Vanesa, la guardiana del legado de Manolo Escobar: el homenaje que prepara a su padre en el año en el que habría cumplido 95 años


La hija del inolvidable cantante recuerda cómo era su padre lejos de los escenarios, sus últimos días y el proyecto con el que quiere mantener viva su memoria


Plano medio de Manolo Escobar con su hija Vanessa© Europa Press
Ana MerodioRedactora senior de actualidad
22 de octubre de 2026 a las 9:44 CEST

Hay artistas que pasan por los escenarios y otros que permanecen para siempre en la memoria de varias generaciones. Manolo Escobar fue uno de esos artistas irrepetibles. Han pasado trece años desde su muerte, pero basta con escuchar los primeros acordes de Y viva España, Mi carro o El porompompero para comprobar que su música sigue tan viva como entonces. Sus canciones se han convertido en auténticos himnos que todavía hoy cantan jóvenes y mayores en fiestas y celebraciones. Porque Manolo no solo conquistó al público con su voz y su talento, sino también con su cercanía, su sencillez y su enorme calidad humana.

Manolo Escobar fue uno de los artistas más queridos y populares de España© GTRES
Manolo Escobar fue uno de los artistas más queridos y populares de España

El pasado 19 de octubre habría cumplido 95 años. Una fecha que invita a recordar la vida de aquel muchacho de Almería que llegó a convertirse en uno de los cantantes más queridos de nuestro país. Pero también al hombre familiar, enamorado de su mujer y orgulloso de su hija. Precisamente ella, Vanesa García Marx, se ha convertido en la gran guardiana de su legado y trabaja para que las nuevas generaciones conozcan quién fue su padre.

Trece años después de su muerte, Vanesa conserva infinidad de recuerdos de su infancia junto al cantante, de su vida familiar y de los últimos momentos que compartieron. Ahora, además, tiene un sueño que le gustaría hacer realidad: crear un museo en Almería que permita descubrir no solo al artista que conquistó a millones de españoles, sino también al hombre que había detrás de los escenarios.

De una familia humilde a convertirse en uno de los grandes de la música

Manuel García Escobar nació el 19 de octubre de 1931 en Almería, en una familia humilde de diez hermanos. Cuando tenía doce años se trasladó con los suyos a Barcelona en busca de un futuro mejor.

Manolo Escobar junto a su mujer, Anita, y su hija, Vanesa, en una imagen familiar tomada en Madrid en 1979, un año después de la llegada de la pequeña a sus vidas© Getty Images
Manolo Escobar junto a su mujer, Anita, y su hija, Vanesa, en una imagen familiar tomada en Madrid en 1979, un año después de la llegada de la pequeña a sus vidas

Antes de alcanzar la fama, trabajó en fábricas, en una ebanistería, como albañil e incluso consiguió una plaza en Correos. Sin embargo, su verdadera pasión siempre fue la música. Junto a sus hermanos Salvador, Baldomero y Juan Gabriel formó el grupo 'Manolo Escobar y sus Guitarras', con el que comenzó a actuar en verbenas y salas de fiestas.

Su primer sueldo como cantante fue de apenas 350 pesetas por una actuación en Mataró. Aquel fue el comienzo de una carrera extraordinaria. En 1957 grabó su primer disco y, poco después, llegaron canciones como El porompompero, Madrecita María del Carmen, Mi carro o Y viva España, que lo convirtieron en un auténtico fenómeno de masas.

Grabó alrededor de 70 discos, consiguió numerosos premios y llevó su música fuera de nuestras fronteras. También triunfó en el cine, donde participó en 21 películas y compartió protagonismo con grandes estrellas como Rocío Jurado y Concha Velasco. A pesar de su enorme popularidad, nunca perdió la sencillez que tanto lo caracterizaba.

Manolo Escobar interpretó su inolvidable Y viva España durante la multitudinaria celebración en Madrid del Mundial de fútbol conquistado por la selección española en 2010© Getty Images
Manolo Escobar interpretó su inolvidable Y viva España durante la multitudinaria celebración en Madrid del Mundial de fútbol conquistado por la selección española en 2010

Anita, el gran amor de su vida, y la llegada de Vanesa

Detrás del artista que llenaba teatros había un hombre para el que su familia era lo más importante. En 1959, durante una actuación en Playa de Aro, en la Costa Brava, conoció a Anita Marx, una joven alemana de la que se enamoró nada más verla.

El flechazo fue inmediato, aunque ninguno hablaba el idioma del otro. Eso no impidió que, después de un noviazgo de apenas tres meses, se casaran el 10 de diciembre de ese mismo año en Colonia, Alemania.

Manolo Escobar y su mujer, Anita, vivieron una de sus mayores alegrías cuando se convirtieron en abuelos en 2011© Europa Press
Manolo Escobar y su mujer, Anita, vivieron una de sus mayores alegrías cuando se convirtieron en abuelos en 2011

Su matrimonio duró casi 54 años y Anita fue su gran compañera, tanto en los momentos felices como en los más difíciles. Juntos cumplieron uno de sus mayores sueños cuando, en 1978, adoptaron a Vanesa, la niña que llenó de felicidad sus vidas.

