Tradicionalmente relegado al olvido, limitado al blanco y condenado -en el mejor de los casos- a ejercer de sostén de una lámpara, la existencia del techo era hasta ahora mero trámite; se trataba de una superficie cuya única función era terminar de cerrar el espacio que aguardaba sobre nuestras cabezas. Pero esto está cambiando. "En realidad, siempre estuvo ahí", matiza la interiorista Adriana Nicolau, al frente de su estudio homónimo. "Si recordamos los antiguos palacios y casas nobles, el techo tenía mucha importancia, pero poco a poco se fue simplificando. Actualmente, ha vuelto con fuerza desde un punto de vista más escénico, buscando captar la atención. Y cada vez son más los proyectos que tienen en cuenta todo el potencial que esta superficie tiene que ofrecer". ¿Su valor añadido? "Permite jugar con el color y la profundidad; crea espacios más envolventes y potencia atmósferas confortables".
Estas cinco propuestas permitirán, en palabras de Nicolau, "que nuestra atención vuelva a dirigirse hacia arriba".
1. Techo 'infinity'
No hay razón para que el color no pueda elevarse a las más altas instancias e inundar el espacio que sobrevuela nuestras cabezas. Tal como explica la interiorista castellonense afincada en Madrid, los techos hay que vestirlos, igual que las paredes o el suelo. "Una opción, en este caso, es pintarlos en el mismo tono que las paredes para hacer desaparecer los límites y ganar, de ese modo, profundidad". Es lo que vendría a ser un techo 'infinity'. También puede jugarse con gradaciones para lograr efectos inesperados.
2. Todo al negro
Otras variables de la mano de esta apuesta por el color serían los contrastes cromáticos, pintando el techo de otro color, o una propuesta más audaz, si cabe, que Nicolau ha experimentado en espacios propios con la garantía de que, en contra de lo que puede parecer, el resultado no es sombrío ni tenebroso: echar mano de colores oscuros, incluso del negro. "Iluminado de forma adecuada, los tonos oscuros son capaces de generar espacios muy cálidos y mucho más acogedores de lo esperado. Es lo que yo hice en mi propio estudio, y el efecto siempre sorprende".
"Una buena idea es iluminar desde abajo para dotar de protagonismo al techo"
3. Ganar altura
Igual que se hace en muchos espacios de dimensiones reducidas jugando con espejos, utilizarlos en el techo ofrece también sus ventajas. "Revestir alguna zona del techo con espejos permite ganar altura cuando esta es reducida". Otra opción a la hora de jugar con el espacio visual es zonificar espacios pintando el techo por colores según los ambientes que tiene abajo o utilizando listones de madera en una parte sí y en otra no.
4. Centro de miradas
No estamos hablando de colgar un cuadro del techo -no necesariamente-, pero sí de apostar por la ornamentación del mismo, y de potenciarlo adecuadamente. "Una buena idea es iluminar desde abajo para dotar de protagonismo al techo; y si además hay algún detalle decorativo como molduras, el resultado aún es más top".
5. Un toque personal
Con esa misma intención de personalizar el techo, y más allá de las vigas, la marquetería de madera es siempre una buena idea "y ofrece una versión más elegante y sofisticada". Otra, mucho menos habitual y que merece la pena explorar, es cubrirla con papel o textiles. "Además de que genera menos reverberación, entelar o empapelar solo el techo hace que todo resulte mucho más acogedor".







