El verano es todo un reto para las plantas de interior y también para las del jardín. El calor extremo, las altas temperaturas, la radiación solar intensa... Todos estos factores pasan factura a tus amigas vegetales. Hoy te contamos cómo puedes recuperarlas y devolverlas a la vida.
© UnsplashEvalúa la situación
¿Has llegado de vacaciones y has encontrado a tus plantas moribundas? Puede ser porque hayan pasado mucho calor, porque nadie las ha regado en una larga temporada, o porque han recibido más sol del recomendable. Pues bien, si aún queda un atisbo de vida en ellas no debes darlas por muertas. Existen técnicas que pueden ayudarte a salvarlas.
Para ello lo primero que debes hacer es una evaluación realista y completa del panorama vegetal de tu casa, tanto de las plantas de interior como de las del jardín. Revisa despacio y con atención las plantas, mirando sus hojas, tallos y raíces (si están a la vista). Tienes que buscar hojas dañadas, amarillas o secas, que tengan manchas o que estén blancas. Estas hojas han de ser eliminadas lo antes posible.
También debes observar si hay insectos en tus plantas que delaten la presencia de alguna plaga. Pueden ser también manchas o sustancias pegajosas en las hojas.
Un consejo: no descartes ninguna planta antes de tiempo. Si tienen algunos tallos verdes y firmes seguro que podrás recuperarlas.
© UnsplashDecide el plan de actuación
Si has pasado mucho tiempo fuera de casa o donde vives el verano es extremo en cuanto a temperaturas y sequía, seguramente tus plantas habrán sufrido las consecuencias. Una vez evalúes los daños tendrás que tomar una decisión meditada para cada ejemplar: si puedes salvar la planta o no.
La decisión dependerá de si tus ejemplares conservan tallos sanos y verdes. Si es así, tendrás que podar las partes dañadas. Otra forma de recuperar tus plantas consiste en tomar estos tallos sanos para hacer esquejes. En caso de que la planta esté completamente seca, podrida o infestada con plagas, puede que sea más inteligente sustituirla por otro ejemplar.
Para detectar que tu planta tiene posibilidades de recuperarse, permanece atento a las siguientes señales: se ven algunos brotes jóvenes, hay hojas firmes que presentan un color verde brillante, las hojas no se caen y la planta recupera cierta turgencia y firmeza.
© UnsplashEl riego, una cuestión prioritaria
Uno de los problemas más comunes que sufren las plantas en verano es la falta de agua suficiente para poder combatir las altas temperaturas de la época. Si te fuiste de vacaciones y no fuiste previsor como para implementar algún sistema de riego para tus plantas, lo más seguro es que estas se hayan secado a tu vuelta. Puede que las encuentres con hojas secas, amarillas y caídas. Sin embargo, si aún quedan tallos verdes es posible que puedan sobrevivir. Para ello haz lo siguiente:
- Comprueba la humedad del sustrato hundiendo tus dedos en la tierra unos cuantos centímetros.
- Si el sustrato está completamente seco, que será lo más normal, riega lentamente hasta que salga agua por los agujeros de drenaje de la maceta.
- En caso de que la planta esté muy seca, retírala de la maceta y sumérgela en un recipiente con agua de forma que cubra todo el cepellón. Espera un par de minutos y saca la planta dejando que escurra el exceso de agua.
- No coloques un plato debajo de la maceta para evitar que el agua se acumule en el fondo.
Una vez hayas puesto en marcha en protocolo para recuperar plantas secas no debes regar hasta que el sustrato se haya secado de nuevo.
© PixabayTen cuidado con los encharcamientos
Más allá de aspecto que presenten tus plantas cuando regreses de tus vacaciones, el verano es una época en la que resulta bastante fácil cometer el error de encharcarlas. Por eso es importante vigilar que no nos pasamos con el riego, ya que si el agua se acumula en las macetas puede provocar que las raíces de las plantas se pudran.
Aunque te parezca que hace mucho calor y que tus plantas necesitan más agua, sé moderado a la hora de regar si no quieres estropearlas. En caso de que hayas encharcado alguna, lo mejor es retirarla de la maceta, eliminar el sustrato muy húmedo y trasplantar a un recipiente con un sustrato nuevo. Durante el proceso podrás revisar las raíces para asegurarte de que no están dañadas. Si ves que alguna está de color negro o muy blanda, córtala con unas tijeras antes de trasplantar.
