La interiorista Laura Martínez advierte: "En el dormitorio, menos suele ser más. Reducir el número de objetos visibles genera una sensación inmediata de orden y calma"


La experta desvela los 10 pequeños cambios que transforman un dormitorio sin levantar polvo para ganar en comodidad, funcionalidad, calma y estilo.


La interiorista Laura Martínez© Yael Vallés
2 de junio de 2026 a las 18:00 CEST

Siempre, pero sobre todo en esta época que estamos guardando el edredón y sacando la ropa de cama de verano, pensamos en dar una vuelta a la decoración del dormitorio. Pero pensar en obras y en un gasto extra hace que nos lo pensemos dos veces. Sin embargo, nos equivocamos. 

La interiorista Laura Martínez lo tiene claro: el verdadero cambio en una habitación no depende de los metros cuadrados ni del presupuesto, sino de las decisiones. "Muchas veces asociamos la transformación de una vivienda a grandes reformas, cuando en realidad son las decisiones cotidianas las que más influyen en cómo percibimos un espacio". Le hemos pedido que nos desvele cuáles son las 10 microreformas que transforman el dormitorio sin apenas darnos cuenta. ¡Toma nota!

Dormitorio en color arena con cabecero tapizado en el mismo color que las paredes, alfombra de fibras vegetales, mesita de noche de madera, lámpara de sobremesa © Cult Furniture

Renovar la ropa de cama

La cama es el centro del dormitorio. Por eso, el primer cambio que debes hacer es renovar sábanas y fundas. No hace falta que esperes al cambio de estación, hazlo cuando necesites que tu habitación de siempre tenga otro aire. "La cama es el elemento con mayor peso visual dentro del dormitorio. Sustituir estampados llamativos por tejidos naturales como lino o algodón en tonos suaves ayuda a crear una atmósfera más serena. Combinar diferentes texturas aporta profundidad sin necesidad de recargar el conjunto", señala la experta. 

Piensa en una funda nórdica de lino lavado en arena o blanco roto, como la de esta propuesta de Cult Furniture, un par de cojines y una manta de punto al pie de la cama.

Dormitorio con cortinas beige hasta el suelo, ropa de cama beige, cando de fibras vegetales, alfombra de fibras vegetales, cómoda y armario blancos © Yael Vallés

Prescindir del mobiliario que no usas 

¿Tienes una cómoda enorme que en realidad solo usas para dejar cosas encima? Esa pieza puede hacer que el dormitorio parezca abarrotado sin que te des cuenta. "A menudo, la sensación de falta de espacio no viene de los metros cuadrados, sino del exceso de muebles. Sustituir una cómoda demasiado pesada por una pieza más ligera o prescindir de ella cuando no sea necesaria permite que la habitación gane fluidez visual", afirma la interiorista.

Limita el número de piezas, elige diseños que no pesen y procura que queden integrados, como en este proyecto de la interiorista. 

Dormitorio con cortinas de lino hasta el suelo y salida a la terraza© Arteo Home

Instalar cortinas de suelo a techo

Este es uno de esos trucos que los interioristas usan siempre por su efectividad: las cortinas van desde el techo hasta el suelo. "Instalar cortinas en el dormitorio es uno de los recursos más efectivos para modificar la percepción de las proporciones. Las cortinas colocadas desde el techo alargan visualmente las paredes y aportan una sensación inmediata de altura, incluso en habitaciones pequeñas", asegura Laura Martínez. 

Si además eliges un tejido en tono similar al de la pared, el efecto envolvente se multiplica y la habitación gana en calma. Tal y como ocurre en esta propuesta de Arteo Home. 

Dormitorio con cómoda, lámpara de sobremesa encendida, lámpara de techo tipo araña, butaca, suelo de madera, cortinas hasta el suelo © Leroy Merlin

Revisar la iluminación

Lo decimos siempre: la iluminación del dormitorio es clave para el descanso y el estilo. Una luz única, fría y cenital transforma cualquier habitación en una sala de espera. La solución no pasa por una reforma eléctrica, sino por añadir puntos de luz donde se necesiten. "La luz condiciona por completo la atmósfera del dormitorio. Incorporar distintos puntos de iluminación cálida, en lugar de depender exclusivamente de una lámpara central, ayuda a crear ambientes más confortables y favorece el descanso", cuenta la experta. 

Una lámpara de sobremesa, un aplique en la pared o una tira LED detrás del cabecero cambian completamente el ambiente, como ocurre en esta propuesta de Leroy Merlin. La temperatura de color también importa. Debe ser cálida y acogedora. 

