"Días que no se olvidan en familia a pesar del calor que hace aquí en Sevilla", ha escrito Eugenia Osborne tras disfrutar junto a sus hijos y sobrinos de una escapada a la finca de su padre. A tan solo 15 minutos de la capital hispalense, la finca, conocida como Hacienda San José, era un viejo molino y se ha transformado a lo largo del tiempo en un cortijo andaluz con aire señorial, pero sin perder esa esencia rústica tradicional.
El refugio familiar de los Osborne en Sevilla:
- Ubicación: A 15 minutos de Sevilla
- Historia: Un antiguo molino convertido en cortijo andaluz con más de 30 años en manos de Bertín Osborne
- Dimensiones: 2.000 m² construidos y grandes terrenos con olivares
- Lo más especial: Seis edificios conectados por patios andaluces, piscina, capilla, cuadras, bodega y amplios espacios pensados para reunir a toda la familia
- Un plus: Su arquitectura tradicional mantiene la casa fresca incluso durante los veranos más calurosos de Sevilla
Patios con buganvillas: el eje de la vida familiar
Hace más de 30 años, Bertín Osborne compró esta propiedad de 50 hectáreas, de las cuales 8 están destinadas a olivares y más 2.000 m² en edificaciones. Además, cuenta con varios almacenes, gallineros, cuadras y capilla, y 8 hectáreas de olivar. Dispone de 6 edificios conectados entre sí gracias a patios interiores que actúan como ejes de distribución de luz y ventilación, que destacan por su animada vegetación con plantas trepadoras o buganvillas que aportan dinamismo cromático y crean microclimas de sombra. Gracias a sus recursos de arquitectura pasiva, como los muros encalados, los altos techos o el uso de materiales fríos (barro cocido y piedra), la casa desafía las altas temperaturas.
Interiores rústicos diseñados para celebrar
Alejandra, Claudia y Eugenia Osborne aprovechan vacaciones y fines de semana para reunirse en la villa, donde las zonas interiores, al igual que las exteriores, están diseñadas para los encuentros y las celebraciones. Destaca el comedor, donde vemos una bodega, vinoteca y cocina de estilo abierto, ideal para tener todo a mano y creado para crear una perspectiva diáfana que unifica los ambientes. La madera está presente en todos los espacios, aportando calidez al ambiente. Uno de los salones incluye sala de juegos, con una mesa de billar expuesta como una pieza escultórica. El exterior es el auténtico tesoro de la propiedad, coronado por la piscina y varios salones para relajarse y disfrutar el buen clima.




