El refugio de Pablo Alborán tras su inesperada ruptura: un chalet en Madrid con alma malagueña, jardín tropical y piano de cola


El artista ha creado de su hogar un auténtico refugio de bienestar, donde la conexión con la naturaleza es uno de los ejes centrales, llegando incluso a acaparar toda la decoración del comedor, con papel pintado botánico y grandes ventanales con vistas al jardín


23 de junio de 2026 a las 11:04 CEST

Pablo Alborán (37 años) no atraviesa su mejor momento personal. A pesar de su carácter discreto y reservado, el cantante ha confirmado su ruptura con el modelo Juan Sesma tras varios meses de relación. Ahora, el que es uno de los cantautores más reconocidos de nuestro país se ha volcado en su gira de conciertos; anoche lo pudimos ver en un concierto único junto a Arcángel en el Teatro Romano de Mérida. Un marco histórico para una noche inolvidable en un día en el que su vida sentimental se convirtió en el principal foco mediático. 

El intérprete de éxitos como Solamente tú o Dónde está el amor se ha encontrado el mejor de los refugios en su casa de Madrid, un hogar en el que la naturaleza es el hilo conductor de la arquitectura y el interiorismo. Situada en Boadilla del Monte (Madrid), la vivienda mezcla en perfecta armonía el estilo de su Málaga natal con el modernismo contemporáneo. Paredes blancas, grandes ventanales para que la luz natural bañe todas las estancias y un jardín muy cuidado, donde las plantas de aire tropical, como Phormiums y gramíneas, aportan movimiento y diferentes texturas de verde que contrastan con la paleta neutra del conjunto. El salón está dividido en varias estancias, delimitadas por la mezcla de materiales nobles como la piedra natural, la madera suave o el mármol. 

Por qué llama la atención la casa de Pablo Alborán:

  • Mezcla de inspiración malagueña y diseño actual 
  • Jardín cuidado al detalle 
  • Comedor con un sorprendente aire selvático 
  • Cocina de líneas limpias y almacenamiento oculto 
  • Una espectacular sala de música propia

Lo que más llama la atención es el comedor, obra del Estudio Mándala, en el que el diseño selvático se cuela para romper con el minimalismo cálido de la casa. Gracias al papel pintado de inspiración botánica, la mesa de madera robusta y el juego de sillas con terminación aterciopelada crean un escenario digno de los más atrevidos y, a la vez, una atmósfera de bienestar general. El diseño de la cocina es impresionante gracias al mobiliario en blanco impoluto, el sistema de almacenamiento oculto y un sistema de iluminación inteligente sobre la isla que, gracias a la base de madera, da el toque chic. Y, como no podía ser de otra manera, la música tiene su propia sala. Una estancia diáfana con un gran piano de cola y varias guitarras expuestas a modo de galería de arte. Una estancia sensacional, que rompe su frialdad gracias a un espacio reservado a la conversación e, incluso, a componer, con varias butacas en color azul kelin y caldera que llaman poderosamente la atención. ¡Dale al play y no te pierdas cómo es por dentro la casa de Pablo Alborán!