Hay pisos de verano que no necesitan grandes gestos para enamorar. Basta una buena luz, materiales naturales, una paleta serena y soluciones prácticas para que todo funcione.
Este apartamento de 90 m² en el Baix Empordà, reformado íntegramente por Ferruz Studio, es un buen ejemplo de cómo actualizar una vivienda de vacaciones sin perder sencillez: microcemento en blanco roto, madera, lacas beige, mármol y mucho almacenaje a medida para crear una casa luminosa, cómoda y pensada para desconectar.
© David QuerolUn salón abierto a la luz y al jardín
El punto de partida de este apartamento era bueno: una planta baja con grandes ventanales, salida directa al jardín y una distribución ya bien resuelta. Por eso, más que transformar por completo la vivienda, Ferruz Studio (www.ferruzstudio.com) buscó potenciar sus cualidades naturales.
“Más que ganar luz, el objetivo era potenciar una cualidad que la vivienda ya tenía gracias a sus grandes ventanales y a su orientación”, explican desde el estudio. Para conseguirlo, trabajaron con una base muy clara, capaz de reflejar la luz natural y reforzar esa sensación de amplitud tan buscada en un piso pequeño de vacaciones.
El salón resume muy bien la intención del proyecto: tonos blancos y arena, textiles naturales, piezas ligeras y una conexión muy directa con el exterior.
© David QuerolUna terraza que prolonga el espíritu mediterráneo
La terraza conecta la vivienda con el jardín y refuerza esa idea de apartamento de vacaciones pensado para vivir dentro y fuera. El mobiliario ligero, los cojines en tonos naturales y la vegetación cercana crean un ambiente relajado.
Al ser una planta baja con salida directa al exterior, esta zona se convierte en una extensión natural del salón. Es, probablemente, uno de los grandes privilegios de la vivienda: poder abrir los ventanales y dejar que la luz, el verde y el aire del Empordà formen parte del interior.
© David QuerolUna zona de día serena, pensada para vivir el verano
La vivienda está pensada como residencia de verano para un matrimonio joven con dos niños, aunque también se utiliza en fines de semana y escapadas durante el resto del año. Por eso, el reto era crear un apartamento cómodo, fácil de mantener y funcional más allá de la temporada estival.
De nuevo en el interior, el estilo se define como una fusión entre el espíritu mediterráneo y ciertos toques rústicos propios de l’Empordà. Ferruz Studio lo resume así: "Buscábamos un espacio sereno y atemporal, muy conectado con el estilo de vida mediterráneo". Y esa idea se nota en la forma de combinar sofá, alfombra, cortinas vaporosas y piezas de madera, siempre desde una estética relajada.
© David QuerolUn panel corredero que oculta la televisión
En el salón, Ferruz Studio diseñó un mueble a medida de más de cuatro metros de longitud, realizado en madera de pino con acabado de corte de sierra. La solución suma interés en la parte superior: un panel corredero (con obra de arte) permite ocultar la televisión cuando no se utiliza.
"La intención era que la televisión desapareciera visualmente cuando no estuviera en uso", explican desde el estudio. En una vivienda dominada por tonos claros, la pantalla negra habría resultado demasiado protagonista.
© David QuerolUn comedor en esquina con banco y mesa redonda
En viviendas pequeñas, cada pieza debe tener sentido. Por eso, en el comedor se optó por una mesa redonda con capacidad para ocho comensales y un banco esquinero diseñado a medida. La solución permite aprovechar mejor el rincón, liberar el paso y crear una zona de comidas cómoda para la familia y los invitados.
La clave está en que el banco oculta almacenaje en el asiento. Este es uno de los recursos más interesantes del proyecto porque resuelve tres necesidades a la vez: suma plazas de asiento, aprovecha el espacio y mantiene el orden visual.
© David QuerolEl paso del salón a la cocina
La cocina tenía unas dimensiones reducidas, pero estaba bien planteada. El reto no era ampliarla, sino mejorar su almacenaje y darle una estética más cuidada, en sintonía con el resto del apartamento.
Para conseguirlo, Ferruz Studio combinó frentes cerrados con una balda abierta sobre la zona de aguas, pensada para la vajilla de uso diario. Esta decisión aligera el conjunto y evita la sensación de bloque que habría generado una línea continua de muebles altos.
© David QuerolMadera, laca 'beige' y porcelánico para una cocina limpia y atemporal
En la cocina, el equilibrio de materiales fue fundamental. El estudio quería que la madera tuviera presencia, pero sin saturar visualmente un espacio pequeño. Por eso no se utilizó en todos los frentes, sino combinada con lacas en tono beige.
La encimera, el antepecho y el fregadero se resolvieron con porcelánico. Menos juntas visuales, mayor sensación de orden. La iluminación lineal bajo los muebles altos ayuda a trabajar cómodamente y, al mismo tiempo, aporta profundidad.
© David QuerolHornacinas iluminadas para decorar sin añadir muebles
Uno de los baños concentra muy bien la esencia de la reforma: pocos elementos y materiales bien escogidos. Ferruz Studio diseñó para este baño una encimera de roble con lavabo apoyado, una pieza con mucha presencia. Las griferías en acabado cálido suman un punto sofisticado.
Además, en este baño, las hornacinas con baldas de madera e iluminación integrada cumplen una doble función: aportan almacenaje ligero y actúan como recurso decorativo. Es una solución perfecta para pisos pequeños porque aprovecha el espesor de la pared sin ocupar espacio útil.
© David QuerolUn dormitorio tranquilo con textura, luz lineal y tonos suaves
En el dormitorio principal se repite la misma fórmula: base clara, textiles suaves y detalles de textura. El cabecero se trabaja con un revestimiento en la misma gama cromática, lo que aporta relieve sin romper la continuidad visual.
La iluminación lineal sobre la zona del cabecero crea una luz indirecta muy agradable y ayuda a separar visualmente la parte inferior de la pared.
© David QuerolBaños claros con cerámica artesanal y muebles suspendidos
En el otro baño de la vivienda, la estética se vuelve algo más rústica gracias a la cerámica en tonos claros, con una textura irregular. El mueble suspendido en madera acanalada introduce calidez, mientras que el espejo retroiluminado suma una luz suave. Aquí también la grifería en acabado cálido añade un punto decorativo.
© David QuerolUn dormitorio secundario con varias camas
El dormitorio infantil está pensado para dos niños y mantiene el mismo lenguaje sereno del resto de la vivienda. Las literas de madera natural aportan calidez y resuelven la necesidad de camas sin ocupar en exceso. La decoración se mantiene muy limpia, con textiles de cuadros suaves y una paleta clara.




