Íñigo Onieva cumple hoy 37 años en un momento muy dulce. Volcado en sus proyectos profesionales y siempre junto a la compañía de su fiel escudera Tamara Falcó, el empresario da la bienvenida al verano de la mejor manera. A pesar de su pasión por los viajes y recorrer el mundo para conocer los lugares más espectaculares, la pareja ha creado de su hogar un auténtico refugio de calma y tranquilidad. A finales del año 2023, Tamara e Íñigo se mudaban a un espectacular ático dúplex de casi 190 metros cuadrados a las afueras de Madrid, donde, además de estar muy cerca de la vivienda familiar de Isabel Preysler, se alejaban del ajetreo y bullicio del centro de la ciudad, un paraíso que la propia la marquesa de Griñón mostró a ¡HOLA! en un reportaje único. "Nunca pensé que tener tu propia casa podía dar tanta satisfacción. Estamos supercontentos porque es muy acogedora", nos confesaba emocionada.
Al detalle:
Ubicación: Madrid, cerca de la vivienda familiar de Isabel Preysler
Tipo de vivienda: ático dúplex
Superficie: 190 m² de vivienda y 186 m² de terraza
Diseño: interiorismo de lujo, materiales de alta calidad y atención a cada detalle
Exterior: terraza con piscina y zonas pensadas para el descanso y la reunión
Estilo: combinación de lujo contemporáneo y confort acogedor
El salón es un claro ejemplo de que calidez y textura conviven en un perfecto equilibrio. La sencilla paleta cromática que se ha escogido, en tonos grises, arena y crema, genera una atmósfera de casa vivida y con alma, rincones en los que siempre apetece quedarse.
A nivel arquitectónico,el techo se presenta como una auténtica obra de diseño gracias a la moldura interior con esquinas redondeadas que dulcifica toda la habitación. La fabulosa lámpara, dorada y con forma de sol, es un guiño 'vintage para romper con el estilo moderno.
Las mesas de piedra, expuestas casi como piezas escultóricas, se funden a la perfección con la textura del amplio salón, siendo testigos de un truco de interiorismo de lujo para no solo elevar el diseño, sino también para compensar los materiales. La nota atrevida la ponen los cojines, que rompen con la tradicional forma cuadrada y apuestan por un tejido bouclé, que sigue siendo tendencia este 2026.
La espectacular lámpara: una obra de diseño que corona el comedor
Amantes del diseño, de los detalles y de los códigos del lujo silencioso, Tamara e íñigo han llenado este comedor con detalles que rompen con todo lo hasta ahora visto. Para empezar, las columnas, talladas en material de XTONE de Porcelanosa, que enmarcan este espacio son un tesoro arquitectónico. En tonos crema se utilizan para delimitar el espacio de una forma verdaderamente inteligente y señorial.
En el centro, la mesa ovalada de piedra se convierte en el eje de las reuniones gracias al conjunto de sillas de diseño gráfico que no pasa desapercibido y el banco corrido en tono blanco impoluto y tejido bouclé. Llama la atención, la escultura de cerámica de Rafaela Pareja que decora el acogedor espacio.
Pero sin duda, la gran protagonista es la espectacular lámpara de techo, de filamentos curvos entrelazados de fibras orgánicas, que preside la zona de comedor. Su diseño etéreo aporta dinamismo, parece flotar en el aire y tamiza la luz de manera escultural.
La cocina: el auténtico corazón (de diseño y lujo) de la casa
Y si algo tenía claro la marquesa de Griñón, que obtuvo su diploma oficial como chef en la prestigiosa escuela Le Cordon Bleu Madrid, es que quería una cocina profesional. "Tenía muy claro que quería una muy técnica. Puse electrodomésticos de última generación, una campana superpotente para poder estar en el salón y cocinando de verdad", nos desvelaba mientras enseñaba este rincón que es, sin duda, su favorito.
La cocina del ático de Íñigo y Tamara es otro ejemplo de que diseño y funcionalidad no están reñidos. Casi como una extensión del salón y rompiendo con la idea de cocina tradicional, se apuesta por materiales joya, de Porcelanosa, y texturas artesanales.
