Esta propuesta casera es de lo más sencillo y rápido que hay, está llena de nutrientes y resulta ¡riquísima! Una ensalada con pasta como base es un auténtico comodín, porque admite verduras, quesos, encurtidos, pescado, pollo, conservas de atún... y un sinfín de vinagretas y salsas.
La combinación de pasta en ensaladas se popularizó a gran escala en el siglo XX, especialmente en Estados Unidos, donde se convirtió en un plato ideal para pícnics y reuniones. Además de su sencilla preparación y de que se puede comer en cualquier momento, es fácil de transportar.
Ingredientes de las ensaladas de pasta
Aquí manda tu imaginación, creatividad y gustos personales. La elección de la pasta es fundamental y las más comunes son: penne, fusilli, farfalle, macarrones... Por lo general, las mejores son las variedades cortas, ya sean blancas o integrales. Se suele acompañar de vegetales, que aportan minerales, vitaminas y fibra, y de alguna proteína.
Entre los vegetales que mejor le van a las ensaladas de pasta están el tomate, el pepino, el pimiento, la cebolla, la zanahoria y diferentes hojas verdes y lechugas. Las proteínas vienen dadas por el uso de queso, pollo, atún, marisco o legumbres. Otros ingredientes que no suelen faltar son los encurtidos (aceitunas, pepinillos, alcaparras, etc), los frutos secos o el maíz, y tampoco le van nada mal el brócoli y el aguacate.
Consejos para preparar una ensalada de pasta perfecta
- Cocción al dente: cuece la pasta al dente para que mantenga su textura y sabor. Cuidado con dejarla pasada o demasiado cruda, porque, en el primer caso, queda babosa y, en el segundo, excesivamente dura y es muy desagradable de comer.
- Ingredientes frescos: parece una obviedad, pero utiliza siempre ingredientes que estén muy frescos (verduras, quesos, frutas...) combinados con conservas, frutos secos, legumbres, cereales, encurtidos, etc.
- Aderezo equilibrado: es otra de las claves para hacer una buena ensalada de pasta. Se puede aliñar con una vinagreta clásica, de mostaza, de hierbas o cítrica, y también atrevernos con diferentes salsas, eso sí, que no sean excesivamente pesadas ni grasas.
- Temperatura ideal: lo ideal es servir la ensalada de pasta fría, sin pasarse para que los sabores no se pierdan, y hay versiones templadas que también resultan deliciosas.
¿Hay que refrescar la pasta bajo el grifo?
La respuesta de los cocineros profesionales es unánime: no se debe refrescar la pasta, salvo en un caso muy concreto, y justamente es en el caso de que se destine a ensaladas, porque sirve para cortar la cocción y evitar que la pasta quede blanda al enfriarse.
Grandes chefs como Donna Hay, Jamie Oliver o Yotam Ottolenghi lo hacen siempre en ensaladas frías por varios motivos:
- Es necesario cortar la cocción para que la pasta no quede blanda al enfriarse.
- Se evita que el calor residual siga cocinando el interior.
- Se consigue una textura firme, perfecta para mezclas frías.
- Se impide que los ingredientes (verduras, queso, fruta) se calienten.





