Entramos en el chalé del popular tiktoker Rubentonces en Madrid: estética japandi, un jardín espectacular y estudio de grabación en el sótano
Un hogar sereno para crear y vivir. La reforma de Annanké Interiorismo da forma a una vivienda luminosa y abierta, conectada con el jardín y adaptada tanto a la vida familiar como al trabajo creativo del creador de contenidos, que tiene su estudio de grabación en el sótano.
Rubén González Morales, conocido como Rubentonces, se ha consolidado como uno de los creadores de contenido humorístico más populares de España. Sus primeros pasos en internet llegaron con Tuenti y, más tarde, con Vine, donde comenzó a experimentar con piezas breves de comedia. El salto definitivo llegó con TikTok e Instagram, plataformas en las que su comunidad creció de forma exponencial durante la pandemia. “El humor es con el contenido que más cómodo me siento y donde puedo explorar y contar mejores historias. Intento cada año superar la calidad e invertir en más recursos para mejorar mis vídeos”, explica el infuencer extremeño.
Su casa en las afueras de Madrid, reformada por Annanké Interiorismo (annankeinteriorismo.com), se ha convertido en un escenario habitual de sus vídeos. La vivienda, con jardín y un diseño sereno marcado por la madera y la estética japandi, funciona como un espacio creativo que potencia su trabajo.
Cuando vivir y crear se unen: la casa-plató del popular Rubentonces
La casa en la que vive junto a su pareja y su bebé escondía más posibilidades de las que aparentaba a simple vista. Con un sótano amplio, perfecto para convertirlo en un pequeño plató de grabación, y la ventaja de un jardín sin edificios enfrente que garantizaba privacidad, el chalé se ajustaba como un guante a las necesidades de un creador de contenidos en formato vídeo.
Construida en 2004, la vivienda necesitaba una renovación profunda para adaptarse a una nueva etapa vital y profesional. Así, el hogar dejó de ser solo una casa para convertirse también en el centro creativo desde el que Rubentonces da forma a su trabajo diario.
De pasillos angostos a espacios abiertos, la visión de Annanké Interiorismo para este hogar
Desde el primer momento, Rubén tenía claro que la vivienda necesitaba una reforma integral para adaptarse a la vida familiar y a su trabajo como creador de contenidos. Para realizarla confió en el estudio Annanké Interiorismo, liderado por Cristina Amoroso.
La vivienda original presentaba una distribución poco funcional, con espacios cerrados y pasillos estrechos que restaban luz y amplitud. Tal y como explica Cristina, “en origen era una vivienda con espacios compartimentados y acabados desfasados”, aunque contaba con un gran potencial: su luminosidad natural. La intervención se centró en liberar esa luz, eliminando tabiques estratégicos para crear un eje visual continuo que conecta las estancias y responde a las necesidades de la joven familia.
Con un bebé de apenas un año, el salón se ha convertido en el verdadero corazón de la casa: un espacio donde el pequeño puede moverse con libertad y la familia disfruta del día a día. El proyecto apuesta por un estilo japandi de base contemporánea, construido a partir de una paleta neutra que se enriquece con la presencia constante de la madera, aportando calma y calidez.
En este ambiente, la chimenea y el mueble suspendido adquieren un protagonismo sereno, gracias a que envuelven el espacio sin imponerse.
El comedor, presidido por una sólida mesa de roble de forma ovalada, se concibe como un espacio pensado para compartir y reunirse en familia. Su diseño, equilibrado y armónico, apuesta por una estética minimalista donde cada pieza cumple una función tanto práctica como sensorial. Las sillas de respaldo curvo y la lámpara de silueta sinuosa suavizan el conjunto, aportando amabilidad visual y una sensación de confort natural.
Integrado en un espacio completamente abierto junto al salón y el recibidor, el comedor se beneficia de una distribución fluida y una mayor luminosidad tras la remodelación.
La cocina mantiene su ubicación original, no obstante, se actualiza con una estética serena y atemporal. El mobiliario combina frentes en tono cashmere con detalles en roble claro, mientras que la encimera de piedra beige aporta continuidad y equilibrio al conjunto. Los electrodomésticos quedan discretamente integrados, reforzando una imagen limpia y ordenada.
Organizada con armarios en paralelo, en determinadas zonas se prescinde de muebles altos para evitar un ‘efecto túnel’ y favorecer una percepción más ligera.
Un pequeño refugio donde las comidas diarias se disfrutan más
El officese concibe como un pequeño refugio dentro de la cocina, pensado para las comidas diarias. Se reviste con un papel pintado de motivos orgánicos que se combina con textiles en tonos beige y azul, aportando textura y un sutil contraste cromático.
Junto a este espacio se integra el armario desayunador, reforzando el carácter práctico del conjunto. Asimismo, los asientos alternan un banco acolchado con sillas, creando una composición que invita a detenerse y disfrutar.
La visita a la planta baja se prolonga hacia el exterior. Este salón al aire libre se convierte en el centro neurálgico de la vivienda durante los meses más cálidos, un lugar pensado para reunirse, compartir y disfrutar del buen tiempo. Tal y como confiesa el tiktoker e instagramer, “el jardín lo disfrutamos mucho en primavera y verano cuando vienen visitas”, subrayando el papel protagonista de este espacio en la vida social y familiar de la casa.
El jardín se completa con una amplia piscina y una cuidada zona de ocio equipada con barbacoa que refuerzan su carácter como espacio de disfrute estival.
Rubén señala que este refrescante oasis es muy tentador en el cálido verano madrileño, aunque debe combinar estos momentos al aire libre con su faceta profesional: “También paso bastantes horas en el sótano y en el despacho para grabar y editar mis vídeos tranquilamente”.
La distribución de la vivienda reserva la planta inferior a la zona de día, mientras que en la planta superior se concentran los dormitorios y los baños. Entre ellos, el baño de la suite se concibe como un espacio de calma y cuidado personal, equipado con un amplio plato de ducha que prioriza la comodidad y el uso diario.
“El estilo japandi vuelve a ser el hilo conductor, asegurando coherencia con el resto del proyecto a través de líneas depuradas, materiales neutros y una estética serena”, destaca Cristina, la artífice del proyecto de reforma.
En este ambiente, la iluminación adquiere un papel protagonista: las tiras LED y el espejo retroiluminado generan una luz envolvente y controlada, creando una atmósfera suave y acogedora.
El dormitorio principal se amplió para integrar un vestidor a medida, concebido como una extensión natural del espacio de descanso. La intervención responde a una idea clara: priorizar la comodidad diaria y el orden visual, eliminando cualquier elemento superfluo. La línea estética, sobria y coherente, se mantiene en sintonía con el resto de la vivienda, reforzando la sensación de continuidad.
El vestidor se resuelve con armarios de frentes acristalados, una solución que aporta ligereza visual al tiempo que obliga a mantener el orden a raya.
Tanto el creador de contenidos como su pareja se implicaron activamente en la toma de decisiones durante todo el proceso de reforma, un trabajo conjunto con Annanké Interiorismo que hoy se traduce en un hogar plenamente alineado con su forma de vivir. De hecho, aún con cierta incredulidad, Rubén confiesa: “Llevamos casi un año aquí y todavía no somos del todo conscientes de que esta sea nuestra casa; todo ha ido tan rápido que cuesta asimilarlo”. Hoy, viven en la casa que siempre imaginaron, una vivienda que todavía les obliga a pellizcarse para creer que es real.