La isla es el eje central del espacio. Su frente blanco con un bajorelieve texturizado con motivos de espigas de trigo es un detalle de artesanía pura que eleva el interiorismo. Unifica la zona de trabajo con el punto de reunión gracias a la incorporación de taburetes altos para interactuar mientras se cocina.
Cabe destacar el material con el que se ha revestido el salpicadero y la encimera de mármol veteado en tonos rojizos, rosas y tierras. Un material noble con mucha fuerza visual que añade un toque orgánico y sofisticado.
Arte integrado y cabecero envolvente en la suite principal
La arquitectura vuelve a tomar relevancia en el dormitorio, donde se ha diseñado un sofisticado techo como solución inteligente de interiorismo para ocultar los sistemas de climatización e iluminación, dando prioridad al orden visual que garantiza el descanso y la serenidad.
El cabecero, de textura envolvente con tejido off-white y mullido, es una muestra de discreción, de lujo sin notoriedad y cede el protagonismo al rosa empolvado de los textiles que combinan con la cama.
Una vez más, el estilo innova y se aleja de la tradición. Las mesitas de noche son prueba de ello. A la izquierda destaca una cajonera de madera lavada con marcadas vetas naturales; a la derecha, una joya de coleccionista: una mesa auxiliar con base escultural de forja dorada que imita ramas entrelazadas y sobre de cristal.
En la pared, destacan dos lienzos de grandes dimensiones de la artista catalana Carla Cascales que se mimetizan con el espacio. La moqueta en tono crudo cubre toda la estancia, amortiguando la pisada y multiplicando la sensación de confort.
Zona wellness, un santuario para los cinco sentidos
Como no podía ser de otra manera, el cuarto de baño se ha diseñado como si se tratara de una zona de spa cinco estrellas. Integrado en el dormitorio principal, se centra en tres claves principales: conexión con el exterior gracias a la cristalera y las cortinas de lino de techo a suelo; detalles "joya", como las esculturales molduras que enmarcan el espacio o el espejo cuyo marco presenta trazos simulando ondas marinas; y, por último, el impresionante arreglo floral que da vitalidad y color a la escena.
La bañera exenta, de líneas puras y acabado mate, invita al descanso y al relax absoluto. Llama la atención el taburete de madera maciza tallada con formas escultóricas que funciona como apoyo. En el centro, y para romper con todos los esquemas, una gran alfombra fija se añade como gesto de decoración de alto impacto.
El vestidor, ilustrado por la muralista Carol Moreno y que se ubica junto al pequeño tocador de la marquesa de Griñón, respira un aire clásico renovado, donde el orden es prioridad. Las puertas de los armarios, integrados de techo a suelo,combinan una elegante perfilería de madera de roble claro con cuarterones centrales revistidos en un material orgánico en tono crudo, lo que da sensación de fluidez y ligereza para ganar espacio.
El gran punto focal al fondo del vestidor lo protagonizan dos puertas correderas que ocultan un armario principal. Están acabadas en un sofisticado tono pergamino o seda natural y decoradas con un sutil mural de inspiración japonesa pintado a mano, con ramas sinuosas y flores en tonos dorados y ocres. Un guiño clásico que eleva el vestidor a la categoría de alta costura.
El coqueto tocador pone la nota histórica, gracias a la preciosa butaca de estilo neoclásico que lo preside con unos reposabrazos que sonpura fantasía en cuanto a interiorismo y diseño se refiere.
"Todos buscamos tranquilidad en nuestra casa" con esta frase define perfectamente la hija de Isabel Preysler la impresionante terraza, de 186 metros cuadrados, de su casa. Un espacio exterior que consigue que el ático en conjunto respire y se vea, incluso, mayor.
Pensado para descansar y desconectar, se ha creado un pequeño refugio de paz y serenidad en torno a la zona cercana a la piscina. Dos tumbonas con sombrilla aportan un toque escultórico y luminoso que contrasta con las texturas del entorno.
La privacidad y la frescura se consiguen mediante un cuidado paisajismo perimetral. Olivos jóvenes, arbustos verdes y plantas aromáticas como el romero se presentan en maceteros artesanales de barro cocido y piedra envejecida.