Manolo estaba tan orgulloso de su hija que le dedicó la canción Mi pequeña flor. Para él, su familia estaba por encima de cualquier éxito profesional. Años después, también disfrutaría de una de sus mayores alegrías al convertirse en abuelo.

Los recuerdos de Vanesa y la faceta más desconocida de su padre

Aunque creció junto a uno de los artistas más famosos de España, Vanesa recuerda su infancia con total naturalidad.

"Desde pequeña tuve claro que la profesión de mi padre era diferente y especial, pero siempre lo viví con la mayor naturalidad del mundo, como era él", ha explicado su hija en una entrevista concedida a la revista Semana.

Vanesa García Marx, hija de Manolo Escobar y Anita© GTRES
Vanesa García Marx, hija de Manolo Escobar y Anita

Entre sus recuerdos más felices están las horas que pasaba acompañándolo a los conciertos, los estudios de grabación y los platós de televisión. Allí pudo comprobar el enorme cariño que despertaba entre el público.

Vanesa también ha querido mostrar una faceta menos conocida de su padre. Aunque algunas de sus canciones reflejaban las costumbres de otra época, asegura que en su vida privada era un hombre mucho más moderno de lo que muchos imaginaban. Como ejemplo, recuerda que su madre conducía camiones cuando Manolo ni siquiera tenía carné de conducir.

También ha defendido que el cantante nunca estuvo vinculado a una ideología concreta. "Le tocó vivir la dictadura franquista y creo que él puso color y alegría en un momento de la historia en el que hacía falta", ha señalado a la revista, insistiendo en que su padre cantaba para todo el mundo.

Manolo Escobar disfrutó intensamente de su faceta de abuelo tras el nacimiento de su nieta Marta en 2011, una llegada que llenó de felicidad los últimos años de su vida© Getty Images
Manolo Escobar disfrutó intensamente de su faceta de abuelo tras el nacimiento de su nieta Marta en 2011, una llegada que llenó de felicidad los últimos años de su vida

El emotivo recuerdo de su último cumpleaños

Uno de los momentos más conmovedores de la entrevista llega cuando Vanesa recuerda el último cumpleaños de su padre. Manolo siempre había preferido celebrarlo de manera sencilla, con una comida rodeado de sus familiares más cercanos. Pero aquel 19 de octubre de 2013 fue muy diferente.

El cantante estaba gravemente enfermo e ingresado en el hospital. Aun así, su familia quiso que pudiera soplar las velas.

"Estaba ingresado en el hospital, le llevamos una tarta de fruta y sopló las velas sentado en la butaca de la habitación", ha recordado su hija.

Dos días después recibió el alta y regresó a su casa de Benidorm, donde falleció el 24 de octubre de 2013, a los 82 años, rodeado de sus seres queridos.

Desde 2010 luchaba contra un cáncer colorrectal, pero ni siquiera la enfermedad consiguió apartarlo por completo de los escenarios. Continuó trabajando prácticamente hasta el final, demostrando el enorme amor que sentía por su profesión.

Su muerte dejó un profundo vacío en la música española. Benidorm, la ciudad que había elegido para vivir, le rindió una multitudinaria despedida en la que quedó patente el cariño que despertaba.

Vanesa y su madre, Anita, completamente abatidas durante el último adiós a Manolo Escobar, fallecido el 24 de octubre de 2013© GTRES
Vanesa y su madre, Anita, completamente abatidas durante el último adiós a Manolo Escobar, fallecido el 24 de octubre de 2013

El homenaje que Vanesa quiere dedicarle a su padre

Trece años después de su muerte, Vanesa sigue trabajando para mantener vivo el recuerdo de su padre. Su gran ilusión es crear un museo en Almería dedicado a su vida y a su carrera artística, un proyecto para el que ya ha iniciado conversaciones.

"Estamos en conversaciones con Almería y, aunque a nivel burocrático son temas que llevan tiempo, espero que pueda salir adelante", ha explicado a la revista.

La idea es que el museo no solo reúna discos, fotografías y recuerdos de sus actuaciones, sino que permita conocer mejor al hombre que había detrás del cantante. Entre otras cosas, le gustaría mostrar su gran pasión por el arte contemporáneo, del que llegó a reunir una importante colección.

Por ahora, el proyecto no tiene fecha, pero Vanesa confía en que algún día pueda hacerse realidad. Mientras tanto, continúa vinculada al mundo de la interpretación y el periodismo y mantiene un vínculo muy estrecho con la casa familiar de Benidorm, que decidió conservar después de plantearse su venta tras la muerte de su madre.

Allí siguen presentes muchos de los recuerdos de su infancia y de los años que compartió con sus padres. Porque, aunque Manolo Escobar ya no esté, su voz continúa acompañando a millones de españoles. Y cada vez que alguien canta Y viva España, Mi carro o El porompompero, vuelve a quedar claro que hay artistas que nunca se marchan del todo.