimental y la historia detrás de cada pared la han convertido en el gran sello del Manolo Escobar, su gran legado que a día de hoy conserva su hija Vanessa. "Es posible que en un futuro nos vayamos a vivir allí", nos revelaba la propia periodista al preguntarle por el futuro de este inmueble, del que además nos confesó que lo estaba disfrutando muchísimo, tanto ella como sus dos hijos, a los que ha transmitido el amor imborrable por su padre. 

El gran salón con chimenea: arte contemporáneo, cuero y suelo de barro

Durante muchos años, 'El Porompompero' fue un lugar de peregrinaje para sus miles de fans, a los que el artista les habría abierto las puertas. El estilo interior de la casa representa a la perfección la estética de los 70 y 80. El salón articula en torno a la chimenea, donde los tonos cálidos y las obras de arte de gran formato que llenan las paredes generan una atmósfera señorial, acogedora y llena de historia personal.

El cantante Manolo Escobar en un excepcional posado en su casa con su perro© Europa Press
El cuadro de Anita Marx que coronaba el rincón con chimenea

 La chimenea adquiere aquí un papel relevante, no solo es fuente de calor, sino que también es el auténtico eje focal del espacio. De ladrillo refractario visto y embocadura de mármol, la repisa funciona como una auténtica galería de fotografías familiares, donde los recuerdos forman parte de la decoración. El gran retrato de Anita preside la pared. Un óleo de colores pastel que añade el toque de color a la pared. 

Así era la casa de Manolo Escobar en Benidorm: salón© Idealista

La zona de estar representa el espacio pensado para la comodidad y el confort. Los sofás y los sillones de gran tamaño  en color beige se disponen en torno a la chimenea, piezas atemporales que hacen que el diseño perdure y se mantenga intacto. Para la mesa de centro y las auxiliares se ha escogido la madera de cerezo, que introduce el aire señorial en el espacio. Para el suelo, barro cocido tradicional que mezcla el estilo rústico con la sofisticación de las paredes llenas de obras de arte. 

Un comedor de inspiración clásica: ebanistería con marquetería y tapizados barrocos

Para las reuniones y celebraciones familiares estaba reservada el área del comedor, donde la madera se convertía en el material rey del espacio. El conjunto principal de mesa y sillas a juego destaca por la riqueza del trabajo artesanal de ebanistería, en el que se mezclan texturas clásicas que generan una acogedora sensación de "estar en casa". La mesa, cuyo sobre presenta unas cenefas talladas con motivos barrocos, combina con el conjunto de sillas, de diseño señorial con sus respaldos de rejilla. Un toque de solera para un espacio más amplio, pero con la misma personalidad que el salón. 

Así era la casa de Manolo Escobar en Benidorm© idealista

El resto de la decoración no pasa desapercibido. Las paredes aparecen vestidas con un papel pintado en tono beige con estampado de damasco, que realza el valor de los cuadros. En este caso, un retrato de su única hija cuando era tan solo una niña. Los marcos de las puertas, pasillos y grandes ventanales parecen estar hechos a medias en carpinterías de madera noble de nogal, delimitando con elegancia las transiciones entre estancias.

El cantante Manolo Escobar en un excepcional posado en su casa con su esposa Anita Marx© Europa Press
El retrato de Vanessa que presidía uno de los rincones de su hogar

El dormitorio principal: el triunfo del cabecero de terciopelo y la ebanistería integrada

La decoración de la habitación principal nos traslada inmediatamente a los años 80 gracias a la madera robusta de los muebles, los textiles envolventes y las lámparas de solera. El cabecero es la pieza protagonista de la estancia. Una pieza de silueta curva con marco de terciopelo en tono burdeos que da elegancia y eleva el interiorismo cuidado.  

En la cama llama la atención el faldón fruncido, un detalle que, según los interioristas, vuelve con fuerza este 2026 para redecorar nuestros hogares. La ropa de cama, con un edredón con bordados florales y un juego de cojines satinados, está diseñada a juego con el cabecero. 

Así era la casa de Manolo Escobar en Benidorm© Idealista

Se integra un amplio armario empotrado de suelo a techo con frentes de espejo y perfiles de madera noble. Una solución para duplicar la luz ambiental y producir una sensación de amplitud visual. Las dos mesitas de noche que flanquean la cama representan ese diseño simétrico con el que los dormitorios de los ochenta se concebían, al igual que el juego de lámparas puestas a cada uno de los lados.

Como no podía ser de otra manera, un gran cuadro vuelve a rematar la decoración en las paredes y piezas más pequeñas de porcelana o latón llenan las mesitas. Dos alfombras clásicas visten el suelo de barro cocido para que resulte más cálido al tacto. 

El oasis exterior: porche, piscina y paisajismo mediterráneo

Como no podía ser de otra manera, teniendo en cuenta el buen clima de la zona de Benidorm y con la playa tan cerca de la vivienda familiar, el jardín se ha diseñado como el gran tesoro de la vivienda. Un entorno diseñado para disfrutar del buen clima y donde la naturaleza es parte del interiorismo. El exterior busca la integración con el paisaje mediterráneo y la protección de la intimidad familiar.  

Manolo Escobar y su mujer, Anita Marx, en su casa de Benidorm© Europa Press

Se trata de un jardín que no resulta pretencioso, sino más bien cómodo, fresco y muy vivido, donde la propia arquitectura de la casa se mezcla con la vegetación para crear un refugio privado de sol y sombra. No podía faltar la piscina, eje central en torno al que gira todo el césped. Rodeando la piscina encontramos un pavimento de gres extrusionado en tono terracota o barro cocido. Es el material perfecto para ir descalzo: no resbala, mantiene ese aire rústico señorial y enmarca el agua con muchísima calidez.   

Media Image© Europa Press

En el porche vemos un comedor exterior con muebles de caña que no solo no pasan de moda nunca, sino que es un material muy resistente al calor, lo que le hace duradero y perfecto para el clima mediterráneo. 

La casa de Manolo Escobar es un fiel reflejo de ese estilo elegante de una época, pero también el testimonio de cómo una vivienda se ha transformado en un auténtico legado con alma. Gracias a los recuerdos familiares, las piezas con un gran valor emocional y los sofisticados muebles que perduran a lo largo de los años, dejan una huella imborrable.