Dormitorio con pared del cabecero en color verde botella y cabecero tapizado en azul profundo, cuadro, manta de color rojo © John Lewis

Destacar la pared del cabecero

No hace falta pintar toda la habitación para notar el cambio. Simplemente hay que prestar atención a la pared del cabecero. "Pintar únicamente esta pared en un tono envolvente es una forma sencilla de aportar profundidad y personalidad. Colores como arena, topo, verde suave o terracota ayudan a definir el espacio sin necesidad de grandes intervenciones", aconseja la interiorista. 

Además, es algo que puedes hacer tú mismo en un fin de semana. El papel pintado también es una opción. Esta propuesta de John Lewis apuesta por los tonos atrevidos y profundos que imprimen carácter a la zona de la cama. 

Dormitorio con papel pintado, cama tapizada con cabecero tapizado en terciopelo verde, mesita de noche blanca, lámpara de sobremesa naranja© Coordonné

Apostar por un cabecero original

Hace ya tiempo que reclamamos el papel fundamental que tiene el cabecero, tanto para la decoración del dormitorio como para facilitar el descanso y proteger la pared. Un cabecero tapizado, de mayor altura que los estándar o con un diseño original, da escala, viste la cama y convierte ese rincón en el protagonista que merece ser. Como ocurre en esta propuesta con papel pintado de Coordonné. 

"Un cabecero tapizado o de mayor altura puede convertirse en el elemento protagonista de la estancia. Además de aportar confort visual, ayuda a vestir la habitación y crear una imagen más cuidada", afirma. Tampoco implica cambiar toda la cama, ya que hay cabeceros independientes del somier. Elige un color que combine o un material que cree atmósfera y parecerá que estás de estreno. 

Dormitorio con cortinas blancas hasta el suelo, ropa de cama en tonos beige, cojines, bandeja de madera sobre la cama, papel pintado en la pared del cabecero © Yael Vallés

Simplificar la decoración

"En el dormitorio, menos suele ser más. Reducir el número de objetos visibles y seleccionar únicamente aquellas piezas que realmente aportan valor genera una sensación inmediata de orden y calma", recomienda la interiorista. La imagen pertenece a un proyecto de su estudio. 

Lo cierto es que estamos algo acostumbradas a llenar. Un estante vacío parece un error, una mesita sin nada encima parece un olvido... Sin embargo, en el dormitorio, la lógica funciona al revés. Haz la prueba: retira todo lo que hay sobre las superficies y vuelve a poner solo lo que te guste de verdad o lo que uses a diario. ¿Notas la diferencia? 

Dormitorio con armario blanco de suelo a techo, cabecero de color marrón, cortinas hasta el suelo, alfombra XL de motivos geométricos, mesita de noche de madera oscura© Carla Capdevila

Incorporar una gran alfombra

Cuando se trata de alfombras, al igual que en el caso de las cortinas, es mejor pasarse que optar por un modelo pequeño que desluzca todo el ambiente. Es como poner un mantel pequeño en una mesa grande. El efecto es el contrario al que buscas. "Las alfombras pequeñas suelen fragmentar visualmente el espacio. En cambio, una pieza amplia que acompañe la zona de la cama ayuda a unificar el conjunto y aporta una mayor sensación de confort", comenta. 

Como norma general, la alfombra debe sobresalir al menos 50-60 cm por cada lado de la cama y quedar visible desde los pies, como ocurre en esta propuesta de Mas by Arquesta. Materiales como la lana o el algodón de pelo corto funcionan bien porque aportan calidez sin resultar pesados. En verano, nada como las fibras vegetales. 

Dormitorio con cabecero de obra con balda, mesita de noche y luz integrada, cuadros sobre la balda© Yael Vallés

Actualizar pequeños detalles

Los tiradores de toda la vida, la lámpara de sobremesa que llevas 10 años mirando, los interruptores que ya no lucen blancos... Son detalles que parecen insignificantes, pero que en conjunto dicen mucho de una habitación. La experta no lo duda: "Cambiar tiradores, lámparas o mecanismos eléctricos puede modernizar un dormitorio sin necesidad de sustituir el mobiliario. Son intervenciones discretas, pero con un impacto visual notable". 

Pequeñas inversiones que cambian por completo una habitación y que no suponen un gran desembolso, como muestra este proyecto del estudio de interiorismo de Laura Martínez. 

Dormitorio con cabecero de madera, mesita de noche de madera, zona de escritorio, ropa de cama blanca© Hannun

No llenar todo de cosas

"No todas las esquinas tienen que estar ocupadas. Dejar respirar la estancia, permitir que la luz fluya y evitar llenar cada rincón contribuye a crear un dormitorio más relajante y equilibrado", asegura Laura Martínez. 

Hazle caso y deja que el vacío, ese concepto del que se habla tanto ahora, sea protagonista. El vacío no es ausencia: es presencia de luz, de calma, de espacio para moverse... Un dormitorio que respira, como este de Hannun, es un dormitorio en el que descansas de verdad. Y eso, al fin y al cabo, es exactamente para lo que sirve.