© UnsplashAumenta la humedad ambiental
Una gran mayoría de plantas de interior necesitan un ambiente con alta humedad para desarrollarse, por lo que el verano no es la mejor época para ellas. La sequedad y el calor puede pueden hacer que las hojas se caigan o que las puntas se pongan marrones. Ahora es el momento de tratar de aumentar la humedad en el ambiente y para ello hay varias cosas que puedes hacer:
- Pulveriza las hojas de tus plantas con frecuencia (excepto las plantas que sean sensibles a la aparición de hongos).
- Trata de crear un pequeño microclima agrupando las plantas de interior en un rincón del salón.
- Puedes utilizar un humidificador si vives en una zona de ambiente muy seco.
- Pon debajo de las macetas un platito con piedras y agua.
© PixabayRetira las partes dañadas de tus plantas
Cuando trates de recuperar tus plantas, el primer paso tras evaluarlas y regarlas si lo necesitan, será retirar todas las partes dañadas que puedan tener. No es conveniente dejar en las plantas hojas muertas o flores marchitas, ya que consumen recursos y pueden atraer el ataque de plagas y hongos.
Quita todas las hojas secas de las plantas, así como las que aparezcan dañadas o con mal aspecto. Deja las hojas que tengan alguna parte verde y corta los tallos estropeados justo por encima de un brote. Antes y después de utilizar tijeras de recortar o de podar plantas, conviene desinfectarlas con alcohol para evitar transmitir plagas o enfermedades de unas especies a otras.
© Pixabay¡A salvo de las quemaduras del sol!
Aunque el verano esté llegando a su final, todavía quedan días de altas temperaturas y sol intenso, por lo que debes seguir protegiendo tus plantas de exterior de las quemaduras del sol. Así evitarás que la radiación solar provoque manchas en las hojas y bordes secos.
¿Sabes cuáles son las medidas de protección ante el sol más efectivas?
- Dentro de casa, si tienes plantas junto a una ventana que reciba mucho sol, deberás cambiarla de ubicación para evitarlo.
- En el jardín, protege las plantas durante las horas centrales de día con mallas de sombreo.
- Utiliza pantallas, paneles, sombrillas, etc. Cualquier sistema puede ayudarte a evitar que el sol dañe tus plantas.
© UnsplashEl sustrato, en plena forma
La tierra del jardín o de las macetas es un elemento importante para garantizar la salud de tus plantas. De ella extraen los nutrientes y el agua de riego. Durante el verano es posible que el sustrato se haya estropeado. Puede aparecer demasiado compacto y haber perdido la mayoría de sus nutrientes. O puede que se hayan acumulado en el sustrato sales minerales debido al calor.
Sea como sea, septiembre es un mes perfecto para renovar la tierra de tus macetas y el sustrato de tus plantas de jardín. ¿Sabes cómo hacerlo?
- Empieza por retirar la capa superior del sustrato que seguramente se haya quedado demasiado dura.
- Rellena el contenedor con sustrato nuevo, eligiendo el más adecuado para cada especie. También puedes añadir sustrato nuevo a las plantas del jardín. Es importante elegir una tierra aireada, con buen drenaje, para evitar encharcamientos.
- Si las raíces de tus plantas están estropeadas, lo mejor es trasplantar el ejemplar a una maceta mayor.
- ¿Presenta tu sustrato costras blanquecinas? Si la respuesta es si lava muy bien el sustrato con agua y deja que escurra.
© PixabayControl de plagas
La sequía, la debilidad, las temperaturas extremas… Todos estos factores favorecen la aparición de insectos y plagas que estropean tus plantas. Algunas de las más habituales son la araña roja, el pulgón, los trips y las cochinillas. Si detectas plagas en tus plantas tienes que actuar de la siguiente manera:
- Separa la planta dañada del resto para evitar contagios.
- Limpia las hojas con agua y retira las plagas visibles con un bastoncillo.
- Aplica el tratamiento adecuado para acabar con los molestos insectos: puede ser jabón potásico.
- Repite el tratamiento si es necesario.
© UnsplashVuelve a abonarlas
Tus plantas débiles se beneficiarán de un aporte extra de abono. Sin embargo, no debes fertilizarlas a lo loco, ya que un exceso de este producto podría quemar las raíces.
Para comenzar a abonarlas de nuevo con un producto específico y hacerlo de la forma correcta, debes esperar a que la planta esté hidratada y haya superado sus problemas de sequía. También es importante comprobar que están naciendo brotes nuevos.
Un consejo: aporta abono a tus plantas durante la temporada de crecimiento. Si la planta está en estado latente puede suspender el abonado.




