Con nombre de bailarina rusa: así es la tarta de merengue más ligera y vistosa


Crujiente por fuera y esponjoso por dentro, este dulce no solo está delicioso, sino que es superfácil de preparar y vistoso a más no poder.


Pavlova© Shutterstock
15 de junio de 2026 a las 15:00 CEST

La pavlova (o pávlova) es un delicado postre elaborado a base de merengue horneado, con un exterior crujiente y el interior suave y esponjoso, normalmente cubierto de fruta. Su nombre honra a la famosa bailarina rusa Anna Pávlova, y la invención de este dulce se la disputan Nueva Zelanda y Australia por encontrarse de gira en estos países la artista en sus tiempos de máximo apogeo. De hecho, allí es uno de los postres más consumidos en verano.

Paulova con frutos del bosque© Age Fotostock

Delicado y con un punto de sofisticación, parece ser que cuando se creó buscaba imitar el tutú de la bailarina: crujiente por fuera, suave y etéreo por dentro. La pavlova no es un merengue seco, sino un híbrido entre merengue y suflé, y la versión más clásica suele llevar por encima nata montada y fruta fresca.

Consejos de pastelero para hacer una pavlova perfecta

  • La textura perfecta es crujiente por fuera y el interior suave como nube.
  • Anna Olson, una de las pasteleras y divulgadoras culinarias más conocidas de Norteamérica, asegura que es mejor usar las claras a temperatura ambiente para conseguir mayor volumen al montarlas.
  • Hay que batir las claras hasta lograr picos duros y el azúcar completamente integrado y disuelto. Mary Berry, una de las figuras más queridas y respetadas de la repostería británica, aconseja echar el azúcar cucharada a cucharada para lograr un merengue brillante y consistente.
  • Se le echa un poco de vinagre y de maicena, porque el primero mantiene el interior cremoso y la segunda aporta estructura a la pavlova.
  • Hay que hornear a 100–120 ºC para que el merengue no se agriete.
  • Apaga el horno y deja la pavlova dentro con la puerta entreabierta para evitar que la pavlova se hunda o se rompa, y quede crujiente por fuera y blandita por dentro.
  • Añade la nata montada y la fruta justo antes de servir porque la pavlova absorbe humedad rápidamente. Se puede aromatizar la nata con vainilla y ralladura de lima o limón.
  • No la guardes en la nevera, sino en un lugar seco y fresco hasta el montaje final.
  • Cocineros como Nigella Lawson, conocida por sus libros de cocina superventas y por sus programas de televisión, recomiendan ponerle frutas ácidas (kiwi, fresas, frutos rojos...) para equilibrar el dulzor del merengue.

Ingredientes para hacer una pavlova

Para la base de merengue:

  • 4 claras de huevo a temperatura ambiente 
  • 250 g de azúcar 
  • 1 cc de maicena 
  • 1 cc de vinagre blanco o zumo de limón 
  • 1 cc de esencia de vainilla

Para la cobertura:

  • 250 ml de nata para montar (mínimo 35% materia grasa) 
  • 1 cs de azúcar glas 
  • Frutas frescas: fresas, kiwi, frutos rojos, maracuyá o mango
Paulova© Shutterstock
Este postre se puede hacer en versión individual.

Modo de elaboración de una pavlova

  1. Precalienta el horno a 120 °C. 
  2. Monta las claras hasta que formen picos suaves. 
  3. Añade el azúcar poco a poco, sin dejar de batir, hasta obtener un merengue brillante y firme.
  4. Incorpora la maicena, el vinagre y la vainilla con movimientos suaves. 
  5. Sobre papel de horno, forma un círculo de unos 20 cm de diámetro.
  6. Hornea entre 60 y 75 minutos.
  7. Apaga el horno y deja enfriar la pavlova dentro, sin abrir la puerta. 
  8. Monta la nata con el azúcar glas. 
  9. Justo antes de servir, añade la nata y decora con fruta fresca.